La comandante Gallego: Mi intención es que todos volvamos sanos, y cumplir la misión que me han asignado

Julia Yébenes Almagro

Liderará la misión que las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) desarrollará durante seis meses en el marco de una operación internacional de apoyo en Irak liderada por Estados Unidos

10, 15 horas de la mañana, sobre la pista de la base del Batallón de Helicópteros de Combate de Almagro (Bhela I) rugen los motores de cuatro potentes helicópteros, dos Chinook y dos Cougar, uno de estos últimos pilotado por la comandante Gala Gallego.

Se trata de uno de los vuelos preparatorios de la misión que las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) desarrollará durante seis meses en el marco de una operación internacional de apoyo en Irak liderada por Estados Unidos.

Gallego está al mando del contingente de 75 militares, la primera mujer con esta responsabilidad, encabezado por el Batallón de Helicópteros de Maniobra IV (Bhelma IV) de la base de El Copero (Sevilla), que aportará dos HT-27 Cougar, además de tres HT-17 Chinook, pertenecientes al Batallón de Helicópteros de Transporte V (Bheltra V) con base en Colmenar Viejo (Madrid), y un destacamento de transmisiones.

El despliegue comenzará a finales de mayo en tres días de viaje, con fechas sin determinar por motivos de seguridad, con el encargo de apoyar a una coalición multinacional que opera en Irak “para intentar minimizar la presencia del Dáesh en la zona”.

Gallego es una mujer de 42 años, tranquila y afable, que normaliza méritos como el que fuera la primera mujer en dirigir como oficial de helicóptero de combate una unidad de vuelo de pilotos y tiradores dentro de una de las tres misiones que ha cumplido en Afganistán, además de haber participado en otra en Bosnia.

Ahora se mantiene firme al frente de la agrupación que lleva entrenando desde hace dos semanas en la base almagreña, a pocos días de iniciar el operativo de las Fuerzas Armadas españolas en Irak.

“Mi intención y finalidad es que todos volvamos sanos y salvos, y que además haya hecho una buena labor y se haya cumplido el deber que se me ha asignado”, sostiene, consciente de que “somos 75 militares, pero también 75 personas, con familias, con problemas, con días, con momentos mejores y peores”.

De hecho, al margen de los informes de evaluación realizados dentro de los protocolos de los operativos de reducción de riesgos, y de estar permanentemente “prevenidos y alertados”, en el ámbito personal “hay que prepararse anímicamente”.

Serán seis meses de misión hasta finales de año en los que 66 hombres y nueve mujeres estarán dedicados en exclusividad “a proporcionar esas capacidades de movimiento que la coalición requiere”, a la hora de transportar por aire personal y material entre las bases de la alianza.

Gallego, originaria de la Línea de la Concepción (Cádiz), ya conocía la base almagreña del Bhela I, su primer destino como teniente, una unidad, a su juicio, “puntera y con una infraestructura acorde para albergar una fase de adiestramiento como la de este operativo”.

Las instalaciones están permitiendo que “desarrollemos el trabajo de preparación de vuelos, y el mantenimiento de los helicópteros” de la misión dentro de la operación Inherent Resolve que se desarrolla desde hace un lustro en Irak para el adiestramiento del Ejército iraquí por equipos de distintos países.

En concreto, el contingente que manda Gallego trabajará desde la base de Tají, donde se instruye a los grupos de operaciones especiales.

Gallego, casada y con dos hijos pequeños, es militar por vocación “desde que tenía 11 años”, una época en la que la ley no permitía a las mujeres acceder a las Fuerzas Armadas. “Seguí con mi sueño de incorporarme al Ejército y pilotar helicópteros, y me centré en sacar buenas notas para no tener inconveniente”, recuerda, hasta que en 1995 ingresó en las Famet con 19 años.

La comandante Gallego asume la tarea de mando que le asignaron hace apenas tres meses “con mucha responsabilidad”, tanto por el grueso de la propia misión internacional que se integrará en la unidad 449 Combat Aviation Brigade del Ejército estadounidense, como por el reto personal.

Techo de cristal

Sobre si es consciente de que ha roto el techo de cristal en el Ejército español, responde con tranquilidad y naturalidad sobre lo que valora como un hecho propio de su promoción en el escalafón castrense, a pesar del esfuerzo, disciplina y sacrifico familiar que ha empleado para alcanzar rangos de oficial superior. Como cualquiera de sus compañeros varones, apunta.

“No lo había recapacitado ni pensado desde que me lo asignaron, pero para mí es algo normal, lo tengo muy normalizado”, explica, a la vez que dice comprender “que llame la atención que sea la primera mujer mandando una unidad en una operación internacional cuando me lo hacen ver desde fuera”. “Supone mucha responsabilidad y voy a trabajar para que todo salga bien”, sostiene categórica.

Teniente Álvaro San Bruno, uno de los pilotos de la misión / Clara Manzano

Teniente Álvaro San Bruno, uno de los pilotos de la misión / Clara Manzano

“Nos hemos preparado”

Por su parte, Álvaro San Bruno, teniente de Batallón de Helicópteros de Transporte V (Bheltra V) de Colmenar Viejo (Madrid), es uno de los pilotos de los Chinook que va a viajar a Irak bajo el mando de Gallego.

Es la primera vez que este oficial de Tierra va a participar en un despliegue internacional y lo hará junto a otros 31 compañeros de la base madrileña dentro de una coalición encabezada por el Ejército de EEUU.

“Nosotros transportaremos material de base en base”, apunta, a la vez que comparte su tranquilidad a la hora de enfrentarse al operativo en un país ubicado en zonas de conflicto. “Nos hemos preparado bien y allí hay tranquilidad”, comenta.

Sobre que la dirección de la misión la ejerza una mujer, asegura que “es indiferente” porque todos los miembros de la unidad acatarán las reglas del superior del contingente español, en este caso la comandante Gallego, “como mando que es, sea hombre o mujer”.

Con 32 años, 10 de ellos en el Ejército y tres pilotando los contundentes Chinook, celebra que haya mujeres que “accedan hasta donde puedan llegar”.