El chocolatero Jesús Quirós, ha hecho historia. Y es que este joven alcazareño de apenas 26 años de edad se ha alzado recientemente con el ‘Spanish World Chocolate Máster’, lo que le acredita como el Mejor Chocolatero de España durante este 2025.
Este logro, que está al alcance de muy pocos, y que ha conseguido gracias a sus dotes pasteleras, profesionalidad, buen hacer y a una enorme perseverancia y competitividad, ha servido para poner en el mapa gastronómico no solo a Castilla-La Mancha, sino también a la centenaria pastelería La Rosa, de Alcázar de San Juan, formando parte de la quinta generación de pasteleros de un negocio fundado en 1917.
Lejos queda aún el ‘premio gordo’ que le supondría la consecución del Mundial de París, que previsiblemente se celebrará en octubre de 2026, y donde representará a España compitiendo con otros 18 o 20 países. Pero mientras ese gran evento llega, ha decidido saborear el momento de ser el mejor chocolatero de España, aunque para ello no pueda descuidar sus quehaceres diarios dentro de la pastelería.
“El chocolate es mi forma de ser”, explica Jesús Quirós, quien señala que “es el medio con el que la gente puede intentar descubrirme. De hecho, el chocolate es donde mi personalidad mejor se ve reflejada dentro del ámbito profesional, siendo además una parte muy importante de mi vida”.
El ganar el ‘Spanish World Chocolate Máster’ le ha supuesto “un sueño” que llevaba persiguiendo desde hace mucho tiempo, pues sólo los grandes lo han logrado. Finalmente, con una gran preparación y mucha dedicación lo ha conseguido, afirma el propio Jesús, formado en la prestigiosa EPGB de Barcelona y quien señala que el trbajo que ha tenido que realizar para conseguir esta meta ha sido complicado, pues “han sido varios meses de una preparación intensa. A ello hay que sumar que entre medias ha estado la campaña de Navidad dentro de la pastelería, con toda la dedicación que ello conlleva”.
Apunta que para tener el mejor entrenamiento ha tenido que cuadrar días y fechas, compaginándolo con muchas visitas a Madrid y a Barcelona con el fin de “ver a compañeros y a personas que me estaban ayudando, mostrándome sus ideas y asesorándome, porque al final tienes que arroparte de los mejores, pues solo no se puede hacer”.
Dentro de lo que es el concurso propiamente dicho, celebrado en la localidad barcelonesa de Vic, Jesús explica que tanto él como el resto de concursantes tuvieron que realizar cinco elaboraciones diferentes de chocolate, entre las que se encontraban un postre para compartir y la elaboración de un bombón. En este sentido apunta que “vimos que podíamos hacer nuestro propio juego dentro del mundo de la pastelería”, motivo por el cual decidió contar su historia familiar dentro de un juego de revelación, misterio e intriga, en lo que viene a ser el típico ‘Escape Room’ para contar “una historia real, como es la de mi pastelería, transportada al terreno gastronómico. Y ahí me sentía muy cómodo, pues lo que hicimos fue interpretar al juego los sabores y momentos claves de la pastelería La Rosa”.
En este sentido señala que para realizar las cinco elaboraciones que le pedían en el concurso “llevamos siete orígenes diferentes de chocolate, como el de Santo Domingo, Ecuador, así como otro chocolate curado bajo plataneros con un toque ácido, etc.”.
Pero el reto de quedar campeón de España no ha sido fácil, puesto que ha tenido que competir contra magníficos oponentes de la talla de Arnau Fusté, dueño de Pastisseria Fusté y Arnau Triola, chef en el Restaurante Castell de Peralada, poseedor de 1 estrella Michelin. Para Jesús Quirós el mundo del chocolate y la pastelería es “su vida”, al afirmar que “he nacido pastelero y me he criado entre harinas y cremas en el obrador”, dentro de un negocio familiar que se ha transmitido de abuelos a hijos, de hijos a nietos, etc.
«SIEMPRE HE QUERIDO SER CHOCOLATERO Y PASTELERO»
“Siempre he querido ser pastelero y chocolatero”, afirma tajantemente, a la vez que señala que dentro del mundo de la pastelería y la confitería “me gusta el chocolate, el helado el azúcar y el caramelo, todo ello con un toque artístico para hacer y decorar esos postres y esas tartas, pues el chocolate es un producto muy versátil que te deja trabajar en muchos ámbitos. Y sin el chocolate, que siendo puro es muy beneficioso para la salud, no concebiría una pastelería”.
«LOS CHOCOLATEROS TENEMOS EL DEBER DE ACABAR UNA BUENA COMIDA Y PONER EL MEJOR COLOFÓN»
También quiere romper una lanza a favor de los profesionales que se dedican a la pastelería y al mundo del chocolate, al afirmar que “somos los que tenemos el deber de acabar una buena comida con un buen postre, poniendo el mejor colofón a una perfecta sobremesa con los mejores momentos y dejando un buen sabor de boca”.
Mirando hacia el futuro, y poniendo la vista en el Mundial de París, señala que dentro de este certamen “habrá una súper final, con cuatro días de intenso trabajo. Pero en la súper final solo entrarán los diez mejores países. Por tanto, para nosotros supondría un reto poder llegar a esa súper final, pero el mero hecho de haber quedado campeón de España ya es un logro en sí mismo”.
