Hay tres temas que centran la actualidad esta semana. El primero y más importante es Julio Iglesias o al menos es lo que se desprende si se ve o se leen según qué medios.
Después de Adolfo Suárez, QEPD, le ha tocado al cantante español más universal. Y no cabe duda que otros candidatos serán señalados por la banda que no supo ver lo de Salazar, Ábalos, Koldo, Errejón, Monedero, Iglesias, Sabiniano y, por qué no decirlo, Pedro, quien se benefició de este último.
Lo más interesante que he leído sobre el tema Julio Iglesias es que, casualmente, cuando salta un caso de estos es aconsejable teclear en Google las siguientes palabras: Begoña Gómez. Hagan la prueba. Se entiende todo mucho mejor.
Todo esto pasará, no se preocupen. El micrófono de Julio se apagará y podremos ver las noticias de verdad.
Ahí tenemos lo de Mercosur. Un acuerdo tan malo para el campo español (y europeo) que hasta Francia ha votado en contra. Saldrá adelante, porque la soberanía de las naciones europeas vale lo mismo que el estiércol barato con el que se abonan los productos de terceros países que inundarán nuestro mercado.
Hay muchas diferencias entre Francia y España. Gracias a Dios. Pero rompamos una lanza (qué cosas se dicen en este periódico) a favor de nuestros vecinos más allá de los Pirineos. Las protestas de sus agricultores y ganaderos han forzado al aprendiz de corso Macron a votar contra Mercosur.
En España, de primeras, hemos votado a favor. Luego ya empezaremos con las protestas que, eso sí, se producirán en los próximos días. Una pena. Desde aquí defenderemos a quienes nos dan de comer, pueblan y mantienen nuestro territorio y son atacados por los poderosos.
Hablando de poderosos. Emiliano, tengo algo que pedirte. Esta vez estoy de acuerdo contigo. De verdad.
El nuevo sistema de financiación propuesto por María Jesús Montero para las comunidades autónomas es un “chantaje independentista”. Son tus palabras y las suscribo y aplaudo.
Ahora bien, por favor, que esta vez sea de verdad. Que no sea como cuando criticaste la amnistía, la catarata de casos de abusos tapados por tu partido o las corruptelas de Santos y José Luis. Aprieta el botón.
Esta vez sí. Hazlo para que, de alguna forma, puedas recuperar la credibilidad que ya nadie te concede en Castilla-La Mancha. Está en juego mucho más que tu posición en un partido político en caída libre. Está en juego la financiación, el futuro y la vida de tus vecinos. No nos decepciones… otra vez.
