UGT propone a la ministra Maroto la creación de un Observatorio Sectorial para el turismo y el comercio

Lanzadigital.com Madrid
La ministra Reyes Maroto / Lanza

La ministra Reyes Maroto / Lanza

Los sindicatos UGT y CCOO, junto a distintas patronales sectoriales, se han reunido este lunes con la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto

Portavoces de UGT y CCOO, junto a representantes empresariales de los sectores del comercio y el turismo, han mantenido este lunes una reunión con la ministra de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto, en la sede del citado Ministerio, en Madrid.

Durante el desarrollo del encuentro se han abordado múltiples asuntos de los que, en opinión de UGT, merecen destacarse los siguientes: UGT ha expuesto su visión sobre lo que debe ser un modelo de sector turístico que concilie las necesidades de empresas, clientes y trabajadores.

En ese sentido, le hemos informado a la ministra que UGT lleva tiempo denunciando “la cara B” del turismo en España: precariedad, externalización, condiciones laborales indignas y volatilidad.

La actividad turística en nuestro país –que representa casi un 11% del PIB– ofrece, desde hace tiempo, una sostenida mejora económica que certifican los datos. Pero tras el brillo de las cifras se esconde una “cara B” que pone en duda la sostenibilidad de un modelo profundamente injusto, y así se lo hemos hecho saber a la ministra Maroto: precarización de las condiciones de trabajo de los profesionales del sector por efecto de la Reforma Laboral; bloqueo en la negociación colectiva sectorial que ha dejado a casi 432.000 trabajadores y trabajadoras en un limbo laboral y con pérdida de poder adquisitivo; indecentes niveles de temporalidad y baja calidad en la contratación; rebaja en las condiciones sociales por la vía de la externalización de actividades; y contratos Federación de Servicios, Movilidad y el Consumo de UGT parciales de corta duración y temporalidad con el acortamiento de las aperturas de hoteles de temporada.

Respecto al sector comercio, hemos coincidido en que está inmerso en un profundo proceso de cambio hacia nuevas formas de distribución comercial basadas en las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) y el comercio electrónico. Esta realidad, innegable, está permitiendo a las empresas reemplazar empleados cualificados por mano de obra poco cualificada y con salarios bajos.

No obstante, hemos trasladado a la Ministra que, según distintos indicadores, el sector del comercio, a través de la aplicación de las nuevas tecnologías, generará una demanda de empleo a nivel europeo cercana a los cuatro millones de trabajadores en los próximos años.
Sin embargo, esta faceta positiva también tiene un reverso negativo que preocupa, y mucho, a UGT: existe una clara vinculación entre el protagonismo de las ventas online y la crisis sin precedentes del sector de la venta directa, que ha llevado al cierre de multitud de centros comerciales y grandes empresas de grandes almacenes para venta directa.

En definitiva, hemos concluido que esta profunda transformación tiene consecuencias sobre el empleo.

Por un lado, el empleo que crean los nuevos gigantes de la venta electrónica -tanto el empleo directo, como el indirecto- es temporal, muchas veces parcial, habitualmente mal pagado, con una altísima rotación, con turnos de trabajo y horarios muy exigentes y con muy pocas garantías y derechos laborales.

También hemos advertido a la ministra que, desde un punto de vista puramente económico y fiscal, está el peligro de concentrar este negocio en manos de unas pocas empresas transnacionales, que no sólo podrán manejar el comercio a su antojo, sino que revertirán -ya lo hacen- sus beneficios y sus impuestos en otras latitudes, lo que perjudica a la economía
nacional, la competencia en igualdad de condiciones y, en definitiva, el Estado del Bienestar.

Por último, UGT ha propuesto a la ministra Maroto la creación de un Observatorio de carácter transversal para los sectores del turismo y el comercio que, con la participación de todos los agentes del sector, garantice la calidad en el trabajo, la racionalización de horarios, la conciliación laboral y familiar y vele, también, por una adecuada implementación de los
procesos de digitalización y aplicación de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) evitando que generen un impacto negativo sobre el empleo y la calidad del mismo.