Alegan contra el proyecto de explotación de 3.600 cerdos de cebo en Alcázar de San Juan

Lanza Alcázar de San Juan
Un cerdo en una explotación industrial en una imagen de archivo / Anprograpor

Un cerdo en una explotación industrial en una imagen de archivo / Anprograpor

Críticas a la Junta por "poner una alfombra roja a grandes inversores para producir carne de porcino industrial"

Ecologistas en Acción-Ciudad Real ha presentado alegaciones “al proyecto de explotación de 3.600 cerdos de cebo en Alcázar de San Juan”, que, según afirman, se ha registrado a nombre de Agroganadera Las Motillas S.L y tiene previsto su ubicación en el Polígono 96.

La organización explica en un comunicado que “responde a un patrón de integración ganadera que la interprofesional del sector (Interporc) incentiva para optimizar grandes producciones de baja calidad, en la que las empresas controlan casi todo el ciclo, a excepción de la compleja gestión de los purines, que corre a cuenta del ganadero”.

Añaden que es “de orientación fuertemente exportadora hacia los mercados asiáticos, depende de las fluctuaciones de precio, alejando la posibilidad de que los ganaderos tengan poder de decisión”.

Críticas a la Junta por facilitar las cosas

“La Junta de Castilla-La Mancha ha puesto una alfombra roja a grandes inversores para producir carne de porcino industrial, con subvenciones y muchas facilidades, como las ayudas a la incorporación de jóvenes a la agricultura y la ganadería”, han criticado.

En la misma línea, argumentan que “es un gran error que desde el Gobierno regional se promocione la implantación de la cría industrial de la cabaña porcina, sin tener en cuenta el bienestar animal ni los perjuicios que más pronto que tarde trae consigo por contaminación de la tierra, o las aguas superficiales y subterráneas, a consecuencia de escorrentías y filtraciones de purines, y su carga de nitratos, hormonas esteroides y antibióticos”, así como “la emisión de malos olores y de gases de efecto invernadero, como el metano, el amoníaco y el óxido nitroso, conforma factores de riesgo inasumibles”.

Por todo ello, consideran “difícilmente conciliable esta actividad con la conservación de los ecosistemas, la agroproducción sostenible y el turismo”.