Mínguez resalta el potencial de la provincia en ámbitos del Plan de Recuperación como las energías renovables, el sector agroalimentario y los humedales

A. Ruiz Ciudad Real
Incidió en la importancia de aprobar pronto los presupuestos para poner en marcha cuanto antes las medidas del Plan / Clara Manzano

Incidió en la importancia de aprobar pronto los presupuestos para poner en marcha cuanto antes las medidas del Plan / Clara Manzano

También destaca las medidas que se impulsarán para frenar la despoblación y potenciar la educación y sanidad

La transición ecológica, la transformación digital, la igualdad de género y la cohesión social y territorial son los ejes sobre los que gira el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía española diseñado por el Gobierno central y para cuya aplicación se contará con una inversión de 72.000 millones de euros procedentes de los fondos de la Unión Europea, expuso este viernes la senadora del PSOE por Ciudad Real, Carmen Mínguez, que indicó que el Gobierno del país, en cuanto se aprueben los Presupuestos Generales del Estado, va a adelantar 27.000 millones de euros para comenzar a adoptar medidas encaminadas a que la economía salga de la “adversa” situación actual y “comience a remontar”.

Es “urgente” la puesta en marcha de este plan para corregir debilidades y propiciar una economía más fuerte y robusta, de ahí la urgencia también de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, subrayó Mínguez, que destacó que el Plan de Recuperación se basa en diez políticas tractoras, “muchas de ellas muy importantes para la provincia de Ciudad Real como la agenda urbana y rural, la lucha contra la despoblación y el desarrollo de la agricultura”, así como, entre otras, el desarrollo de energías renovables, sector en el que cuenta con un gran potencial esta provincia, y la recuperación de humedales.

Indicó que el Plan de Recuperación desplegará diez líneas impulsoras de la economía del país / Clara Manzano

Indicó que el Plan de Recuperación desplegará diez líneas impulsoras de la economía del país / Clara Manzano

Con una aplicación a lo largo de tres años, la primera política tractora del plan potenciará medidas tendentes a propiciar la movilidad y turismo sostenible, la conectividad digital, la educación conectada y la transformación y digitalización de la cadena logística del sistema agroalimentario, mientras que la segunda se centrará en impulsar las infraestructuras y los ecosistemas resilientes. “Tenemos que impulsar la transición verde, proteger la biodiversidad de bosques y potenciar la prevención de incendios y la restauración de humedales”, subrayó, en este sentido Mínguez.

En cuanto a la tercera política, se dirigirá a la renovación energética apostando por energías renovables; la cuarta tiene que ver con la administración para el siglo XXI mediante su adaptación a las nuevas necesidades de la sociedad y empresas; la quinta se conducirá hacia la modernización y digitalización del ecosistema de las empresas para apoyar el tejido empresarial y garantizar la competitividad industrial; y la sexta buscará un pacto por la ciencia e innovación, así como el refuerzo del sistema nacional de salud, el cual, como se ha visto en esta pandemia, tiene necesidades que se deben paliar.

La siguiente política tractora del Plan se refiere a la educación, conocimiento, formación continua y desarrollo de capacidades, y, en este sentido, “hay que trabajar para revertir todos los recortes del pasado y hacer una educación adaptada a las necesidades de la sociedad”, señaló Mínguez, que indicó que la octava actuará en torno a una “nueva economía de los cuidados y políticas de empleo”. A este respecto, entre otras cosas, se tendrán en cuenta planes de choque para la economía de los cuidados de larga duración de las personas mayores en un país con un alto nivel de longevidad, señaló Mínguez, que resaltó que “invertir en cuidados responde a razones de justicia social y eficacia económica”.
Por último, la novela girará en torno al desarrollo de la cultura y el deporte, y la décima buscará la modernización fiscal para un “crecimiento inclusivo y sostenible”.