2018 se perfila como el año para el traspaso de las competencias de Cabañeros y Las Tablas

Julia Yébenes Ciudad Real
Venados en plena berrea en Cabañeros / Lanza

Venados en plena berrea en Cabañeros / Lanza

Algunos alcaldes de los pueblos de influencia de los espacios se muestran a favor, mientras que desde Ecologistas en Acción se muestran más críticos con el traspaso

Cuando el Gobierno regional sigue esperando la transferencia por el Ministerio de Agricultura de las competencias de gestión de los parques nacionales de Castilla-La Mancha, Tablas de Daimiel y Cabañeros, distintos alcaldes de los pueblos de influencia se muestran a favor del traspaso porque favorecerá el uso de los recursos medioambientales.

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha pedido recientemente a la ministra de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA), Isabel García Tejerina, “celeridad” a la hora dar el visto bueno a la solicitud del Gobierno de Emiliano García-Page para gestionar directamente los dos núcleos protegidos de la comunidad, y así dar cumplimiento a la sentencia del Tribunal Constitucional de 2004 que recoge la competencia autonómica.

Castilla-La Mancha es la única región que queda por recibir la gestión directa  y ha exigido que “se haga cuanto antes”, ante el “ambicioso” proyecto de educación ambiental que la Consejería de Agricultura está redactando para 2018, en el que tendrían gran protagonismo ambos espacios.

Cabañeros

En esta sintonía, algunos de los alcaldes de los pueblos que se encuentran en la periferia del Parque Nacional de Cabañeros y que son parte del Patronato de la entidad defienden una gestión más cercana e inmediata.

El primer edil de Navas de Estena, Isidro Corsino, ha opinado que si como Ayuntamiento en principio “nos daría igual”, prefiere la gestión de la Junta una vez ha analizado casos particulares de trabajadores. “Los retenes contra incendios del Gobierno regional trabajan todo el año en condiciones dignas, y los que dependen del Ministerio están en activo seis meses y en peores circunstancias”, ha expuesto.

Por ello, Corsino, que eventualmente ha estado fuera del patronato por disensiones ya resueltas en la posición de la entidad sobre las tierras raras, ha manifestado que “cuanto antes lo transfieran, mejor”.

El alcalde navastenero  se ha mostrado convencido de que laboralmente “habrá más ventajas”, así como ha calificado de “anómalo” que Castilla-La Mancha sea la única región sin la administración directa de estas figuras. Ha dicho esperar, de la mima manera, el mantenimiento del prestigio y los cuidados para preservar este espacio único en los Montes de Toledo que beneficiará “al ámbito del turismo”.

Miguel Ángel Villa, alcalde de Retuerta del Bullaque, también se ha manifestado a favor de la administración autonómica y ha declarado que “sería mejor” porque así los recursos atenderían de manera más fehaciente las necesidades de conservación.

Ha recordado que Cabañeros y Tablas de Daimiel son los únicos parques que quedan bajo el paraguas del Ministerio y ha indicado que desconoce la fecha del traspaso y si se hará en 2018.

Por su parte, José Moisés Arcos, alcalde de Alcoba de los Montes, se ha mostrado prudente ante el cambio de manos de los espacios nacionales porque “no conozco bien el tema”, y tan solo se ha limitado a recordar la última reunión del patronato de mediados de noviembre, en la que se aprobó la memoria de 2015.

Tablas de Daimiel / Lanza

Tablas de Daimiel / Lanza

“No supondrá un cambio brusco”

Por su parte, el presidente del Patronato del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, Sebastián García, ha sostenido que el traspaso de gestión está contemplado en la propia Ley de Parques Nacionales y, en consecuencia, “es algo normal que no se había producido antes”.

Así, las negociaciones de los dos gobiernos para el definitivo traspaso de la administración del parque “no supondrá un cambio brusco”, a tenor del actual funcionamiento de la comisión mixta, con el mismo número de miembros de la Administración General del Estado y de la Comunidad Autónoma.

García ha destacado la “línea cordial y amistosa” de ambas instituciones para culminar los contactos y ha destacado la validez del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel (PRUG), que entrará en vigor a principios de enero y que marcará el futuro y conservación del espacio, actualmente con un 25% encharcado (500 hectáreas).

Precisamente, el PRUG contempla medidas, ha destacado García, para afrontar situaciones hídricas deficitarias para mantener el funcionamiento del humedal, la calidad de su agua y los recursos naturales, aunque “esperaremos a ver si llueve en enero y febrero”.

Por ello, a principios de enero crearán la comisión de seguimiento del parque para activar medidas necesarias en cada momento y que “el parque no se quede sin agua”.

Incertidumbre

Con argumentos más críticos se ha mostrado el portavoz regional de Ecologistas en Acción, Miguel Ángel Hernández, quien ve “mucha incertidumbre” en el proceso de cambio de manos y en la posterior gestión de los parques nacionales.

“Creemos que la red estatal, ha sostenido, debe tener coherencia en cuanto al modelo de gestión y la exigencia de medios, y hasta ahora las comunidades autónomas no han cumplido con este modelo”.

Hernández es consciente “del imperativo legal que hay desde 2004”, si bien ha manifestado que la subsumisión de la gestión conllevaría una “pérdida de calidad” en los dos espacios castellano-manchegos, a tenor de las experiencias “no muy positivas” que la organización ha constatado en otras comunidades, al no implementarse políticas específicas para dichos núcleos emblemáticos.

Tras reconocer “el derecho” que tienen gobiernos regionales como el de Castilla-La Mancha a reclamar este traspaso, el portavoz de ecologistas en Acción ha insistido en que “nos provoca incertidumbre y muchas dudas” que la Junta va ya tener “determinación para defender a los parques de las amenazas”.

A su juicio, la Administración regional “pone freno a las iniciativas de control” de estos espacios, pues “sigue permitiendo actividad cinegética en Cabañeros, y sobreexplotación en el uso del agua en las Tablas de Daimiel”.

En el caso de Cabañeros, “no ha actuado correctamente ante las peticiones de las grandes fincas, que han hecho vallados ilegales, e incluso han mejorado una vía pecuaria para tener acceso” que dañan al espacio protegido, mientras que en el humedal daimieleño Hernández se ha mostrado molesto porque Agricultura no haya impulsado un plan para reducir el consumo de agua y par arecupera el acuífero. “Siempre echan balones fuera y dicen que es responsabilidad de la Confederación Hidrográfica del Guadiana”, ha aducido.

Por tanto, el cambio de gestión “no es simplemente un papel y un traspaso de presupuestos”, sino “un compromiso” que conllevaría “responsabilidades y la definición de una estrategia”, además de medios técnicos y plantillas medioambientales.