‘Gabi’: «Nunca hay que confiarse, hay que seguir sumando»

Aurelio Maroto La Solana
La jugadora del FF La Solana, Gabrielle Ngaska, controla el balón durante el partido ante el Levante B en el que fue decisiva para el triunfo con sus dos goles / Foto: FF La Solana

La jugadora del FF La Solana, Gabrielle Ngaska, controla el balón durante el partido ante el Levante B en el que fue decisiva para el triunfo con sus dos goles / Foto: FF La Solana

La delantera camerunesa volvió a ser decisiva con sus dos goles que dieron un triunfo al FF La Solana ante el Levante B que le acerca a la permanencia en la Liga Reto, aunque la jugadora mantiene la prudencia: "Nos quedan tres partidos e iremos a muerte”.

En La Solana, Gabrielle Leonie Ngaska (Camerún, 1988) es simplemente ‘Gabi’. Un gol suyo certificó el histórico ascenso a Liga Reto aquel inolvidable día de Santa Ana de 2020, y sus zarpazos están allanando el camino para otro hito no menos hercúleo: la permanencia en el fútbol femenino profesional.

Este pasado domingo, La Moheda volvió a ser su guarida. La delantera camerunesa, inagotable en su porfía contra la defensa visitante, guió a su manada. Sus dos goles ante el Levante B valieron tres puntos de oro (2-1), quién sabe si decisivos en el camino hacia la salvación, que para el Quesos La Casota-FF La Solana vale tanto como una Champions.

La importancia de ese triunfo ante las levantinas fue enorme. El FF La Solana suma 25 puntos, cuatro por encima del descenso. Quedan tres ‘finales’ y la primera podría ser definitiva. Si el equipo de David Peinado gana el próximo domingo en Las Palmas al CD Femarguín, la permanencia estará prácticamente hecha. Un empate también podría servir.

La realidad es que la situación, ahora, es óptima. Muchos rivales quisieran estar en ella. Sin embargo, la heroína amarilla advierte: “Nunca hay que confiarse; hay que seguir sumando”. “Nos quedan tres partidos e iremos a muerte”, declaraba Gabi a Radio Horizonte al término del encuentro. En ese momento se la veía feliz, poniendo en valor al colectivo. “Más que mis goles, destaco el trabajo de todo el equipo; hemos sido más contundentes y hemos merecido la victoria”. Admite que este triunfo vale muchísimo. “Nos vienen muy bien estos tres puntos, y más ahora que tenemos que sacar puntos como sea”.

Ese 2-1 frente al Levante B fue completamente merecido. Las amarillas apretaron más, tuvieron más control y gozaron de las mejores ocasiones. Pero sin gol no hay paraíso, como ha pasado tantas veces. No fue el caso. Ahí estaba Gabi, con el gatillo presto, para alumbrar el buen juego del equipo. Poco antes del descanso firmó el primero y poco después de la reanudación hizo el segundo. Acabó siendo suficiente, a pesar de que un par de despistes postreros hicieron crecer, y creer, a las granotas. Menos mal que, a poco del final, el travesaño escupió un balón envenenado que olía a empate. No hubiera sido justo.