La salvación matemática a un paso

Antonio Martínez Socuéllamos
Una acción del partido entre Las Palmas y Kiele

Una acción del partido entre Las Palmas y Kiele

El Kiele puede confirmar su continuidad en Superliga si suma un punto ante Madrid Chamberí (sábado 18:00 horas).

Encaramos la recta final de la competición, restan únicamente cinco jornadas contando la de este fin de semana para la conclusión de la Liga regular y cada vez hay cosas más claras.

Lo del play off se ha complicado sobremanera para el Kiele después de la derrota sufrida en Las Palmas ante el rival con el que se está disputando esa sexta plaza. Ahora son cuatro puntos los que separan al conjunto de Chema Rodríguez de las canarias y se antoja difícil poder limar esa diferencia. Aún así, el equipo luchará para ello, y por el camino se puede encontrar con otros objetivos que parecen darse por hecho desde hace fechas pero que al inicio de temporada se hubieran celebrado por todo lo alto, no es otra cosa que la permanencia en la categoría, el gran reto del club en su primer año en la élite y que puede llegar este sábado ya de forma matemática. Para ello bastará con que el Kiele sume un punto en el Gran Gaby ante Madrid Chamberí, es decir, le vale con perder 2-3 el partido para distanciar en doce puntos a Sant Cugat, equipo que marca el descenso, contando con que la catalanas ganasen su partido por tres puntos, si no sumasen los tres puntos ya estaría hecho, aunque el Kiele no sumase punto alguno, por lo que no parece difícil que se pueda lograr en esta jornada.

A partir de ahí, según decía el técnico del Kiele esta semana en declaraciones a Lanzadigital, tratarán de hacer los máximos puntos y ver hasta dónde son capaces de llegar. Si les da para un premio mayor bienvenido sea, y si no, el trabajo estará hecho igualmente.

Pero ojo porque el partido en sí entraña peligro. Chamberí se la juega, se encuentra a un punto del descenso y eso lo hace más peligroso. Viene de vender muy cara su derrota ante Menorca y se ha reforzado en el mercado invernal dando un salto de calidad. Nada puede darse por hecho.