«Gracias a la labor encomiable de los sanitarios del hospital de Alcázar»: habla una de las primeras pacientes en recibir el alta por coronavirus

Carlos Monteagudo Ciudad Real
Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan

Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan

Con lo que se quedará R.H.N. de "esta experiencia vivida", que le marcará toda su vida, será a valorar mejor "a mi familia, a mis amigas, al mero hecho de salir a la calle a tomar un café y a valorar la sanidad pública de este país, que es maravillosa". 

R.H.N, de 56 años de edad y vecina de Alcázar de San Juan, ha sido una de las primeras pacientes de la provincia y del Hospital Mancha Centro de Alcázar en recibir el alta hospitalaria tras dar positivo en COVID-19. Desde este domingo se encuentra en aislamiento severo en la casa de una amiga de su hija, sola, donde debe permanecer todavía 12 días para que le realicen el primer test para comprobar que «el bicho» ha desaparecido y 14 días, justo a las 48 horas del primero, para asegurarse por completo de que «el bicho» ha sido desahuciado de su cuerpo.

«Estoy contenta y estoy feliz porque todo esto ya ha pasado», reconoce a Lanza, aunque asegura que tuvo unos días «muy difíciles». La odisea de R.H.N comenzó la semana del 9 de marzo, cuando se sentía con malestar general y cansancio, aunque en un primer momento le diagnosticaron un resfriado. Llegó el viernes, 13 de marzo, y no podía casi respirar. «Sentía como si no tuviera hueco en los pulmones para que les entrara el aire. Me asusté y me fui a urgencias». Al llegar allí, los médicos entendieron que la sintomatología que presentaba podía corresponder a un posible caso de coronavirus, por lo que le hicieron la prueba y la aislaron hasta conocer el resultado de la misma. Una vez conocido el positivo, la subieron a planta, donde compartió habitación con otra compañera también infectada por COVID-19.

Allí permaneció casi nueve días, hasta la tarde del domingo, 22 de marzo, cuando recibió el alta. «Los primeros días fueron horribles, no podía prácticamente respirar y estuve varios días con el oxígeno puesto». Poco a poco, R.H.N se fue recuperando gracias al tratamiento médico hasta que llegó el domingo, día en el que recibió el alta.

«Al salir de allí, las celadoras, auxiliares, enfermeras y los médicos comenzar a gritar que había un alta y, de repente, salieron todos los sanitarios a despedirme y aplaudirme. Un aplauso que debería ser para ellos por la gran labor que están desempeñando estos días y la gran atención que tuve durante todos los días que estuve ingresada. Me trataron con mucho cariño», reconoce R.H.N, al tiempo que extiende este trato hacia su familia, que también ha estado en observación al haber estado en contacto con ella, pero que no han desarrollado el virus. «Se han portado fenomenal con ellos también, llamándolos casi todos los días para preguntarles si estaban desarrollando síntomas», afirma.

R.H.N no entiende las críticas que están recibiendo en estos días los gestores sanitarios y los diferentes gobiernos. «Tenemos que remar juntos y en una misma dirección», indica, al tiempo que entiende los problemas de estos días: «Nunca nos habíamos enfrentado a una cosa parecida, es normal que se tengan errores en la gestión, pero la labor que se está haciendo es por nuestra mejoría».

«A pesar de haberlo pasado mal, yo he conseguido salir, aunque lamentablemente hay mucha gente que se queda por el camino», lamenta R.H.N sobre la situación actual.

Con lo que se quedará R.H.N. de «esta experiencia vivida», que le marcará toda su vida, será a valorar mejor «a mi familia, a mis amigas, al mero hecho de salir a la calle a tomar un café y a valorar la sanidad pública de este país, que es maravillosa». También se queda con el trato recibido por los profesionales sanitarios del Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan, los cuales han hecho «una labor encomiable y la continuarán haciendo durante muchos días más».