Eduardo Plaza: «En Alcolea el objetivo es el bienestar y la salud de los empleados municipales  y los ciudadanos»

J. M. Izquierdo Alcolea de Calatrava
Los servicios básicos funcionan con normalidad en Alcolea de Calatrava / Lanza

Los servicios básicos funcionan con normalidad en Alcolea de Calatrava / Lanza

Eduardo Plaza no fue antes ni concejal y ahora lleva unos diez meses como alcalde Alcolea de Calatrava teniendo que hacer frente, en su ámbito, a una crisis que supera con creces las fronteras de su pueblo. Dice que su principal objetivo es garantizar el bienestar y la salud de los empleados municipales y de todos los ciudadanos.

Eduardo Plaza tiene 43 años, no había sido anteriormente ni concejal, ahora es el alcalde Alcolea de Calatrava, más de 1.300 habitantes, y cuando no se ha cumplido ni un año de mandato tiene que afrontar una crisis sanitaria sobrevenida que escapa más allá de los límites del pueblo.

«Esto me ha pillado muy de nuevas», señala en declaraciones a Lanzadigital.com. En ese sentido, señala que la principal preocupación que tiene es el bienestar y la salud de  los trabajadores municipales y de todos los vecinos del pueblo.

Para lograrlo, indica que se trata de tener especial preocupación «por los más débiles, los más necesitados, que todos sabemos que son el grupo de mayor riesgo, los mayores, para que su vida no se vea muy afectada y tratar de cuidarlos lo mejor posible».

Una de las principales armas, asegura, es tratar de incidir en las «medidas de precaución». Para atender a los mayores, se está siguiendo con el programa de ayuda a domicilio, manteniendo las horas necesarias para garantizar la mayor autonomía de las personas.

El principal problema

El alcalde señala que el principal problema que se encuentran para mantener estos servicios es el de los trajes de protección (EPIs) para las trabajadoras del servicio, aunque señala que se han conseguido unas mascarillas en condiciones para estas auxiliares.

En lo que respecta al comedor social, añade Plaza, que cuenta con unos 65 usuarios, gente mayor que pasaba a diario a recoger la comida, se ha puesto en marcha un servicio de reparto domiciliario «para que los mayores no tengan que salir de su casa ni siquiera para esto».

Estas visitas diarias, además de para llevarles la comida, son aprovechadas para preguntarles cómo se encuentran y saber de su estado, «si necesitan algo, alguna cosa de la farmacia, alguna otra cosa».

Las cosas siguen

El alcalde de Alcolea asegura que «esto pasa, pero las cosas siguen» y para tratar de compaginar, agrega, en el Ayuntamiento –cerrado al público como el resto de edificios municipales-, hay parte de la plantilla que está teletrabajando en casa, y dos funcionarias están en el Consistorio.

El alcalde remarca que estas trabajadoras están en «espacios totalmente separados e, incluso, como curiosidad, cada una dispone de un baño diferente para ni siquiera tener que coincidir».

Otro aspecto del que se ha hecho cargo el Ayuntamiento es el de intentar asesorar a los vecinos. «Ahora –comenta el alcalde- hay muchas consultas, sobre todo en el tema laboral, gente que está afectada por un ERTE, autónomos que han tenido que cerrar porque se lo imponía el estado de alarma».

Para ello, se está trabajando en confeccionar una pequeña guía para toda la gente que se vea afectada en el trabajo por el tema de la crisis sanitaria del coronavirus y el estado de alarma.

Coordinación con otros alcaldes

El primer edil de Alcolea destaca también la importancia del contacto y coordinación con otros alcaldes de la comarca.  «Tenemos un grupo de Whatsapp que no para», señala, en el que se «aportan ideas, cómo están enfocando ellos la situación para ver qué ideas podemos coger uno del otro o consultar alguna duda que tengamos».

Desinfección de calles

Dedicarte a la política en los pueblos «es lo que tiene», asegura Plaza, cuando recuerda que hay concejales que están prestando sus tractores para ayudar a la limpieza y desinfección de las calles del pueblo.

«Están dedicando su tiempo, su dinero, echando una mano a los trabajadores del Ayuntamiento», remarca. Desde hace unos días, añade, se están desinfectando todas las calles, con especial atención a los lugares donde se puede concentrar más gente, consultorio médico o la vivienda tutelada de mayores.

No valorar el coste económico

Plaza asegura que el coste económico que esto puede tener para los ayuntamientos «no entro ni a valorarlo». Afortunadamente, señala, que su antecesor, Ángel Caballero, dejó una economía municipal «muy saneada».

«Son cosas que no me tengo que ni plantear –indica-. Donde solemos comprar algunos productos de limpieza la orden que  se da es cómpralo donde sea, al precio que sea, adquiriendo lo que ofrezca más garantía».