Mitos y verdades sobre el adelgazamiento

Cómo perder peso

Cómo perder peso

El sobrepeso es uno de los principales motivos de preocupación de los castellano-manchegos. Afortunadamente, se puede decir adiós a este problema contando con la oportuna fuerza de voluntad, aunque lograr buenos resultados exige conocer los mitos pérdida de peso.

Y es que por Internet circula mucha información. Prácticamente cualquier persona puede difundir contenidos que, si adquieren la viralidad suficiente, pasarán a ser considerados como verdaderos a pesar de ser completamente falsos.

Precisamente en este artículo desmentiremos aquellas afirmaciones que carecen de fundamento alguno. A su vez, detallaremos los aspectos que sí son ciertos en relación a cómo perder peso para gozar de un mayor bienestar.

Cenar hidratos de carbono impide adelgazar

Por todos es sabido que cenar ligero es una de las mejores opciones en términos de salud, ya que ello permite conciliar mejor el sueño gracias a que el estómago no se ve obligado a realizar una digestión pesada. Sin embargo, ello no tiene por qué traducirse en no ingerir hidratos de carbono.

Este mito se llegó a extender muchísimo por toda Castilla-La Mancha, pero lo cierto es que no tiene ningún tipo de base científica. Lo único demostrable es lo siguiente: el ser humano, con tal de perder peso, es esencial que ingiera un porcentaje adecuado de hidratos de carbono, proteínas y grasas –saludables, por supuesto, no saturadas ni hidrogenadas–.

No importa cuándo se coman esos carbohidratos, siempre y cuando no se sobrepase un 55 por ciento sobre el total de macronutrientes. Lo único que realmente adquiere trascendencia en la pérdida de peso es la cifra de kilocalorías ingeridas y consumidas.

Hacer ejercicio cardiovascular en ayunas ayuda a bajar la tripa

Esta afirmación es parcialmente cierta. Primeramente toca sacar a colación la parte de mito que tiene: no por el hecho de salir a correr en ayunas, o hacer cualquier otra actividad de carácter cardiovascular, quemarás más calorías.

El desgaste en ese sentido es el mismo independientemente de si en tu organismo hay alimentos o no previamente ingeridos. Sin embargo, es verdad que la quema de grasa se ve potenciada si tu cuerpo no dispone de ciertos nutrientes como los que aportas a través de un desayuno.

¿Qué sucede si no has tomado tu tostada, plátano o cualquier otro producto alimenticio que suelas comer para desayunar? Con tal de proporcionarte la energía necesaria para la actividad física, el cuerpo se verá obligado a quemar las reservas disponibles en su interior. Algunas de ellas afectan a los depósitos de grasa, por lo que paulatinamente irán reduciéndose a un ritmo más elevado en comparación con hacer deporte desayunando antes.

Con la misma dieta y estilo de vida, el adelgazamiento puede costarle a una persona más que a otra

Aunque pueda ser difícil de creer, no se trata de un mito. Tanto nutricionistas como otros profesionales de la salud han demostrado que es rotundamente cierto. Pero, ¿cómo es posible? Básicamente ello es fruto del metabolismo basal.

Supón que dos personas siguen exactamente la misma dieta. Más allá de comer alimentos idénticos, también nos referimos a las cantidades. Tras haber transcurrido un mes, la cifra de kilocalorías será igual.

Lo mismo sucederá con el número de calorías gastadas, a causa de practicar el mismo ejercicio o la falta de él si son dos personas más bien sedentarias. Evidentemente es un caso hipotético, pero sirve de ejemplo para comprender por qué una de ellas podría adelgazar más rápido que la otra.

En concreto, la que tendrá más facilidades es aquella que cuente con un metabolismo basal acelerado. Es decir, estando en reposo –por ejemplo, viendo el televisor o incluso durmiendo–, su organismo consume más kilocalorías que el de muchos otros individuos.

Comiendo frutos secos es imposible reducir el peso

Nuevamente se trata de un mito. Aunque con ciertos matices que deben ser tenidos en cuenta. Los frutos secos, como todo alimento hipercalórico, aportan una gran cantidad de energía que después debe ser quemada.

¿Cuál es el problema de los frutos secos? La falta de control por parte de muchas personas. Tanto al ver fútbol como estando entretenido en general es habitual ingerir grandes cantidades de cacahuetes, pipas, anacardos y otros elementos similares, obteniendo como resultado una elevada cantidad de kilocalorías que posteriormente serán difíciles de gastar haciendo deporte.

Pero los frutos secos en sí no impiden en absoluto perder peso. De hecho, deben estar presentes en tu dieta si quieres que la misma sea equilibrada, obteniendo así los beneficios tan importantes de productos como las avellanas y las almendras. Eso sí, con moderación: no excedas la cantidad de 30 gramos.

También deberás ser moderado con el resto de alimentos hipercalóricos, mientras que los hipocalóricos como las fresas se convertirán en tu principal aliado si tienes la necesidad de picar entre horas y no quieres que ello repercuta negativamente en tu balanza de energía ingerida a lo largo del día.

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