Miliarium-Albaladejo quiere conseguir que la Carrera del Niño sea declarada “bien de interés cultural”

Lanza Albaladejo
Cartel de la Carrera del Niño de la Semana Santa 2019 de Albaladejo / Juan Carlos Campos

Cartel de la Carrera del Niño de la Semana Santa 2019 de Albaladejo / Juan Carlos Campos

La Carrera del Niño tiene lugar el Domingo de Resurrección a las 8 horas

La Asociación Cultural Miliarium-Albaladejo quiere conseguir que la Carrera del Niño sea declarada “bien de interés cultural”, tal y como ha indicado uno de sus integrantes, Juan Carlos Campos.

Señala que “la Semana Santa en Albaladejo te propone algo diferente. Si quieres sentir algo distinto, especial, no lo dudes ni un momento, ven a la Carrera Del Niño (Domingo de Resurrección a las 8 horas). Sentirás que la emoción nace de tu corazón, la conexión con la vida y su belleza”.

Lágrimas de corazón

Juan Carlos Campos ha enviado un escrito en el que señala que “es curiosa nuestra relación. No nos veíamos desde hace un año y, sin embargo, no me he olvidado de ti ni un solo día. Una extraña fuerza me impulsa a volver a verte. Ni la implorada lluvia, ni la inmaculada ventisca de nieve me lo impedirá. Verte como siempre, erguida, limpia y majestuosa. Todavía no hemos cruzado ninguna palabra, aunque en todos nuestros encuentros una generosa y profunda satisfacción me invade. Tus ojos, glaciares de lágrimas, llenan lentamente los manantiales de la esperanza. Los rayos del sol se cuelan en los rincones y recodos de tu manto terso. El reflejo de sus bordados dorados, encandila su brillo a tus devotos y siembra en sus miradas la semilla de la candidez. Se que no soy el único que te venera, que son muchos los que viven la misma experiencia. Que mi fidelidad no significa nada y no puedo considerarte mía. Pero, en realidad, no me importa. Solo se que cada año en el Domingo de Resurrección, germina la pureza entre la multitud, pues se refleja en las lágrimas de corazón de tus devotos. En tu casa redoblan los tambores con más ímpetu y, es en ese momento, cuando el sol alegre se cuela entre los colores vivos de tus vidrieras, llegando a tu esmerado rostro, para revelarnos la vida y su belleza”.