Septiembre y el 9

Laura Espinar Ciudad Real
/ Elena Rosa

/ Elena Rosa

Si nos detenemos en septiembre como el noveno mes del almanaque y le aplicamos la simbología que se le atribuye como número deberíamos comenzarle con esperanza. Al 9 se le confiere un espíritu de combate con fines humanitarios, mientras que en la Bíblia, a este número se le asocia con la sabiduría y la búsqueda del bien para todos,

Del número 9 se dice, además, que tiene pequeños rasgos de todos los demás, lo que le convierte en el más completo de todos. Estamos, por tanto, ante un número y, quizás también, ante un mes redondo del que disfrutar si podemos.

Sea como fuere, el mes de septiembre tiene la particularidad de que siempre llega con la imagen de las tablillas que cuelga el grupo Félix Solís con los precios de algunas de las variedades tempranas de uva y con olor a mosto en muchas calles de los pueblos de la provincia. También aparece cuando media provincia está a punto de festejar el fin del verano con sus fiestas patronales y en los hogares se recuentan los haberes con que hacer frente al último tramo del año al son del ir y venir de mochilas y libros escolares ante el inminente inicio de curso. Mientras los rayos de sol se inclinan cada día más anticipando la oscuridad de la noche, regresa esa normalidad que rompieron los, siempre, escasos días de descanso.

Fuerza y contradicciones

Este septiembre viene con fuerza y también con contradicciones. Aunque no sabemos aún si tendremos gobierno pronto, si se nos convocará otra vez a las urnas o si debemos preocuparnos porque se atisben nubarrones económicos en el horizonte por ese contexto internacional tan complejo del que hablan los expertos, sí tenemos la certeza de que la riqueza va en aumento en España, sobre todo entre quienes ya la tienen de por sí, según las estadísticas de la Agencia Tributaria.

Según éstas, hemos conocido que el grupo de superricos españoles ha aumentado en los últimos años ya que a él se han sumado un 74% más de grandes millonarios que han tenido la ocasión de incrementar su riqueza al calor de la recuperación económica. Sin embargo, en el otro lado se sitúan los datos dados a conocer por Cáritas y que evidencian una realidad muy distinta, en la que sigue siendo vital la solidaridad para atender a quienes más lo necesitan porque la cifra  de personas que demandan atención sigue creciendo así como también los recursos que hay que dedicarles.

El entendemiento

El noveno mes de año también ha traído, de entrada, entendimiento quizás por aquello de la búsqueda del bien que se asocia al número 9. Es lo que se podría desprender, el entendimiento digo, de la reunión mantenida este miércoles entre el presidente del Gobierno regional, Emiliano García-Page y el líder de la oposición, Paco Núñez. Tras este encuentro, muchos castellano-manchegos tenemos la sensación de que ambos dirigentes políticos podrían haber abierto una línea de trabajo en la que se incluiría el acuerdo en temas claves para Castilla-La Mancha como es el agua, esencial para esta tierra.

Este nuevo camino de consenso, positivo sin duda, también se extendería a otros asuntos capitales para la Comunidad Autónoma como la financiación autonómica y la despoblación. En los próximos encuentros, ambos líderes y sus equipos intentarán, por tanto, fijar una posición común en estos temas al igual que con el Estatuto de Autonomía, en cuya reforma los populares se han comprometido a trabajar con lealtad y responsabilidad.

Principios quieren las cosas, dice el refrán, y por ello tendremos oportunidad de ir conociendo cómo se plasma esa voluntad de entenderse entre PSOE y PP y que de ello surja una resolución conjunta de cara a esa otra negociación sobre la nueva planificación hídrica en España que comenzará en las próximas semanas.

Imagen de fuerza

Una posición unánime -a la que se sumaría Ciudadanos- que no solo es una novedad en Castilla-La Mancha si no que transmitiría una imagen de fuerza, y muy positiva de la región, en defensa de sus intereses hídricos. A ello se sumaría el hecho, nada despreciable por otro lado, de ser la primera vez en la historia que los dos partidos mayoritarios en esta comunidad fijan un acuerdo común en materia de agua. No parece, por tanto, que el encuentro de la semana haya sido un mal inicio de legislatura, a juzgar por esa sintonía que han transmitido las partes.

La próxima semana nos reserva, también, la puesta en funcionamiento del Aeropuerto de Ciudad Real, una infraestructura a la que las circunstancias, la perseverancia y, quizás, el arrojo la han llevado a vivir una segunda oportunidad más terrenal. Ojalá que para entonces podamos hablar de avances en la configuración de un nuevo gobierno en España, mientras muchos de nuestros lectores hayan tenido la oportunidad de disfrutar de sus fiestas locales como merecen.