Cambio de ciclo

Julio García-Casarrubios Valdepeñas
Los miembros del nuevo gabinete en el acto de toma de posesión de sus cargos

Los miembros del nuevo gabinete en el acto de toma de posesión de sus cargos

Además de abandonar la estrategia del insulto y la falacia, hacen falta tres principios de los que algunos andan muy escasos: entender la posición del otro, dialogar y llegar a acuerdos

Para atacar al nuevo gobierno que nace se ha diseñado una estrategia muy clara: “Desde la Guerra Civil no habíamos tenido a los comunistas en el Gobierno”; y: “Un gobierno que busca los apoyos de quien quiere romper España”. Vamos con el primer mensaje: “Que vienen los comunistas”. Un mensaje impregnado de necedad, porque el comunismo bolchevique de 1917 hace mucho tiempo que desapareció. Hoy el comunismo está integrado en el sistema democrático más que algunos otros.

Pero, además, “que vienen los comunistas” es un mensaje falaz y mentiroso. El eurocomunismo fue uno de los movimientos que más se destacaron en la lucha contra el franquismo. El comunismo de Santiago Carrillo colaboró como el primero en la transición a la democracia, renunciando “por el bien de España”, a muchos de sus postulados. Suárez se apoyó en buena parte en los “comunistas” en su empeño de acabar con la dictadura. Mientras, algunos de los que hoy se les llena la boca de España y la Constitución se mantuvieron al margen del proceso; si no en contra. La entonces Alianza Popular colaboró bastante menos que “los comunistas”.

Por ello decir hoy “que vienen los comunistas” es, cuando menos, hacer el ridículo. Y respecto al otro mensaje de “un gobierno que busca los apoyos de quien quiere romper España”, lamentablemente es tan falaz y equivocado como el anterior. A estas alturas está más que demostrado que la estrategia del enfrentamiento y la dureza no ha hecho otra cosa que empeorar el conflicto. Hay, pues, que explorar otras vías, basadas en el diálogo y la convivencia. Sí. Va a ser muy difícil porque las posturas se han enconado demasiado. Pero sería una irresponsabilidad no intentarlo.

¿Cómo desmontar la situación? Dándole una vuelta al timón de 180 grados. Estamos ante un cambio de ciclo. Y quien esto no lo entienda fracasará y hará fracasar a los demás. Además de abandonar la estrategia del insulto y la falacia, hacen falta tres principios de los que algunos andan muy escasos: entender la posición del otro, dialogar y llegar a acuerdos. De la toma de posesión del nuevo Gobierno se puede desprender que han entendido este cambio de ciclo. Ante la pluralidad que nos ha venido no queda otro camino que el de, sin apartarse un ápice del Estado de Derecho, sepamos dialogar y ceder en buena armonía. Iniciemos este nuevo ciclo.