La Comisión Europea propondrá la eliminación del cambio de hora

Lanza Bruselas
El debate sobre el cambio de hora pasa ahora a manos del Consejo y, por tanto, a los Estados miembro

El debate sobre el cambio de hora pasa ahora a manos del Consejo y, por tanto, a los Estados miembro

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha anunciado este viernes que el Ejecutivo comunitario propondrá la eliminación del cambio de hora bianual en toda la UE, alegando que es lo que han reclamado más del 80% de los 4,6 millones de ciudadanos europeos que han participado en una consulta pública sobre esta cuestión.

“Este debate sobre el horario de verano e invierno existe desde hace muchos años. Muchos ciudadanos han participado de este debate. Hemos hecho una encuesta pública, millones (de personas) han respondido que debe prevalecer el horario de verano y así será”, ha asegurado el luxemburgués.

Así, Juncker ha explicado a la cadena alemana ZDF que, aunque la consulta no es vinculante, no tiene sentido hacer caso omiso de sus resultados, si bien la iniciativa de la Comisión sería solo el inicio de un proceso ya que, una vez la propuesta esté sobre la mesa, el debate pasará a manos del Consejo y, por tanto, a los Estados miembros, que deberán adoptar una posición al respecto.

El Ejecutivo comunitario anunció a principios de julio la puesta en marcha de una consulta en línea que se cerró el pasado 16 de agosto y que planteaba dos posibilidades: mantener el sistema actual de cambio de hora bianual en toda la UE, o abolirlo en todo el territorio comunitario.

La propuesta de Bruselas llega tras una resolución aprobada en febrero por el Parlamento Europeo que pedía “reevaluar las consecuencias en la salud” del cambio horario y valorar su posible supresión. Dicha resolución reconoce que no existen pruebas científicas concluyentes pero recalca que sí hay indicios que apuntan al efecto pernicioso del sistema actual.

La Comisión, en cualquier caso, no se plantea romper la armonización que existe desde el año 2001 por la cual los 28 Estados miembros de la UE cambian su hora a la vez en marzo y en octubre, ya que si los países se inclinasen de manera unilateral por una u otra opción perjudicaría el funcionamiento del mercado interior, entre otras cuestiones.