Si llegar a fin de mes es ya una carrera de obstáculos para muchas familias, hacerlo en enero resulta una auténtica proeza. Tras las compras emocionales y el exceso de gasto de las Navidades, aterrizar en la realidad de las facturas del primer mes del nuevo año supone, no pocas veces, un shock además de todo un reto.
La cesta de la compra llena de productos especiales, los regalos, viajes, comidas, cenas, fiestas y celebraciones desequilibran el presupuesto familiar en el tránsito del viejo al nuevo año. Y, pese a los buenos propósitos, los consumidores solemos caer año tras año en el desquiciante ritual de empezar el nuevo ejercicio con las cuentas desequilibradas. La falta de planificación es una de las razones que los expertos en finanzas apuntan como origen de este mal común que es la ‘cuesta de enero’.
La buena noticia es que tiene remedio. Para romper este círculo vicioso se puede recurrir a herramientas y profesionales que ayudan a gestionar las finanzas. El especialista, asesor y formador financiero, David Forcada (con más de 76.000 seguidores en Instagram), exponía recientemente en una entrevista con La Vanguardia las claves para afrontar la cuesta de enero de la mejor forma posible.
Enero es, con septiembre y el inicio del curso escolar, el mes con más desembolsos extraordinarios del año. De hecho, las pagas extras, indica Forcada, nacieron precisamente para facilitar hacer frente a estos gastos. No obstante, para el experto, el principal problema no es tanto el aumento del gasto como la falta de planificación del mismo, especialmente si el salario se cobra en 12 y no en 14 pagas. En este caso, recomienda echar mano de las llamadas cuentas hucha, en las que ir aportando poco a poco para prevenir los gastos extras de verano y Navidad.

El verdadero problema es recurrir al empréstito
El verdadero problema llega cuando no sólo falta previsión, sino además se recurre al crédito para hacer frente a los gastos extraordinarios. Según el experto, es aquí donde realmente empieza lo perjudicial. Se entra en una espiral peligrosa, porque el pago del crédito impide ahorrar para el siguiente gasto y la dinámica del préstamo a coto plazo con intereses elevados se cronifica. Este es, en su opinión, un síntoma de alerta que indica que es necesario replantearse el tren de vida.
Reflexionar, anotar los gastos y elaborar un presupuesto realista son los principales consejos del asesor financiero. Detectar a tiempo que las cuentas se están vaciando más rápido de lo que se llenan es clave para empezar a actuar. Y el equilibrio sólo tiene dos opciones, reducir el gasto o aumentar los ingresos.
En el primer caso lo fundamental es hacer un seguimiento exhaustivo de los pagos realizados digitalmente y con tarjeta, detectar los gastos prescindibles, ajustar el presupuesto y cumplirlo. En este proceso hay que tener muy presente cuánto se quiere destinar a gastos relacionados con el disfrute, como viajes, regalos o planes de ocio.

Evitar las compras impulsivas y de productos innecesarios
Otra de las recomendaciones fundamentales es evitar las compras impulsivas, la adquisición de productos con una utilidad real limitada y aquellos que no son necesarios. Recortar los gastos ligados al placer inmediato, como tomar cañas o una copa fuera de casa, puede ser una fórmula para ayudar a cuadrar el presupuesto.
Aunque la realidad es que, en el día a día, vivienda y alimentación se comen la mayor parte del ingreso familiar. Respecto a la vivienda, el asesor propone revisar el tipo de interés que se está abonando en la hipoteca, las condiciones e intentar mejorarlas si son elevados (aunque lo normal es que en una hipoteca bien negociada el margen de mejora sea mínimo). En cuanto a la cesta de la compra, de nuevo, la previsión y organización se apuntan como determinantes. Cocinar en casa, evitando comidas preparadas o soluciones rápidas suele suponer un ahorro significativo a largo plazo.
Recomendaciones para afrontar la ‘cuesta de enero’
Para afrontar la tan temida ‘cuesta de enero’, la Asociación Española de Consumidores (Asescon) ha creado un decálogo de consejos encaminados a que las economías familiares no se resientan tanto en estas fechas. Sus recomendaciones son:
- Planificar la economía. Analizar los gastos fijos y variables que se tengan para adecuarlos a los ingresos.
- Elaborar un presupuesto familiar, como elemento esencial para afrontar mejor la cuesta de enero.
- Ser críticos con los gastos que se realizan y desechar los que no son imprescindibles.
- Realizar un consumo responsable de los suministros, evitando el consumo innecesario de electricidad, gas o agua.
- Pagar en efectivo en lugar de usar la tarjeta de crédito, para controlar mejor el gasto y evitar caer en la trampa de comprar lo que no se pude permitir.
- No dejarse llevar por la publicidad consumista, especialmente si se tiene una economía ajustada.
- Planificar la cesta de la compra con antelación y ajustarla a un presupuesto preestablecido.
- Comparar precios con el fin de comprobar las variables calidad/precio.
- Usar internet como herramienta para comprar con ofertas.
- Educar a toda la familia, incluidos los niños, en el ahorro, ya que la economía familiar “es cosa de todos sus miembros”.
- Visualizar el ahorro que se va haciendo cada semana y cada mes para motivarse a futuro y emplear ese ahorro en cosas que realmente tengan interés para el conjunto de la familia.
