Madrid celebró su fiesta del vino con las mejores bodegas en el Salón Peñín. Este año los vinos de Castilla-La Mancha entraron en IFEMA con paso firme, orgullosos de mostrar proyectos que reivindican historia, renovación y calidad. Desde Valdepeñas (Corrales Espinosa y Dominio del Linze) hasta Tomelloso (Virgen de las Viñas); desde La Gineta hasta El Bonillo (Bodega Manzaneque), pasando por Tarancón, Cuenca (Bodegas Finca La Estacada), Alhambra, Ciudad Real (Bodegas Mano a Mano), El Toboso (Los Gredales del Toboso) y Manzanares, Ciudad Real (Bodegas Alto Buen Grado). La Región Manchega en el Salón de los Mejores Vinos de España demostró por sus cuatro puntos cardinales que su identidad vinícola es diversa, viva y, sobre todo, reconocida.
El salón era un mapa inmenso donde más de 1.600 vinos de 350 bodegas —todas valoradas entre 90 y 100 puntos— convertían IFEMA en una ciudad efímera del vino. Las 84 zonas productoras representadas creaban un mosaico de la península ibérica.
Todos los vinos estaban calificados entre 90 y 100 puntos en la Guía Peñín 2026. Un pódium excepcionalmente poblado en un año en el que la calidad del vino español ha sido especialmente brillante. Esa puntuación expresaba que la artesanía en la viña y la alquimia en la bodega habían rozado la perfección. Desde nuevas marcas, que tímidamente hacían su aparición, hasta Vega Sicilia o Abadía Retuerta. El vino revelación Guía Peñín 2026 fue Don Bustiñón Tradicional Blanc de Noir 2021. (96 puntos) Vino espumoso producido por Viña La Zarzuela (Jerez).
La atmósfera era festiva, con bodegueros saludándose como viejos compañeros de viaje. Allí estaban el legendario Raúl Pérez, galardonado dos veces mejor sumiller del mundo, y Enrique Valero, CEO de Abadía Retuerta, contando su experiencia de éxito tras la boda de la hija de Antonio Banderas.
Corrales Espinosa (Valdepeñas): potencia con control
José Manuel Corrales relataba la historia de su bodega familiar, fundada en 2017. Desde su mostrador explicaba su defensa de la tempranillo de viña vieja, la variedad que define su identidad y su estilo. José Manuel Corrales 2023 Viñas Viejas está elaborado con uva tempranillo procedente de viñas centenarias, se presenta con un color intenso y brillante, aromas de fruta negra, notas especiadas, vainilla y regaliz, y una boca potente pero elegante. Él lo resume de forma memorable: «Es potencia con control». Sus vinos conquistan poco a poco el mercado nacional —con especial presencia en Madrid— y ya prepara salto internacional hacia México, Noruega y Reino Unido.
Virgen de las Viñas (Tomelloso): Lienzo, arte y Airén
La cooperativa más grande de Europa, Virgen de las Viñas, llegaba con un propósito claro: romper prejuicios. Por primera vez participan en el salón, con vinos por encima de los 90 puntos, y lo hacen con su gama Lienzo, inspirada en su museo de arte contemporáneo. Etiquetas cuidadas, elaboración diferenciada y reivindicación de la variedad autóctona Airén, tan manchega como el horizonte. «Queremos demostrar que una cooperativa también puede hacer vinos de alta expresión», afirmaba Ana Cristina Gutiérrez, su directora comercial.
Un proyecto peculiar en Albacete: viñedos que buscan altura
En La Gineta, cerca de Albacete, un matrimonio con experiencia en bodegas familiares y formación en Francia ha construido un proyecto singular: Bodega Manzaneque. Viñedos dispersos por buena parte de la provincia —incluso en zonas limítrofes con Ciudad Real y Cuenca—, vendimia a mano, despalillado en el propio viñedo, traslado refrigerado en tiempo récord y una obsesión constante: encontrar viñedos especiales. La joya oculta del proyecto está en El Bonillo, un viñedo a 1.080 metros de altitud, con un suelo extremadamente calizo que aporta frescura, acidez y maduración lenta. Elaboran vinos “agradables, frescos y honestos”, con variedades como tempranillo, garnacha y una bobal que gana fuerza cada año en la zona.
Rutas para perderse y encontrarse
Las rutas propuestas invitaban a caminar sin prisa: Rutas de contrastes, entre las que se encontraban Chozas Carrascal: Materia 2020 (Utiel-Requena); Bodegas Vivaltus: Vivaltus 2020 (Ribera del Duero) o Bodegas José Pariente: José Pariente Finca Las Comas 2019 (Rueda). En Grandes vinos con edad, el visitante podía catar Bodega CM Matarromera: CM Finca Valdehierro 2015 (Cigales); Abadía Retuerta: Pago Negralada 2015 ó La Rioja Alta, S.A. Gran Reserva 890 La Rioja Alta 2011. En el apartado Por Descubrir, un guiño a proyectos emergentes que reclaman atención, pudimos ver Bodegas Pascual Fernández: Siete Peldaños 1857 2020(Arribes); Bodegas y Viñedos Merayo: La Gineta 2023 (Bierzo) o Dominio de Bienamado: Caray Viñedos Seleccionados 2022 (Toro).
El legado Peñín, 30 años después
Esta edición, la número 25, era un homenaje tácito José Peñín, periodista leonés a quien se debe el eco mediático internacional de la calidad de nuestros vinos gracias a sus publicaciones. Treinta años después, sus guías siguen marcando criterio y navegando en el comercio internacional como referencia principal sobre vinos españoles. La Guía Peñín, creada en 1990, sigue siendo la más consultada del mundo sobre vinos españoles y referencia internacional en comercio y exportación.
Las voces del Salón: Otros proyectos que cuentan territorios
Vivaltus: Una reinterpretación de la Ribera del Duero
César Martínez, manager de bodega Vivaltus (Curiel del Duero. Valladolid), describía con entusiasmo un proyecto vinícola en Ribera del Duero que comenzó en 2016 con la familia Berruet, incluyendo a Jean-Claude Berruet, el ex enólogo de Petrus. El objetivo principal del proyecto es reinterpretar Ribera del Duero, con un enfoque en la singularidad de cada pueblo, buscando un estilo diferente y único, alejándose de los prejuicios tradicionales sobre cómo debe ser un vino de la región. César destacaba la importancia de la tipología de suelo de cada pueblo y la elaboración de vinos individuales para cada uno, seguido de un ensamblaje preciso y sensible. Los vinos galardonados, en zona de podio: Le Fleur y Vivaltus 2023.
Ribeiro: la treixadura en plenitud
Pedro Botana, de Casal de Armán, mostraba sus vinos de Ribeiro en los que se apreciaba la explosión aromática de la treixadura. Una cata de Ribeiro confirmó la versatilidad de la treixadura y su potencia aromática. Botana presentó vinos gallegos, específicamente de la región de Ribeiro, en la provincia de Orense. Se centra en la variedad treixadura y en vinos que incorporan albariño y godello. Se destaca la explosión aromática de la treixadura y los matices que aporta a los vinos. También se menciona un vino plurivarietal con un toque de barrica y un vino 100% treixadura con 10 meses de barrica de roble francés.
Marqués de Vargas: un clásico que mira lejos
Fundada en 1840, la bodega mantiene un equilibrio impecable entre fruta y madera. Su stand presentaba, entre otros vinos, Hacienda Pradolongar, una de las grandes apuestas del marqués de Vargas. Tempranillo y mazuelo dialogan en un proyecto que ha extendido sus raíces a Ribera del Duero donde se ha adquirido Conde San Cristóbal, donde se produce el rosado Conde de San Cristóbal Flamingo rosé, a 880 metros de altura.
Bodegas Jovellar: El tiempo como filosofía
Begoña Jovellar, la gran enóloga a la que se recuerda por su brillante paso por Vega Sicilia, resumía así su proyecto (Bodegas Jovellar), presente en Rueda, Ribera del Duero, Arlanza y Rioja: Crianzas prolongadas, madurez antes de salir al mercado y una idea clara de estilo. Begoña Jovellar lo resume así: «Nuestro secreto es simple: dar tiempo a los vinos». Su filosofía es esperar a la madurez óptima antes de lanzar cada referencia. Sobre su Ribera del Duero 2022, Begoña lo define como: «Un vino de libro. Están todos los aromas que deben estar, y la madera bien puesta, y ese toque de vainilla». En cuanto a su vino de Rueda, 2022 lo califica de “sorprendente”. “Es un vino de crianza con toda la potencia de la barrica, de la botella. Y ambos vinos tienen mucha potencia en la botella”.
