El Quijote Arena volvió a vestir sus mejores galas para recibir a los suyos, sabedores de la necesidad que había de sumar dos puntos frente a un rival, que si bien en la previa Santi Urdiales desmarcaba de los que serán posiblemente rivales directos por la permanencia, sí lo era al menos por lo que dice ahora mismo la clasificación.
El duelo para los de Ciudad Real ha llegado marcado por la necesidad de sumar después de dos derrotas consecutivas y con ese hambre y esa necesidad han saltado a la pista los de Urdiales que desde el arranque han mordido como nunca.
