Nuevas tecnologías y estrés cervical… o la involución de la especie

Luz  Pintado / Directora del Centro de Yoga Dipawaly, Ciudad Real

Hoy en día somos miles de millones de personas las que utilizamos todo tipo de dispositivos con pantalla (móviles, tablets, ordenadores portátiles…) y normalmente lo hacemos con una mala postura. Un reciente estudio (Assessment of Stresses in the Cervical Spine Caused by Posture and Position of the Head, Kenneth K. Hansraj, MD) ha estudiado el impacto de las fuerzas que actúan sobre la zona cervical a medida que inclinamos la cabeza hacia delante.

La cabeza de un adulto pesa entorno a 5 kilos. A medida que inclinamos la cabeza desde su posición neutra, el peso soportado por el cuello aumenta hasta 12 kilos con 15 grados, 22 kilos con 45 grados
y hasta ¡28 kilos con 60 grados!

Una buena postura se caracteriza por una alineación de las orejas con los hombros y las escápulas ligeramente retraídas (pecho abierto, rotación de hombros hacia fuera). Esto aporta una reducción del estrés sobre la columna vertebral y, además, conlleva una elevación de los niveles de testosterona y serotonina que nos aportan sensación de bienestar, de potencia y energía y una mayor tolerancia para asumir riesgos. Una mala postura resulta en todo lo contrario y además puede derivar en desgastes prematuros, procesos degenerativos e intervenciones quirúrgicas.

Pasamos una media de entre 4 horas con la cabeza inclinada, leyendo mails, tecleando wassaps… esto supone un estrés acumulado anual excesivo. Si bien las nuevas tecnologías son necesarias en nuestra sociedad, deberíamos hacer un esfuerzo por  controlar/limitar su uso y procurar utilizarlas de la manera menos perjudicial, empezando por la toma de conciencia de nuestra propia postura.

La práctica del yoga en la empresa cuenta ya con una gran demanda. Sesiones cortas adaptadas al espacio físico de las oficinas para respirar, liberar tensiones acumuladas y reducir el estrés… que a la postre redundan en un mejor ambiente de trabajo y refuerzan la produción.