Alcázar de San Juan se suma a las concentraciones en los Centros Penitenciarios ante el incremento de las agresiones y la violencia en las prisiones

A. Rivas Alcázar de San Juan
Concentración a las puertas del Centro Penitenciario de Alcázar

Concentración a las puertas del Centro Penitenciario de Alcázar

Los trabajadores y representantes sindicales del Centro Penitenciario de Alcázar de San Juan se han sumado la mañana de este jueves a la convocatoria nacional de la concentración a las puertas de las prisiones que denuncia la escasez de personal y un consecuente repunte de las agresiones y la violencia hacia los funcionarios.

‘Prisiones sin agresiones’, como reza el lema bajo el que se produce esta protesta que se ha extendido a lo largo de toda España, es el objetivo que se ha fijado en los sindicatos. Algunas  de las principales reivindicaciones que se han expresado son el incremento de profesionales ante la escasez de plantilla, que se estima debería aumentarse con 3.400 trabajadores a nivel nacional.

Concretamente en Alcázar de San Juan, se ha denunciado que actualmente “solo hay dos trabajadores” uno para cada uno de los módulos en los que se divide su Centro Penitenciario. Como ha destacado el Delegado de Comisiones Obreras, Rafael Correas, en la localidad alcazareña se estima que la plantilla debería aumentarse en 10 o 12 trabajadores más entre personal de vigilancia y jefatura.

Además, como ha destacado Roberto Carretero, Delegado del Sindicato de Prisiones ACAIP, sería necesario modificar el actual protocolo antiagresiones aplicado en el Centro ya que se ha calificado de “obsoleto e improvisado”. “No es nada nuevo, pero sí que es alarmante que se esté incrementando tanto el número, como el nivel de violencia en las manifestaciones de estas agresiones”, ha indicado.

Como ha recordado el representante de ACAIP, una de las últimas agresiones que se han producido, ocurrió hace dos semanas en Navalcarnero en la que “un interno ha agredido brutalmente a cuatro funcionarios y a uno de ellos le ha arrancado una oreja. Nosotros entendemos que esto se produce y estamos reivindicando que necesitamos más personal”.

Con la urgente convocatoria de estas plazas vacantes, se busca garantizar la seguridad y la integridad tanto de los internos como de los trabajadores. Con esta medida, se contribuiría además, a rejuvenecer una plantilla que se considera actualmente envejecida oscilando entre los 45 y los 50 años.

A pesar de que la localidad alcazareña mantiene actualmente una población reclusa de unos 80 internos y está considerado como Centro de Respeto, se reivindica también una formación específica del personal para prevenir las situaciones de violencia. Según ha señalado Correas, gran parte de estos conflictos surgen de los internos “inadaptados y los enfermos mentales que generan muchas agresiones, violencia y malestar”.

Amenazas, insultos y empujones, son algunas de las agresiones que han experimentado un repunte en los Centros Penitenciarios en los últimos años.