Carlos Hipólito: “Almagro es un lugar lleno de creatividad donde intercambiar ideas”

Noemí Velasco Almagro

Carlos Hipólito el jueves en Almagro en el que recibió el premio Corral de Comedias del Festival de Teatro Clásico / J.Jurado

El XVIII Premio Corral de Comedias de Almagro, Carlos Hipólito, habla de sus inicios en el teatro clásico, de las muchas obras interpretadas en el Festival de Almagro y de la agudeza de algunos de los textos del Siglo de Oro para entender el ser humano. En las tablas del teatro contemporáneo en los últimos años, aunque el premio le ha hecho ansiar un nuevo papel clásico, el actor reconoce el momento de creatividad que viven las artes escénicas y confía en que el nuevo Ministerio de Cultura dé “buenos pasos” para la cultura en España

– PREGUNTA-. Después de una dilatada y muy premiada trayectoria, ¿qué supone recibir el Premio Corral de Comedias del Festival de Almagro?

– RESPUESTA-. Supone una alegria enorme, una gran ilusión y estoy muy agradecido a los que pensaron que yo me merecía este premio. La verdad es que en un principio fue una sorpresa, porque hace 14 años que yo no hago teatro clásico. Pero bueno, me hace pensar que aquello dejó un buen recuerdo, así que supone una enorme ilusión.

– P-. ¿Qué significa para usted el Festival de Almagro? ¿Qué imágenes o personas le vienen a la memoria?

– R.- Para mi el festival de teatro clásico de Almagro es un referente, es un lugar al que he acudido un montón de veces, donde he interpretado muchísimas obras. Creo que he actuado prácticamente en todos los espacios que se han habilitado, incluso algunos que ya no se usan. Me trae millones de recuerdos porque he vivido noches inolvidables de estreno allí, las imagenes se agolpan porque hay tantas experiencias. Durante cuatro años estuve yendo con la Compañía Nacional de Teatro Clásico, pero también con otras compañías.

Almagro es un lugar lleno de creatividad y de profesionales, donde intercambiar ideas, alimentarse. El festival también me trae a la memoria los directores con los que más trabajé el teatro clásico, y que lamentablemente ya no estan, como Pilar Miró, Miguel Narros, Adolfo Marsillach.

– P.- ¿Ha formado parte del público del festival?

– R.- Sí, muchas veces, porque, siempre que he ido ha actuar allí, los días que tenía descanso aprovechaba para poder ver otros espectáculos. Una de las cosas más maravillosas de Almagro es que hay una diversidad enorme de espectáculos y todos estupendos. Cuando estás sentado entre las personas que van a ver obras en Almagro te das cuenta de la calidad de ese público. La gente va a pasarselo bien, como si fuera una fiesta, y contagia mucha energía.

– P.-  ¿Qué imagen tiene de Almagro como pueblo?

– R.- Almagro es un pueblo precioso, es uno de los pueblos más bonitos de Castilla-La Mancha, tiene esa plaza maravillosa, espectacular, que precisamente en época del festival es un hervidero de alegría y encuentro. Además, la gente es absolutamente amable y acogedora. Luego están sus calles, montones de lugares bonitos.

Hipólito recibiendo los aplausos del público / J.Jurado

Hipólito recibiendo los aplausos del público / J.Jurado

– P.- ¿Qué papel debe de representar el teatro del Siglo de Oro en la actualidad? ¿Por qué es importante que no baje de la escena?

– R.- El teatro clásico se llama clásico por algo. No todo el teatro que se escribió en aquella época era bueno, pero los textos que han llegado, que nos han quedado, y que revisitamos una y otra vez, son referentes. El teatro cláscio tiene que seguir poniendose en escena sin cesar porque tiene una vigencia enorme, porque habla de cosas que nos interesan a todos, porque los personajes son maravillosos, las historias son apasionantes tanto en comedia como en drama, y porque nos siguen enseñando reflexiones y nos siguen ayudando a entender al ser humano.

Los hombres y las mujeres han cambiado en su forma de manifestar sus emociones, pero sus emociones son las mismas. Un hombre al que se le muere un hijo lloraba igual en el siglo XVII que ahora seguramente, y un hombre que siente cielos, o una mujer que se siente ofendida es igual ahora que entonces. Además, aunque hablen “raro”, en verso, es una manera preciosa de encontrarse con nuestro lenguaje castellano. El teatro clásico siempre va a estar en nuestras vidas.

– P.- ¿Qué le ha aportado hacer teatro clásico? ¿Le gustaría volver?

– R.- El teatro clásico me aportó un aprendizaje enorme porque es un género que te ayuda a manejar muchas disciplinas. Está el tema del verso, que es una partitura que te hace volar en el escenario. Además, para mi supuso un gran empujón profesional. Los primeros grandes protagonistas de mi carrera fueron personajes que daban título a las obras como ‘El médico de su honra’ o ‘El burlador de Sevilla’.

Con el tema del premio he vuelto a pensar mucho en teatro clásico. La verdad es que en los últimos años no he hecho clásico no por una decisión premeditada por mi parte, sino porque tampoco ha surgido la ocasión y porque la vida me ha llevado por otros lados. He hecho mas teatro contemporaneo, musicales y otras cosas. Pero Almagro me ha despertado las ganas de hacer algún texto clásico. Ojalá que se materialice pronto.

– P.- Pregunta obligada, ¿cómo valora la recuperación del Ministerio de Cultura? ¿confía en un cambio en la política nacional en relación a las artes escénicas?

-R.- La recuperación del Ministerio de Cultura me parece fabulosa, y me parece algo necesario y muy inteligente por parte de Pedro Sánchez. Confío en un cambio, este nuevo gobierno es ilusionante, y ojalá les dejen hacer cosas, desde luego las ideas que tienen me parecen estupendas. Aparte, José Guirao me parece una buenísima elección como ministro de Cultura. Primero porque tiene una experiencia amplia en gestión cultural; y segundo porque es un hombre con el que he tenido la oportunidad de hablar en alguna ocasión y me parece muy sensato todo lo que dice. Estoy seguro de que va a dar muy buenos pasos para la cultura de este país.

– P-. ¿Cómo valora el momento que viven las artes escénicas en la actualidad?

– R.- Siempre se ha dicho que las artes escénicas y el teatro en particular es un enfermo terminal con salud de hierro. Cuando empecé ya se decía que el teatro se acaba y reflexionaba lo poco que iba a durar yo en esto. Pero ahí sigue, desde los griegos. Y ahora creo que estamos viviendo un momento de muchísima creatividad, donde están saliendo muy buenos profesionales, directores, autores, gente que está contando nuevas historias en montones de espacios nuevos, temas que tratan de la vida cotidiana y que atraen mucho a la gente joven, algo fundamental porque son los espectadores del futuro.

Otra cosa es que haya que tomar medidas, y espero que este ministro, que creo que es un hombre muy inteligente, muy sensato y muy culto, pueda llevar adelante para ayudar a las artes escénicas. Aunque las artes escénicas son una industria, que registra importantes ingresos en las taquillas, el hecho de que tengan una vida efímera implica que hay que protegerlas de alguna manera. Creo en el teatro público, pero tambien que todo el teatro no debe de ser público, y al privado hay que apoyarlo con una buena ley de mecenazgo y un montón de medidas más, con el objetivo de que las artes escénicas, que gozan de una buena salud creativa, tambien tengan una mejor manera de materializarse y sobrevivir.

– P.- A día de hoy, aparte del musical de Billy Elliot, ¿qué otros proyectos ocupan sus horas?

– R.- Actualmente Billy Elliot no me deja tiempo para hacer otras cosas porque es una función muy larga y que además requiere muchísimo esfuerzo, y hay que estar muy bien de salud y de voz para hacer un montaje de 3 horas en el que hay que bailar y cantar, etc. Tuve que rechazar un par de ofertas de televisión porque era imposible compaginarlo con esto, así que de momento estoy con Billy Elliot, y lo único que estoy haciendo aparte es la voz en off de los capítulos de Cuentamé.

– P.- ¿Prescindirá Cuentamé de las narraciones históricas suyas tras la marcha de Ricardo Gómez?

– R-. No sabemos exactamente, pero no necesariamente tiene que ser así, porque la salida del personaje de Carlos Alcántara se hace de una manera muy abierta, de manera que puede volver en cualquier momento. No es una salida abrupta, ni mucho menos. Y eso significa que él puede seguir contando la historia, aunque no esté fisicamente. Ya veremos a ver si es así o no. En cualquier caso, no es automático que la voz desaparezca porque el personaje de Ricardo desaparece.

– P.- Ignacio García arranca esta edición como director del Festival de Almagro, ¿qué futuro le augura al evento y que desea para esta edición?

– R.- Al festival le auguro un futuro maravilloso. Creo que Natalia Menéndez hizo una muy buena gestión, y creo que Ignacio García va a hacer una gestión igual de buena, porque además tiene facilidad por su trayectoria para internacionalizar el festival aún más de lo que ya está. Además, creo que esta edición va a ser una edición espectacular, porque Ignacio García y su equipo van a echar el resto.