Ecologistas en Acción se muestra en contra de las plantas fotovoltaicas en el Valle de Alcudia

Lanza Almodóvar del Campo
Mapa de proyectos sobre la mesa

Mapa de proyectos sobre la mesa

Ecologistas en Acción ha mostrado su rotundo rechazo a las plantas fotovoltaicas que se quieren instalar en el Valle de Alcudia y aseguran que lucharán para que no sea así

Desde Ecologistas en Acción Valle de Alcudia afirma que en estos momentos se está preparando la mayor agresión contra el Valle de Alcudia en muchos siglos: se pretende transformar una gran parte del valle en una enorme macrocentral fotovoltaica. 

Explican los ecologistas que concretamente a día de hoy, aunque temen que se presentarán aún más, hay en proceso de aprobación 18 proyectos. En total, 17 teóricas centrales fotovoltaicas, más los tendidos eléctricos de evacuación de la energía, aunque realmente, analizando los proyectos presentados, se trate de una única instalación. «Los promotores, representantes de grandes empresas, utilizan la ya manida trampa de dividir un proyecto industrial en varias o en muchas partes para, de ese modo, burlar las leyes ambientales y que los “pequeños proyectos” “cuelen” más fácilmente en los procedimientos establecidos en la legislación».

El proyecto que hay ahora “sobre la mesa”, de 945’07 MW de potencia total instalada, ocuparía una extensión de 2.828’79 Ha. (sin contar los tendidos eléctricos).

«En cuanto a los responsables de esta barbaridad, no sólo están los promotores y propietarios de las fincas, sino que, más que ellos aún, están empujando los alcaldes de los municipios afectados: Brazatortas, Almodóvar, Hinojosas de Calatrava y Cabezarrubias del Puerto», critican desde EA Valle de Alcudia.

De forma incompresible, afirman, estos alcaldes que, con mucha frecuencia, hablan y postulan sobre la necesidad de desarrollar el Turismo Rural en esta comarca, ahora se desmarcan como abanderados de la destrucción del Valle de Alcudia. «Un vergonzoso “honor” por el que serían recordados, y pasarían, sin duda, a la posteridad», aseveran.

Los ecologistas tampoco olvidan que cuando se diseñó el parque, sin ningún criterio técnico/científico, se dejó fuera de sus límites una importante zona del valle, aproximadamente la mitad del mismo. Y ahora se ve cual fue la razón: la presión que ejercieron los alcaldes sobre los sucesivos gobiernos regionales, con vistas a eliminar barreras para este tipo de proyectos tan agresivos con la comarca. A pesar de las peticiones ecologistas al Gobierno Regional, no obtuvieron ninguna respuesta al por qué de fijar estos límites, y tampoco a su insistente petición de ampliar el parque a todo el Valle de Alcudia, ya que, siendo una unidad geográfica e histórica, igualmente debería todo él estar protegido.

El Valle de Alcudia, para algunos historiadores, es una de las comarcas ganaderas más importantes de Europa. No en vano, en sus buenos tiempos, muchas más de 100.000 ovejas trashumantes pastaban en este valle durante los inviernos. Fruto de ello es que, no sólo quedan vestigios físicos de esa importante actividad ganadera, sino que, a día de hoy, aún se pueden ver varios rebaños que realizan la trashumancia a pie desde el Valle de Alcudia hasta los agostaderos del norte de Castilla y sur de Aragón.

Físicamente, el valle es una unidad geográfica, como así lo demuestra desde la simple observación, hasta los informes realizados por técnicos cualificados.

La importancia natural, cultural e histórica de la comarca ya no tiene ninguna duda, incluso para las administraciones públicas. Y, aunque los promotores/alcaldes/consejeros, quieran confundir con el peregrino argumento de que las centrales no “pisan” literalmente suelo del parque natural, es evidente que estos proyectos deterioran gravemente el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona. Incluso algunas de las centrales fotovoltaicas se sitúan literalmente al borde del Río Tablillas que, a su vez, es el límite del parque, explican los ecologistas que no comparten estos proyectos.

«Visto con la necesaria sensatez, sentido común, y sensibilidad por el entorno natural e histórico, los proyectos en cuestión suponen la destrucción de buena parte de un espacio que, formal y oficialmente, la ciudadanía, y en su representación las autoridades competentes, hemos acordado proteger».

Así, indican que de llevarse a cabo la construcción de este enorme polígono industrial fotovoltaico, la primera víctima sería el propio Valle de Alcudia, con su naturaleza y su paisaje gravemente alterados para el presente y para el futuro. Pero también habría una segunda víctima: la población humana, sobre todo de las pequeñas localidades, que verían cómo se trunca la tan ansiada creación de puestos de trabajo asociados al turismo. 

Y aún habría otra tercera víctima, recuerdan desde EA Valle de Alcudia, las que creen que este tipo de instalaciones fotovoltaicas generan muchos puestos de trabajo y encontrarían aquí uno para ellos. Decirles que esto dista mucho de ser real, y que los promotores y empresas acostumbran en los proyectos a inflar, pero mucho, las cifras de trabajadores estables, siendo realmente muchos menos de los anunciados. 

El atentado que suponen estos proyectos no sólo se limita al impacto sobre la naturaleza y el paisaje, sino que a esto hay que sumar el corte de varios caminos públicos, entre ellos el histórico Camino Real de la Plata o de Toledo-Córdoba, o el hecho de bordear con la valla e instalaciones industriales varias vías pecuarias, con el consiguiente deterioro de un patrimonio que, legalmente, debería de ser protegido.

Desde Ecologistas en Acción-Valle de Alcudia presentaron, en su día, alegaciones en contra de la primera andanada de proyectos (febrero-marzo 2020), y ante los dos nuevos proyectos presentados, los están estudiando concienzudamente y volverán a presentar alegaciones en contra. «Todo ello, a pesar de las fechas en que las administraciones presentan a información pública estos proyectos, casi siempre en época de vacaciones, con el claro objetivo de obstaculizar el trabajo de los colectivos que nos mostramos en contra», critican.

Además, anuncian a los ciudadanos que, desde ahora, comienzan una amplia campaña en defensa del Valle de Alcudia y contra su transformación en un polígono industrial. En esta campaña quieren informar a la población de la comarca, y fuera de ella, de las consecuencias que tendrían estos proyectos, así como debatir y proponer las acciones convenientes para impedir que se lleven a cabo.

Por último, piden a las autoridades competentes que, antes de emitir el “veredicto”, reflexionen sobre estos proyectos, piensen en la trascendencia de su decisión, mediten sobre las consecuencias que tendrían para esta comarca tan importante, con tanta naturaleza, tanta cultura y tanta historia. Y, finalmente, les piden que rechacen rotundamente la transformación del Valle de Alcudia en un polígono industrial porque «esta comarca no se lo merece».