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19-25; 12-25 y 19-25
El vóley volvió a Socuéllamos tras el parón navideño, con un público que tenía unas ganas fervientes de volver a ver a sus chicas batiéndose el cobre sobre el parqué del Gran Gaby, respaldadas por el constante aliento que les haría vibrar.
El primer punto de 2026 en el pabellón socuellamino fue obra de la receptora Denia Bravo, marcando el inicio del ciclo de Iván Nieto. Sin embargo, el Heidelberg-Volkswagen supo leer rápidamente la ofensiva local. Las jugadoras de negro impusieron su ley en la red mediante bloqueos, lo que se traducía en errores de ataque del CV Kiele Socuéllamos y costó varios puntos. Ante esta defensa por arriba, el cuadro de la Mancha Alta comenzó a cometer imprecisiones, enviando varios remates fuera y permitiendo que la distancia en el marcador aumentara progresivamente.
Con un desfavorable 5-10, el nuevo preparador de las Ballesteras de los Viñedos aprovechó el primer tiempo muerto del encuentro para buscar soluciones. Aunque el equipo logró frenar la sangría de puntos consecutivos, el juego entró en una fase de intercambio de goles que mantuvo la misma ventaja visitante, llevando el luminoso al 10-15. Las manchegas sumaban puntos mediante remates aéreos, con jugadoras como Wanda Banguero, pero los errores en el saque lastraban su escalada frente a un equipo canarión cuyos remates tenían una potencia endiablada.
En el tramo final, las Celestes apretaron los dientes y recortaron hasta un 16-19 gracias al resurgir de Aayinde, quien, tras perder protagonismo en jornadas anteriores con Chema Rodríguez, se mostró decisiva y con una lectura sobresaliente en la red. Sin embargo, esto no sería suficiente, ya que el Heidelberg siguió gestionando su ventaja y se llevó la primera manga por 19-25.
El inicio del segundo set fue un monólogo de las visitantes, que con un parcial de 0-6 se mostraron como un auténtico torbellino, intratables en la red de la mano de una Martina Bednarek estelar y con potentes servicios, como los de Patricia Aranda. Pese a verse por debajo en el marcador con una amplia diferencia en todo momento, las locales mantuvieron la concentración y pelearon cada balón, pero la superioridad de las actuales campeonas fue evidente: sus ataques parecían misiles teledirigidos a los espacios libres.
Con el banquillo visitante jaleando al unísono a las compañeras que estaban detrás de las mallas, la brecha se disparó hasta la máxima diferencia en toda la manga, con un 7-20 que anuló cualquier opción de remontada. Esa diferencia no se reduciría por parte del equipo de la localidad de la Patria del Vino, desembocando en un 12-25 que llevaba al 0-2.
La tercera manga comenzó con un parcial de +3 para las visitantes (2-5), que acercaba la victoria por la vía rápida para el Heidelberg. El dominio grancanario en la red dejó sin ideas a las socuellaminas, a pesar de las numerosas anotaciones de Wanda Banguero, dirigiéndose a la grada para alentarla a seguir creyendo pese a la dificultad de la contienda, o Kamani Conteh.
Sin embargo, la defensa no lograba contener el ataque rival; los numerosos remates que siempre suele blocar la líbero Eliana, esta vez, le costaban más detener. El actual campeón liguero demostró conocer los movimientos locales a la perfección, haciendo casi imposible puntuar por el centro y obligando al Kiele a buscar las esquinas de la pista para conseguir puntos.
Finalmente, la soberbia actuación de jugadoras como la anteriormente mencionada Martina Bednarek o Beatriz Novoa certificó el 0-3 definitivo, dejando un áspero estreno para el entrenador vinotinto, pero aún con mucho, muchísimo margen de mejora en esta segunda vuelta que apenas acaba de empezar.
