Arqueólogos empiezan a excavar en un antiguo vertedero de la ciudad romana de Laminium

Noemí Velasco Alhambra
Arqueólogos y estudiantes trabajan en 175 metros cuadrados de terreno en una parcela de la Cuesta del Pozarrón en Alhambra / Lanza

Arqueólogos y estudiantes trabajan en 175 metros cuadrados de terreno en una parcela de la Cuesta del Pozarrón en Alhambra / Lanza

La empresa Oppida trabaja en una parcela de la Cuesta del Pozarrón en Alhambra, donde está localizado un vertedero que estuvo activo desde la época republicana hasta el Alto Imperio. Cerámica, ladrillos, metales y restos de animales aportarán información sobre los usos cotidianos, las relaciones comerciales y las formas de construcción de los antiguos pobladores

Estudiantes de hasta doce universidades españolas participan desde la semana pasada en la última campaña arqueológica puesta en marcha en Alhambra. Los trabajos están localizados en una parcela de la Cuesta del Pozarrón, que fue un vertedero de la ciudad romana de Laminium, y que tiene un gran interés para conocer las formas de vida de los antiguos pobladores debido a la gran cantidad de restos.

Dirigida por la empresa Oppida, la campaña empezó el lunes e incluirá “tareas de seguimiento, excavación, gestión e interpretación del yacimiento” durante treinta días. El arqueólogo José Luis Fuentes Sánchez indica que el yacimiento está localizado en una parcela privada de 2.500 metros cuadrados, situada en uno de los accesos históricos de Laminium.

El proyecto contempla siete sondeos de 25 metros cuadrados elegidos de forma aleatoria a lo largo de la parcela, una muestra pequeña, pero, en palabras del director de la excavación, “suficiente al objeto de evaluar el valor y el estado de conservación de los restos” depositados entre los siglos I antes de Cristo y II después de Cristo.

Fuente de conocimiento sobre las relaciones comerciales y los usos cotidianos

Estudiantes trabajan sobre el terreno en uno de los yacimientos arqueológicos de Alhambra / Lanza

Estudiantes trabajan sobre el terreno en uno de los yacimientos arqueológicos de Alhambra / Lanza

Como vertedero controlado de materiales constructivos, cerámicos, muebles y metales desde la época republicana hasta el Alto Imperio, el yacimiento goza de gran interés a la hora de conocer las relaciones comerciales durante la época romana, la base alimenticia de los pobladores o las formas de construcción.

Así pues, los arqueólogos han localizado en este lugar 17 tipos de ánforas diferentes, que confirman la llegada de vino de Creta, de la península Itálica y la Galia, además de pescado procedente del Estrecho de Gibraltar, Cádiz y Setúbal en Portugal.

El arqueólogo explica que los vertidos realizados hace 2.100 años “permiten saber el tipo de copas, platos, ollas y, en definitiva, el ajuar domestico que utilizaba la población”. Junto a piezas de tradición ibérica procedentes de Los Villares de Andújar en Jaén y del valle del Ebro, los hallazgos confirman la importación de vajilla fina de importantes talleres alfareros de Arezzo, Pisa o Lyon.

Junto a la cantidad “ingente” de cerámica, también han encontrado estucos con pinturas en rojo, negro y verde, ladrillos romboidales, lucernas y pavimentos. Además, José Luis Fuentes Sánchez confirma la aparición de desperdicios de la vida cotidiana, como huesos de animales que consumían los habitantes de Laminium: liebre, conejo, aves de corral y cerdo.

A la luz de la excavación meticulosa, también han aparecido las espinas del pescado que consumían, cenizas de las maderas que quemaban y carbones de los muebles que desechaban con sus herrajes. Asimismo, el vertedero se asienta sobre estructuras de aterrazamiento y aprovechamiento para el cultivo de una fase más antigua en época oretana, que refleja el carácter cambiante de la gestión patrimonial a lo largo del tiempo.

Arqueología de “urgencia” para estudiantes

Los trabajos durarán todo el mes de agosto y después la Consejería de Educación y Deportes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha decidirá el destino de los restos documentados por Oppida, empresa implicada en Alhambra desde 2015, tanto en campañas arqueológicas impulsadas por el Ayuntamiento, como particulares y agricultores.

De hecho, en este caso, han sido los mismos propietarios los que han encargado a la empresa especializada en gestión en investigación arqueológica la dirección de este proyecto de urgencia en una de las pocas parcelas que están aún sin urbanizar completamente en Alhambra. La intervención es urgente porque existe un plan de urbanización para abrir una calle.

Asimismo, el director de la campaña valora de forma positiva “el regreso de la arqueología de urgencia útil a Alhambra”, que permite “formar y convertir en arqueólogos capacitados a numerosos estudiantes” que no tienen normalmente la oportunidad de practicar en este tipo de condiciones, ya que los itinerarios formativos normalmente están orientados hacia yacimientos consolidados en el tiempo, algo que no ocurre en Laminium.

El subsuelo de la actual Alhambra es un tesoro con muchas incógnitas aún por descubrir para arqueólogos e historiadores. Además, dentro del término municipal existen más de 200 yacimientos. Desde la Segunda Edad de Hierro, pobladores han ocupado este territorio, donde estuvo una de las más importantes comunidades visigodas de Oretania y que en época de Augusto pasó al dominio romano. El nombre actual lo recibe de los musulmanes y después pasó a pertenecer al señorío eclesiástico de la Orden de Santiago.