ACM-EQUO afronta un proceso de reflexión en Manzanares para ver si es “viable” su continuidad

Noemí Velasco Manzanares
Toñi Real, candidata a la alcaldía por ACM-Equo a las elecciones municipales en Manzanares / N. V.

Toñi Real, candidata a la alcaldía por ACM-Equo a las elecciones municipales en Manzanares / N. V.

La candidatura de carácter municipalista liderada por Toñi Real en Manzanares, que surgió al calor de las iniciativas de unidad popular que dieron lugar en 2015 a los ayuntamientos del cambio, pierde su representación en Manzanares. Real quiere que el proyecto continúe, para fiscalizar al Equipo de Gobierno, pero no está decidido

La noche electoral en Manzanares dio para el triunfo único del Partido Socialista y varias derrotas. ACM-EQUO perdió su representación en el Ayuntamiento tras bajar en 649 votos. La formación liderada por Toñi Real apenas obtuvo un 3,79 por ciento de apoyos entre los votantes -370 votos-.

En el día después a las elecciones municipales, Toñi Real ha confesado en Lanza que les queda “la satisfacción del trabajo limpio y honesto realizado en los últimos cuatro años”, aunque ahora afrontan un periodo de reflexión y análisis para ver si es “viable” seguir con esta formación de carácter municipalista que nació al calor de las iniciativas de unidad popular desarrolladas en las grandes ciudades de España en 2015.

Desde ACM o en movimientos sociales

Dimisiones no va a haber en ACM-EQUO porque la candidatura salió por primarias, donde votaron todos los ciudadanos que quisieron. Asimismo, Toñi Real confiesa que la gustaría que la Asamblea Ciudadana de Manzanares continuara, “porque hace pedagogía del cambio”, además que puede ser interesante para llevar al Ayuntamiento quejas e iniciativas ciudadanas.

“La ciudadanía nos implicamos muy poco en la fiscalización de las personas que elegimos como representantes para gestionar las administraciones durante cuatro años”, ha afirmado Real. Puesto que “no hay que dar carta blanca a nadie”, considera que la ciudadanía “debería tener más responsabilidad política”, ya que “la política decide cómo vivimos y la calidad de vida que vamos a tener”.

Ahora bien, Toñi Real ha destacado que “para transformar las cosas no hace falta estar en el Ayuntamiento” y ha asegurado que todas las personas que han formado parte de la candidatura de ACM-EQUO seguirán en las calles “defendiendo las causas justas” porque todos vienen del activismo social. “Yo seguiré guerrera como siempre, en mis movimientos”, ha añadido.

Real admite que las candidaturas municipalistas no han sabido explicar su proyecto

Todavía no han hecho un análisis en profundidad, pero Toñi Real ha confesado que los resultados ponen de manifiesto que su mensaje no ha calado y ha reconocido que les ha costado desarrollar la campaña “con mínimos recursos”. ACM-EQUO ha estado “en calles y plazas”, pero por ejemplo muchos carteles los ha tenido que imprimir en blanco y negro por falta de presupuesto.

Asimismo, Toñi Real ha reflexionado que “las candidaturas municipalistas a lo mejor no hemos sabido explicar lo que conllevaban”. Ella mantiene su confianza en esta forma de hacer política, porque “las candidaturas municipalistas están representadas por ciudadanos normales, que no son profesionales, que vienen a trabajar por la gente de forma abierta y con transparencia”.

La concurrencia de IU y ACM-EQUO por separado no está detrás de las razones del batacazo electoral para Toñi Real. Considera que cada uno tenía sus votantes, insiste en que se decidión por diferencias organizativas, y no está segura de si hubieran mejorado o empeorado los datos.

ACM valora la experiencia adquirida

Cuando todos pensaban que el bipartidismo había acabado, Toñi Real ha valorado que la población de Manzanares ha tendido a la concentración del voto en una sola fuerza. La candidata reconoce que esperaban mantener por lo menos el concejal y lo que más le consuela es la experiencia adquirida en el funcionamiento de la Administración local y los lazos de amistad tejidos en los últimos años.

Toñi Real ha confesado que le hubiera gustado una Corporación “más plural”, que representara “las diversas sensibilidades que existen en la localidad”. ACM-EQUO es un grupo político al que no le gustan las mayorías absolutas, pero es lo que la gente ha decidido.