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La vendimia echa a andar en Ciudad Real a la espera de que se publiquen los precios de la uva

La vendimia en Ciudad Real, todavía con una escasa actividad en las principales zonas productoras, se ha iniciado con la corta de la uva de ciclo temprano -como la chardonnay y la moscatel-, en parcelas de la comarca de La Mancha y, de manera puntual, en la de Valdepeñas, con entradas en las bodegas todavía sin precio, a falta de la publicación de las llamadas tablillas en los próximos días.

Según diversas fuentes consultadas, la campaña se extenderá a partir del próximo fin de semana y se generalizará en la segunda quincena de septiembre, a la espera por parte de los productores de unas cotizaciones “dignas”, cuyos valores mínimos se sitúen a partir de los registrados en la pasada temporada.

En concreto, el chardonnay podría alcanzar las 6 pesetas (0,036 céntimos de euros) el kilogrado, y algo por debajo la variedad moscatel de grano menudo, mientras que el tempranillo –todavía pendiente de su recolección- podría partir con unos precios por encima de las 5 pesetas (0,03 céntimos) el kilogrado.

Los valores fluctuarán entre los tintos (más caros) y blancos, y si están acogidos a DO, IGP Tierra de Castilla o son vinos comunes.

El secretario provincial de Asaja Ciudad Real, Florencio Rodríguez, ha demandado “cuanto antes” el establecimiento de unos precios para las uvas que cubran los costes de producción, y ha pedido que se cumplan los requisitos que recoge la normativa en los contratos de compraventa entre agricultores e  industriales, para que ambas partes “se queden conformes”.

Ha destacado el “escenario idóneo” para que los precios no decaigan, como es la falta de existencias, tras una campaña “corta” y 8 millones de hectolitros menos en 2017, y un “buen comportamiento” de las salidas a la exportación.

De esta manera, Rodríguez entiende que los valores de la uva han de ser “razonables”, que garanticen una temporada “tranquila y normal”, y que beneficien también a los socios productores de las cooperativas.

Ha reiterado “la buena calidad” de la materia prima, que hacen que las expectativas “sean buenas” de cara a los precios de los vinos y la uva, al margen de algunas zonas afectadas por las tormentas.

Maduración

Abel Alcolea, viticultor de Pedro Muñoz, ha confirmado la vendimia de chauvignon blanc y verdejo en un inicio “todavía escaso” de la recolección de las uvas tempranas en esta comarca, con la ausencia de precios en las primeras compras.

El estado cualitativo del fruto es “excepcional”, tras un proceso de maduración “en su tiempo”, en el que “se ha ido haciendo poco a poco”, hasta alcanzar un equilibrio entre la acidez (a la baja) y el grado (con subidas). “Es como cuando la comida se hace a fuego lento, que guarda las propiedades nutritivas, sabe mejor y tiene una mejor elaboración”, ha indicado el productor.

Por ello, este productor espera que los precios de la uva no sigan la tendencia que ha dibujado el vino en el último semestre, con caídas consecutivas y descensos globales de dos euros el hectolitro.

El repunte registrado a principios de la temporada pasada, con hasta 6 euros (1.000 pesetas) el hectolitro de tinto, y los entre 5,30 y 5,20 euros (880 pesetas) los 100 litros de blanco, ha cotizado en las últimas semanas a 3,50 euros (582 pesetas) el hectolitro.

Calidad diferenciada

José Juan Gómez de Toro, un joven agricultor de Moral de Calatrava, todavía no ha iniciado su  vendimia, aunque la cooperativa moraleña Santiago Apóstol abrió sus puertas el lunes, una de las tres (junto a la de Cooperativa Vinícola de Valdepeñas y la de Alcubillas) inscritas en DO Valdepeñas.

Espera precios “hacia arriba” para una producción ligeramente mayor, 10% más, en blanco y similar en tinto en esta zona. Destaca la “buena sanidad vegetal y la calidad” de la uva, que en los muestreos ha reflejado “un buen color”, en cuyo cuidado ha prestado más atención al tempranillo, “más sensible”.

Por ello, ha demandado pagos por “calidad diferenciada”, clave para que los vinos manchegos dejen de registrar diferencias “abismales” entre los 0,035 euros (5,80 pesetas) a que se pagó el kilogrado el año pasado y los 22 euros que cuesta una botella de vino en algunos restaurantes de Londres.

“Marcado” retraso

Desde la Denominación de Origen La Mancha han confirmado la recogida de variedades nuevas como las blancas chardonnay, moscatel, verdejo y macabeo, y algún tinto tempranillo de secano en los primeros días de campaña, tras un “marcado” retraso con respecto a últimos años.

Estiman un 20% más de varietales de ciclo corto, mientras que la recogida de la airén, la variedad de uva blanca que más se cultiva en Castilla-La Mancha, se iniciará a partir de la tercera semana de septiembre.

En total, la producción acogida a la DO La Mancha aumentará cerca de un 30% respecto al año pasado, aunque en la media del último lustro, con una calidad ya contrastada por productores y técnicos, gracias a una maduración “natural” del fruto por las generosas lluvias primaverales y un verano no excesivamente caluroso.

En Valdepeñas, donde se ubica una de las DOs vinícolas referentes en España, la vendimia se está iniciando con las chardonnay, syrah, merlot o sauvignon blanc.

Los productores de esta comarca, proveedores de firmas como Félix Solís Avantis o García Carrión, también esperan las tablillas con precios que sean rentables para sus explotaciones.