Antonio Ibáñez inventa una central eléctrica basada en explosivos

El inventor daimieleño propone “una central efectiva, barata, renovable y sostenible” que tiene interesados a países como China, Brasil o EEUU

Lanza / Ciudad Real

Los laboratorios daimieleños Alba Montecristo son los padres del proyecto de central piroeléctrica lidera el ingeniero Antonio Ibáñez de Alba. Se trata de un plan de central que generaría energía eléctrica a través de la contención y administración de la energía provocada por explosivos. Paises como China, Brasil o EEUU ya se han mostrado interesados en el proyecto que se presenta como una alternativa “efectiva, barata, renovable y sostenible” a la energía nuclear. Sostenible, recalcó el científico daimieleño, porque los materiales utilizados para la generación de esta energía no son desechados en ningún momento, sino que se vuelven a emplear en la generación de nuevas energías. 

La central , debido a su fácil movilidad, no tendría problema alguno en trasladarse a lugares en los que se registraran catástrofes. Esto solucionaría, aseguró Ibáñez, problemas como los vividos hace unos años por los apagones en Barcelona.

Además la generación de puestos de trabajo que ésta crearía es un punto a tener en cuenta en palabras del ingeniero. Antonio Ibáñez no deja de lado la parte social-humana de este trabajo: “si la energía es barata las empresas serán más competentes y saldremos de la crisis”, asegura.
Esto es posible , entre otras cosas, gracias a lo económico de los principales generadores de esta innovadora energía, los explosivos. Se fabrican cientos de miles de toneladas de explosivos civiles al año, aseguró Benjamín Cebrián, especialista en estos materiales que ha trabajado en el proyecto, “están en una cuarta parte del precio del petróleo”.

Funcionamiento
La presión generada por la detonación del explosivo desplaza un émbolo que presuriza todo el aire que contiene el cilindro hasta alcanzar los 5.000 bar de presión. Es precisamente esta presión la que llega a los distribuidores y pone en funcionamiento las turbinas donde se genera la energía eléctrica cifrada entre los 100 y los 1.500 megavatios por hora, según Ibáñez. Posteriormente una corriente de agua que es transformada en vapor acciona las turbinas generando más energía.

Muchos interesados
No sólo China, Brasil o EEUU se han interesado por el descubrimiento que se presentará en septiembre a Iberdrola. EON y Unión Fenosa. También Paises árabes ven en esta central de energía piro-eléctrica una salida “económica” a los procesos de osmosis inversa que se tienen que realizar en estas zonas para desalar el agua del mar y convertirla en agua consumible. La alternativa, aseguró el ingeniero, podría utilizarse en regiones españolas como Murcia donde la obtención de un metro cúbico de agua a través del proceso tradicional se sitúa entre las doscientas y trescientas pesetas.