Almadén marca la temperatura más alta de España: 41,7º, en vísperas de otro fin de semana asfixiante

Belén Rodríguez Ciudad Real
Un trabajador de la construcción, refrescándose esta semana en Ciudad Real / Elena Rosa

Un trabajador de la construcción, refrescándose esta semana en Ciudad Real / Elena Rosa

Puertollano  ha superado este viernes los 40º mientras que Ciudad Real se ha quedado en 39,5º, tras una noche para no dormir en la que la mínima ha superado los 23º

Almadén, más que nunca la ‘sartén’ de Ciudad Real en este verano del coronavirus ha marcado este viernes 7 de agosto la temperatura más alta de España, 41,7 grados, unas décimas por delante de Baeza (Jaén) y Toledo, que ha dado la segunda temperatura más alta de Castilla-La Mancha.

En la provincia también Puertollano y Alcázar de San Juan han alcanzado los 40 grados este viernes (Puertollano 40,6º), mientras que en Ciudad Real capital la  máxima no ha sido tan extrema, 39,5º, aunque ha llegado precedida de otra noche de calor sofocante en la que los termótros no han bajado de los 23,2 grados.

Máximas de 38º para hoy y de 40º el domingo

El calor se sigue cebando con el suroeste y el centro peninsular, que tras la ola de la semana pasada, y la tregua de apenas dos días, vuelve con fuerza este fin de semana con pronósticos de máximas de 38º para el sábado y de nuevo de 40º el domingo. En esa jornada el valle del Guadiana, la comarca de Ciudad Real capital, estará en alerta naranja por calor y este sábado el aviso es amarillo.

En el resto de España las temperaturas seguirán siendo muy altas durante los próximos días, con valores que superarán ampliamente los 40 grados centígrados y que en la mayor parte de la Península se situarán entre 38 y 42º.

Otra ola de calor en agosto

El portavoz de la Aemet Rubén del Campo, ha explicado a Europa Press que durante los próximos días las temperaturas serán «muy altas en la mayor parte del país» y no descarta sino que ve «probable» que se lleguen a superar los umbrales de intensidad, extensión y duración establecidos para poder hablar «en el sentido estricto» de ola de calor.