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Los molinos en el término municipal de Valdepeñas

INTRODUCCIÓN

A simple vista, puede parecer que Valdepeñas no es una zona de gran abolengo molinero. Sin embargo, en cuanto a arquitectura, estética circular y de obra, he contabilizado en total 7 molinos enteros en cuanto a construcción y uno derruido.

De los que había para moler el trigo, uno está restaurado sin maquinaria y otro muy deteriorado por el tiempo. El resto lo conforman construcciones en forma de molinos, que sirven para otros fines, culturales, artísticos, folclóricos, entre otras muchas acepciones.

Se habla de otro desaparecido que, según los ancestros del lugar, estaba situado en la parte derecha de la Autovía A-4 dirección sur en el kilómetro 199, en Valdepeñas, justo enfrente del destruido Ángel de Las Aguzaderas.

Podríamos nombrar sin menos preciar algunos menos importantes y pequeños que existen con forma de molinos en algunas zonas rurales, sirviendo como chozo, adorno, etc.,

 

Molino derruido del Cerro San Blas

MOLINOS DEL CERRO DE SAN BLAS

Comenzaremos por los dos molinos del cerro de San Blas, uno restaurado hace muy poco y el otro se encuentra en estado ruinoso. Estos edificios en Valdepeñas datan  entre los siglos XV y XVI y son parte de la historia de Valdepeñas a través de los siglos, por estar ligada a su proximidad con la ciudad. También cabe la posibilidad de que este tipo de molino existiera antes, ya que su construcción tiene antecedentes iraníes y posteriormente greco-romanos y en Europa se empezaron a construir en el siglo XII.

Estos molinos del cerro de San Blas tienen estructura de piedra, con argamasa, de forma cilíndrica o troncocónica, de base circular, en la que se apoya una parte superior independiente, que sostiene las aspas que, cuando funcionaran, transformarían la energía del viento para girar la rueda de molino y rueda “catalina”.

El primero con el nombre de “El trascacho” fue reconstruido por la Asociación  Cultural ‘Trascacho’, de Barcelona, dirigido por el valdepeñero Carlos Muñoz, presidente del grupo, quien financió los trabajos de recuperación en la década de los 80. Con el tiempo, dicho molino estaba destrozado por la barbarie y en unas condiciones desastrosas. Ante ello, este mismo año el Ayuntamiento de Valdepeñas ha optado por recuperarlo restaurándolo con la misma imagen anterior.

El otro, derruido en la mitad de su construcción, se ha cerrado el techo y se le ha colocado una puerta.

 

Molino de Gregorio Prieto, óleo de Enrique Pedrero Muñoz. Año 2000

MOLINO DE GREGORIO PRIETO

El molino de Gregorio Prieto fue construido en 1948, siendo  el molino de viento más grande del mundo, después de que un gran número de albañiles y carpinteros molineros se lo regalaran al inmortal dibujante y pintor valdepeñero.

En principio tuvo como misión albergar una colección de las obras que Gregorio Prieto realizó sobre la molinería. Como decía Gregorio, “pretendo que mi molino sea madre y símbolo de todos los demás“.

En su estructura tiene tres plantas, a las que se accede por escalera estrecha.

En la actualidad está protegido y regentado por el Grupo Folclórico y Cultural “Raigambre”, convirtiéndolo en un área expositiva de las tradiciones y el costumbrismo de Valdepeñas y su comarca digno de ver sobre la historia, como indumentaria, mobiliario, idiosincrasia, gastronomía, etc.

Fue el primer museo de Valdepeñas y fue el primero del artista en la hoy Ciudad del Vino y de los Museos, que cuenta en la actualidad  con 5 museos, con el Yacimiento de la ciudad Ibérica del Cerro de las Cabezas y de 22 monumentos y esculturas  que se encuentran repartidas por calles y plazas.

Molino de Consolación

MOLINOS DE CONSOLACIÓN

Dos molinos se encuentran enclavados en la barriada de Consolación, antes Villanueva de Franco, pedanía de Valdepeñas a 13 kilómetros de la ciudad. Se encuentra situado en la parte izquierda la autovía Nacional IV kilómetro 187.

En su interior se encuentra un pozo en cada uno de ellos, que han servido durante muchos años para aplacar la sed de los nativos y también para la sequía de la agricultura. La edificación de ambos data de 1949 cuando se construyó la villa, junto al despoblado de Aberturas, por el Instituto Nacional de la Vivienda y surgió tras una sencilla valoración de Francisco Franco en una jornada de caza en la encomienda de Mudela (Ciudad Real) en los años 40, del siglo XX, donde comentó lo siguiente: “esto está sin pueblos”, refiriéndose a los 27 kilómetros de distancia que hay entre  Manzanares y Valdepeñas.​ Con el tiempo, dada su precariedad en el año 2005-2006, fue restaurado por el Ayuntamiento de Valdepeñas.

Obra de Enrique Pedrero

MOLINO DE LA NAVA DEL CONEJO

El siguiente molino se encuentra en el Centro Regional de Selección y Reproducción Animal (CERSYRA) en la finca de la Nava del Conejo, a unos 13 kilómetros  de Valdepeñas. Su interior está vacío.

La edificación data de la década de los años 40 ó 50 del siglo XX, cuando se construyeron varios pueblos de Colonización en la zona de la Encomienda de Mudela, por el Ministerio Nacional de la Vivienda, como apuntaba anteriormente.

Se encuentra enclavado en una especie de plaza con una tinaja en el centro.

En la actualidad, tanto el molino como los edificios del entorno se encuentran en estado de deterioro, tanto de obra como de pintura. Sin embargo, como se puede observar en la foto de una pintura realizada por este cronista hace 10 años, no tenía la misma apariencia que en la actualidad.

Molino de Bodegas Espinosa, hoy Vinícola de Valdepeñas

MOLINO DE BODEGAS ESPINOSA

A continuación, hablamos del molino  de las Bodegas Espinosa, hoy Cooperativa Vinícola de Valdepeñas, situado en el kilómetro 200 de la autovía de Andalucía al margen  derecho en Valdepeñas. Fue construido en 1967 junto a las bodegas. Tiene en su exterior junto al molino una escultura en hierro del Quijote, del cual no hemos podido saber el autor. En su interior consta de tres plantas. En la primera tiene una barra para las catas de vino, en la segunda una cocina típica manchega y en la tercera una vivienda.

Molino El Gobernador

MOLINO EL GOBERNADOR

El molino El Gobernador es un gigante en altura que tuvo la función de ser en su interior bar y restaurante. Su construcción data de 1980, por su propietario Juan Maroto. Consta de tres plantas y un sótano. En la planta sótano tiene un almacén, en la primera planta un bar, en la segunda un comedor restaurante y en la tercera una vivienda.

En la actualidad, como se puede ver en la foto, está en venta.

 

Enrique Pedrero Muñoz

Doctor en Bellas Artes