Bajar impuestos

Julio García-Casarrubios

Hay dos modelos económicos: la economía liberal y la socialdemócrata. Aunque no la comparta, respeto que haya un modelo de economía liberal que concibe el Estado con muy poca influencia en la economía, dejando todo en manos del mercado y de la iniciativa privada; y una economía social en la que sin abandonar la iniciativa privada, el Estado vigile los abusos, como dice nuestra propia Constitución.

Puedo y quiero entrar en ese debate. Ambas posiciones se merecen todo el respeto. Lo que no puedo admitir es que si yo respeto la primera, otros descarten de principio, por ser mala de solemnidad, la segunda. Ya empezamos mintiendo. Vamos a debatir y a poner ambas en una balanza. ¡Debate limpio! Y, sobre todo, lo que me es imposible admitir, por intolerable, es que mientan. Mi rechazo absoluto es que traten de engañarnos. Y si consiguen colar la mentira es porque hay políticos sin escrúpulos, y una sociedad conformista dispuesta a que se la cuelen sin más.

Pero, ¿por qué en lugar de debatir las posiciones, se dedican a mentir? No oigo a ningún líder de la derecha defender las ventajas del modelo que defienden. ¿Por qué será? Dicen que van a bajar los impuestos, pero cuando llegan al Gobierno bajan el impuesto de sucesiones por el que los que heredan más de un millón de euros no pagan impuestos; o retocan los tramos del IRPF para favorecer a quienes más riqueza acumulan; mientras suben los impuestos indirectos que pesan más sobre los bolsillos de las clases medias y trabajadoras. ¿Por qué mienten?

España está ocho puntos por debajo de la media europea en presión fiscal. Somos uno de los países que menos impuestos pagan sus ciudadanos, y no somos de los más avanzados en bienestar social. Es evidente. Esa es la contradicción que no nos explican. ¿Por qué? Basta que hagan la siguiente prueba. Una lista de los países de Europa donde figure la presión fiscal y el nivel de vida. Verán enseguida una, casi perfecta correlación, de mayor presión fiscal, mejores índices de bienestar social. Y otra: ¿por qué siendo la cuarta economía de Europa somos uno de los países con mayor índice de pobreza y desigualdad? Yo lo contesto: porque pagamos menos impuestos, y porque se recauda menos debido a una presión fiscal injusta.