Agua, huerto y gallinero para que coman 40 familias en Mozambique con ayuda de Ciudad Real

Belén Rodríguez Ciudad Real
La prioridad de los proyectos de la ONG Calma en Mozambique es ayudar a la población infantil y al desarrollo de la mujer /Cooperación Alternativa Manchega

La prioridad de los proyectos de la ONG Calma en Mozambique es ayudar a la población infantil y al desarrollo de la mujer /Cooperación Alternativa Manchega

Financiación de la Diputación provincial permite a la ONG Cooperación Alternativa Manchega (Calma) continuar con un proyecto de ayuda al desarrollo que iniciaron en 2013 en una de las zonas más pobres del país. El mes que viene saldrán diez cooperantes para trabajar sobre el terreno

Diez cooperantes vinculados a Calma (Cooperación Alternativa Manchega), cinco de ellos becados por la Diputación, viajarán este verano a una de las regiones más pobres de Mozambique, en la ciudad de Nacala, para impulsar el proyecto de microgranjas, financiado por la institución en el último año, a través de esta ONG con implantación en Ciudad Real y Miguelturra.

Las granjas se han montado con un simple huerto casero y pollos de engorde para que cuarenta familias puedan completar su alimentación con productos frescos, señala Valentín Bastante, presidente de esta ONG que lleva cooperando en este lugar de Mozambique con ayuda de la Diputación desde 2013.

Un niño cuidando de los pollos del gallinero de la microgranja, el proyecto del último año / Cooperación Alternativa Manchega

Un niño cuidando de los pollos del gallinero de la microgranja, el proyecto del último año / Cooperación Alternativa Manchega

La última subvención de 39.500 euros (de las ayudas a la cooperación internacional del año 2018) ha permitido montar las granjas, que son la continuación del proyecto anterior que consistió en construir diez tanques para facilitar el acceso al agua.

El agua en el poblado ahorra a las mujeres caminatas interminables para buscarla en los charcos / Cooperación Alternativa Manchega

El agua en el poblado ahorra a las mujeres caminatas interminables para buscarla en los charcos / Cooperación Alternativa Manchega

Los tanques garantizan las elementales condiciones de higiene y han sustituido al sistema tradicional de recogida de agua en charcas en las que personas y animales comparten uso. “Abastecerse de los charcos, aunque sea para lavarse, genera enfermedades como anemia, vómitos y todo tipo de infecciones, con los tanques garantizamos que eso no pase”, afirma Bastante.

Otro efecto colateral ha sido mejorar las duras condiciones de vida de las mujeres, responsables del aprovisionamiento de agua para el núcleo familiar y el poblado. “Al no tener que buscar el agua en los charcos las mujeres han ganado calidad de vida y pueden dedicar el tiempo que empleaban en buscarla en otras ocupaciones”.

Una familia con su bebé en uno de los gallineros construidos con ayuda de Calma / Cooperación Alternativa Manchega

Una familia con su bebé en uno de los gallineros construidos con ayuda de Calma / Cooperación Alternativa Manchega

Desde el centro de salud de Nacala

Todo el trabajo en el que participa Calma se hace desde el Centro de Salud Materno Infantil de Nacala, dirigido por las misioneras de Jesús y María, que ayudan a la población más necesitada con obras sociales en el campo de la salud, la educación y la promoción de la mujer.

Según la ONG en el centro médico se atiende una media de 150 personas cada día, con dolencias como sida, tuberculosis, malaria, diarrea y quemaduras. Para la población es el único lugar donde los medicamentos son gratuitos.

La nutrición de los niños, prioritaria

Otra parte del centro asiste a niños desnutridos, “en su forma de afrontar su vida los ‘menos productivos’ son los últimos que son alimentados en caso de escasez. La Diputación provincial priorizó la ayuda nutricional para paliar esta carencia de alimentos de los más pequeños, que es para lo que hacemos estos proyectos”, agrega Bastante

La cooperación de la ONG Calma en Mozambique se focaliza en Nacala, en el  África austral. Se trata de un pueblo originario de las tribus Macúa, una etnia muy pacifica, de familia extensa con predominio de la  religión animista “los cristianos mezclan sus vivencias con los musulmanes que son mayoría. Su  hospitalidad es muy grande, acogen al visitante como un mensajero de Dios”, asegura el cooperante que estuvo allí a finales del año pasado.