De los problemas, los resultados

Joaquín García-Cuevas. Concejal no adscrito Puertollano
Joaquín García Cuevas ha sido durante muchos años concejal del PP, en estos últimos tiempos concejal no adscrito / Lanza

Joaquín García Cuevas ha sido durante muchos años concejal del PP, en estos últimos tiempos concejal no adscrito / Lanza

El resultado electoral de las elecciones  Municipales de Puertollano ha supuesto una alegría para muchos, sorpresa para otros y  decepción para algunos. Cuando siembras  vientos recoges  tempestades , como ha  sucedido en el partido popular, valedor de los peores resultados desde la democracia en la ciudad de Puertollano. ¿A que debemos achacar tanta desolación? ,  ¿a la inexperiencia,  a la ignorancia , a la incredulidad o lo que es peor, al conformismo de sus dirigentes provinciales y regionales inmersos en su propio fracaso electoral y como dice el refranero “ Mal de muchos consuelo de tontos”?.

Cuando el candidato del Partido Popular demuestra su interés particular con un proyecto acabado, incapaz de defender por multitud de motivos su proyecto de gestión, rodeado de quien pretende seguir siendo sustentado de las arcas municipales, de viejas glorias como algunos llaman, de aquellos dirigentes que se mueven en la envidia , la codicia , la hipocresía y la imposición. Incapaces de honrar la verdad, la dignidad y la lealtad,  interviene el cirujano electoral que la democracia ha creado para poner fin a quien persigue esta maldad. Entre el ayer del Partido Popular y el presente, sus dirigentes han ido de camino como un ciego tanteando al borde del abismo.

La dignidad de las personas, llevada al campo de la política, debería exigir responsabilidades directas, sin apelativos,  provocando la dimisión de aquellos que se aferran a los cargos como lapas a pesar de su nefasta actuación en sus resultados electorales. Parece que en política vale todo, olvidando los principios básicos del ser humano, en defensa de la dignidad,  honradez y transparencia que algunos dirigentes se niegan a asumir.

Cuando el ridículo es espantoso, adornado de florituras vacías de contenido político para pretender servir a los ciudadanos, éste se convierte en un engaño que los ciudadanos no están dispuestos a admitir con su voto y prueba de ello el Partido Popular de Puertollano es el reflejo de la realidad elevado a la enésima potencia del fracaso, demoliendo al lugar mas recóndito  la ilusión de seguir, al menos, siendo la alternativa política en nuestra ciudad.

El esfuerzo de muchos hombres y mujeres del Partido Popular de Puertollano, que hoy ven con desolación los peores resultados de la historia, por el capricho, la inquina y la envidia de sus dirigentes cuya naturaleza humana tienen más de necios que de sabios, siendo autómatas como un resorte que le hacen moverse y dar vueltas  siempre al mismo paso, quienes  les han  visto una vez les han visto siempre. Dimitan, por dignidad.