Expertos en enoturismo analizan un sector que tiene “un proyecto infinito”, como asegura Rosa Melchor

Helena Molero Valladolid
Feria Enoturismo de Valladolid

Feria Enoturismo de Valladolid

La Feria Internacional de Enoturismo, FINE, abrió este miércoles sus puertas con una agenda previa de 1.400/Lanza entrevistas de trabajo entre los expositores y el grupo de compradores nacionales e internacionales, procedentes de quince países.

La Feria Internacional de Enoturismo en Valladolid (FINE) ha reunido a profesionales de enoturismo procedentes de toda España, con destacada representación de la zona de Valladolid, así como de Portugal y México, así como presidenta de ACEVIN y alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor quien se ha referido al enoturismo como un proyecto infinito. Dos mesas redondas han reunido a los mejores especialistas del sector.

La primera mesa redonda, moderada por la periodista Meritxell  Falgueras, puso de manifiesto el cambio radical en el sector del enoturismo, que debe apostar por la segmentación de públicos, conectar con las emociones y profesionalizarse.

Bajo el título “Comercialización e innovación en experiencias enoturísticas”, los ponentes que intervinieron fueron dando su valoración desde el sector profesional que representaban. Así, Lluis Tolosa, sociólogo y autor del libro “Marketing del enoturismo, 12 errores habituales, 12 propuestas alternativas”, calificó de buena la fase del enoturismo en España.  Añadió, asimismo, que siendo nuestro país potencia mundial en vino, gastronomía y turismo, “no lo somos en enoturismo, ya que lo impulsamos de forma tardía y rara”.

Tres fases en el enoturismo

Tolosa analizó las tres fases anteriores del sector: “comenzamos creando una modalidad de turismo industrial, pero si el cliente va a cuatro bodegas y le enseñan en las cuatro el acero inoxidable, se va y no vuelve”. En la segunda fase, hace siete años, se quiso hacer al turista participante y las bodegas se llenaron de túneles sensoriales; ahí se nos fue la olla”. Y en la tercera fase se apostó por experiencias enoturísticas.

En el momento actual, la cuarta fase, en opinión de Tolosa, hay una segmentación de públicos y por tanto distintas especializaciones en el enoturismo, como el familiar y el turismo premium, “que consume un estilo de vida; entras en otra esfera”.

Tolosa también se  refirió a su experiencia personal cuando lleva a 16 personas, mini-premium, a ver las bodegas. “Lo que más valoran es el trato especial y personalizado; somos animales sociales; queremos tener amigos”.

Síndrome selfie

En otro momento del debate, Tolosa señaló que el “síndrome selfie” está invadiendo el mundo turístico. “Las malas prácticas enoturísticas también han hecho que cuando llega un grupo y se le lleva para que en el exterior se haga la foto, se plantee que no merece la pena entrar; esto es muy grave”.

“Como sociólogo, dijo Tolosa, toco 20 disciplinas diferentes en torno al vino. Las explicaciones técnicas van al cerebro, pero las emociones van al corazón: Si en el mundo del enoturismo explico qué hago puedo hacer bostezar a la gente, pero si explicas por qué lo haces están articulando historias que van directamente al corazón, si además lo dices de la forma más sencilla posible”.

Prohibida la palabra vino

De su lado, Alicia Estrada, consultora de enoturismo y directora de marketing e innovación de GEBTA, lamentó que “no se haya hecho casi nada para que los organizadores de eventos entren en el mundo del enoturismo”. Y añadió que el 50 por ciento de los eventos están “intermediados” a través de agencias, y si éstas no saben nada de enoturismo, difícilmente van a poder venderlo”.

Otro problema que existe, asegura Alicia Estrada, “es que cuando vendemos enoturismo a empresas, tenemos prohibida la palabra vino, que está vinculada al consumo de alcohol, pero existen soluciones como por ejemplo destacar la sostenibilidad y el territorio; lo que se recibe gracias a la viña y el vino”. “Debemos recordar a todos, añadió, que los viticultores son los guardianes del paisaje y sostienen el sector primario”.

Con respecto a la segmentación del sector enoturístico, Alicia Estrada aseguró que los franceses han buscado soluciones baratas a este problema. Se ofertan productos diferentes para segmentos diferentes. El 50 por ciento va con guía estándar, pero ya es en la propia web donde el cliente elige su opción”.

Recuerdo memorable

Por su parte, Pedro Vargas, director de proyecto de enoturismo respaldado por la OMT, aseguró que “las bodegas ven en el enoturismo una forma de hacer marca y fidelizar al cliente”.  Y matizó que en el enoturismo, hay que tener feeling, no todos los perfiles son iguales; que cada uno ofrezca lo mejor de la bodega para que el turista tenga un recuerdo memorable de ese vino. ¿Es necesario que enseñes la bodega? No siempre. A lo mejor fuera, en el entorno, se crea un clima inolvidable”.

Abadía de Retuerta

En la segunda mesa redonda, bajo el título “Cómo mejorar tu experiencia enoturística, Enrique Valero, director de Abadía Retuerta afirmó que “España tiene ingredientes para ser líder en enoturismo; hay que poner en valor lo que nos ha dado la historia, la naturaleza y nuestro propio ADN, provisto de creatividad”.

Por su parte, Rosa Melchor, presidenta de ACEVIN y alcaldesa de Alcázar de San Juan, se mostró partidaria de  “maridar el vino con el territorio, la gastronomía, las tradiciones, la historia, el paisaje y la sostenibilidad; el enoturismo es un proyecto infinito; hay que andar hasta el horizonte y no pararse nunca”, sostuvo.

La Feria Internacional de Enoturismo, FINE, abrió ayer sus puertas con una agenda previa de 1.400 entrevistas de trabajo entre los expositores y el grupo de compradores nacionales e internacionales, procedentes de quince países.

Durante el miércoles y este jueves han tenido lugar diferentes encuentros entre el centenar de bodegas, territorios y empresas que participan en la primera edición de FINE y touroperadores procedentes de Canadá, Estados Unidos, Francia, Israel, Noruega, Portugal, Reino Unido, Rusia, Suecia, Suiza, Holanda, Ucrania y agencias de viajes que operan también en mercados como Alemania, Bélgica, México, Brasil, Argentina, Austria, China, Australia, Dinamarca, Finlandia, etc, según la organización.