5 años de cárcel por destrozarle el bazo a golpes a su pareja en Herencia

“Se ha hecho justicia”, dice la abogada de la víctima. Desde entonces no mantienen contacto

Belén Rodríguez
Ciudad Real

Raúl M.B.G.M., de 39 años y vecino de Herencia, acaba de ser condenado cinco años de prisión por propinarle una brutal paliza a su compañera sentimental con la que tiene un hijo, en agosto del año 2014.

La mujer, que acudió a la Guardia Civil a denunciar la agresión de forma inmediata, perdió el bazo unos días después como consecuencia de los golpes, según ha declarado probado la Sección Segunda de la Audiencia provincial, que considera al varón culpable de un delito de lesiones con la agravante de parentesco

También deberá indemnizarla con 25.000 euros por los 120 días que estuvo de baja laboral (ocho de ellos hospitaliza) y por las secuelas (una cicatriz quirúrgica que va del tórax al pubis). Además ha sido condenado a a cumplir una orden de alejamiento de seis años -en estos momentos y desde la denuncia está vigente-

“Se ha hecho justicia”, explicó hoy a Lanza la abogada de la víctima que ha ejercido la acusación particular, María Dolores Muñoz, “estamos satisfechas con el fallo judicial y que le ha dado plena validez a la declaración sin fisuras de mi defendida”, matizó. También considera acertado que se le obligue a pagar las costas del proceso al acusado.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial considera probado que el sábado 9 de agosto de 2014, entre las siete y las nueve de la tarde, la pareja tuvo una fuerte discusión en su casa de Herencia que él terminó dándole  un puñetazo en la cara y un empujón. Ella cayó al suelo y el hombre empezó a darle patadas en el costado. Esa misma noche, dolorida, la víctima cogió a su hijo y se fue al cuartel de la Guardia Civil a denunciar.

Hasta allí se trasladó un equipo médico que en un primer examen no apreció lesiones graves, y le dio el alta (se fue a casa de su hermana), mientras que el condenado se quedó detenido.

El lunes, citada en el juzgado para declarar en un juicio de faltas, no lo hizo, “estaba malísima”, explicó su abogada en el juicio celebrado hace diez días, pero al día siguiente, 12 de agosto, “sufrió un síncope”, se puso malísima e ingresó en el Hospital La Mancha Centro de Alcázar como por las molestias de la agresión. Nuevas pruebas determinaron que tenía el bazo roto y hubo que operarla de urgencia.

La defensa mantuvo en el juicio que entre los tres días que pasaron desde la supuesta paliza hasta el ingreso, la mujer se pudo caer, algo que la sentencia, que todavía no es firme, descarta por completo.

El tribunal basa su falló en la “verosimilitud del testimonio” de la víctima, “que resulta de la propia narración de lo acontecido, de la naturalidad y lógica con que precisa las aclaraciones que le son solicitadas en el interrogatorio cruzado practicado, que conforman un relato lógico con coherencia interna”, dice textualmente la sentencia, que se hizo pública  hoy.

“La corroboración, en este caso de dicho testimonio, nos ha venido dada por todo el resto de la prueba practicada”.

La mujer, que desde entonces no convive con su presunto agresor, perdió el bazo y sufrió varias fracturas (en las costillas), además de laceraciones y hematomas en el tórax.

El acusado, que carece de antecedentes penales, mantuvo en el juicio que nunca le había pegado a su compañera sentimental, con la llevaba diez años conviviendo cuando se produjeron los hechos.