Adela Jiménez Segura recibirá la Mención de Honor a la Solidaridad 2018 del Ayuntamiento de Argamasilla de Calatrava

Lanza Argamasilla de Calatrava
Imagen de Adela Jiménez Segura

Imagen de Adela Jiménez Segura

“Adela es un ejemplo de solidaridad no ya por su participación en este colectivo, sino sobre todo porque a la vez, cuando organizamos cualquier iniciativa o cualquier asociación, cualquier hermandad o colectivo en Argamasilla y necesita ayuda, Adela de forma particular es siempre de las primeras en ofrecerse, ella y su grupo”.

Adela Jiménez Segura recibirá este año en la inauguración de las celebraciones patronales de septiembre, la Mención de Honor a la Solidaridad, en su modalidad personal, que el Ayuntamiento de Argamasilla de Calatrava otorga a quienes, según las candidaturas presentadas, se distinguen por su generosa y desinteresada entrega a labores sociales, procurando la mejora de quienes requieren de este tipo de apoyo.

Sergio Gijón, teniente de alcalde de Bienestar Social, explica que la entusiasta presidenta de la Junta Local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) “es un ejemplo de solidaridad no ya por su participación en este colectivo, sino sobre todo porque a la vez, cuando organizamos cualquier iniciativa o cualquier asociación, cualquier hermandad o colectivo en Argamasilla y necesita ayuda, Adela de forma particular es siempre de las primeras en ofrecerse, ella y su grupo”.

Palabras y decisión que la aludida ha acogido “con mucho orgullo y con mucho agradecimiento para quien ha presentado la candidatura y para quien lo ha elegido. La verdad es que no me lo esperaba. Los pelos se me pusieron como escarpias y en verdad supone para mí mucha emoción el recibir un reconocimiento de esta categoría”.

En su ser y en su espíritu la entrega a los demás ha sido siempre y va a seguir siendo uno de sus motivos vitales. “De siempre y eso que nunca he tenido a nadie con cáncer, pero cuando hace 31 años desde el Ayuntamiento se planteó la necesidad de crear a nivel local la AECC, no sé por qué pero yo la acogí queriendo involucrarme en esta asociación. Y así empecé”.

Adela se retrotrae todas esas décadas para recordar que, por entonces, la población rabanera carecía de presencia alguna de esta ONG. ‘Luchi’, por aquella época su representante provincial, “mandó un comunicado al Ayuntamiento y en una de las fiestas de las Amas de Casa, que estaba de presidenta María Luisa, se planteó la proposición entre quienes estábamos”. Propuesta inicial que no pasaba de articular la cuestación anual. “Y yo no sé cómo, pero aquello a mí me llegó y dije que sí. Nos juntamos dos amigas y yo y ahí estuvimos unos cinco años”.

Presidenta de la AECC local desde su fundación

El siguiente paso fue, ya sí, formalizar juntas locales por toda la provincia, “y nosotras recuerda Adela dijimos que sí, aunque ninguna quería ser presidenta”, apunta Adela. En la tesitura, volvió a sobresalir su afán de seguir participando en esta loable labor “y dije que no lo dejaba. Y a día de hoy, que son ya 31 años, no lo dejo”.

“A mí me llena mucho ayudar, estar siempre pidiendo a la gente, porque la asociaciones locales y la Provincial todo lo que traemos a los enfermos es gracias a lo que da el pueblo, lo que le pedimos. Y yo, mientras pueda, seguiré así”, afirma.

Pero Jiménez Segura, como tantas otras personas voluntarias, ejercen otro cometido no tan notorio, como es acompañar a enfermos hospitalizados. Una misión que, asegura, “me da más a mí que lo que yo le puedo dar a ellos”. No tiene una única razón. “De la manera que te hablan, de la manera que te cuentan sus problemas aunque no te conocen, de la forma que les cambia la vida y se preparan para esa vida después de pasarlo muy mal con la radioterapia, con la quimio, a quienes le cortan un pecho,… Esa fortaleza que tienen y su entereza a mí me llena”.

No todo, reconoce Adela, es sencillo. “Cuando has estado con un enfermo se puede dar el caso de que una semana después ese mismo enfermo no te quiere ver y entonces te quedas pensando si has hecho algo mal. Pero no, es la propia enfermedad la que les hace que en un momento dado no quieran saber nada de nadie. Eso se respeta pero te quedas un poco triste, un poco mal por no poder ayudar. Pero a lo mejor pasas al rato o a la hora o pasas otro día y ese mismo enfermo ya sí te recibe”.

La divulgación es otra de sus (pre)ocupaciones y de cara al nuevo curso que se inicia el próximo otoño, Adela ya trabaja en diferentes temas a abordar, para seguir creando la imprescindible conciencia en torno al cáncer. Entre ellas, la necesidad de someterse a las pruebas de colon, “porque hay muchos que reciben la carta y no quieren hacérselas, al igual que pasaba al principio con las mamografías, que al principio nadie quería ir y ahora todas nos las hacemos”.

El tabaco volverá a ser otro de los argumentos a desarrollar, tras la exitosa charla que ya se dio. Pero sobre todo, sus esfuerzos pasan ahora por la alimentación. “Poco, por no decir nada, de lo que comemos viene bien y eso afecta a nuestras células. Tanto cáncer como hay hoy en día es porque los alimentos no vienen en condiciones”. Adela no pretende crear ninguna alarma social, pero sí alertar de la necesidad de que la sociedad tome conciencia y “entre todos concienciar a su vez a los gobiernos, porque no estamos haciendo nada bueno por el planeta, ni nada bueno por las personas porque cada año hay más cáncer y de tipos más raros”.

Breve semblanza personal

Vecina y natural de Argamasilla de Calatrava, al igual que toda su familia, Adela Jiménez Segura fue partícipe, antes que en la AECC, de la Asociación de Amas de Casa y ahora dice estar bien enfrascada también en el flamante Club de Lectura. Procura andar mucho y con un grupo de su misma generación hace senderismo una vez a la semana. Casada, madre de una hija que vive fuera y de un hijo que sigue en el pueblo, es abuela de tres nietos. En su paso de la niñez a la juventud, cuando acabó el colegio, Adela estuvo de criada pero le pagaban poco y se fue al campo donde ganaba más. Luego se hizo novia y se casó con su marido, dedicado a los montajes.

Dedicada a la crianza de sus hijos, la costura ha sido otro de sus mejores quehaceres. Se dice de sí misma modista aunque no le gusta coser para los demás “porque eso es delicado”; sí le ha gustado confeccionar en todo caso vestidos a sus nietas y su hija. “No me gusta estar mano sobre mano”, es otra de las máximas vitales de esta mujer que tiene en su bonita sonrisa la mejor carta de presentación.

Sergio Gijón afirma también de ella su “muy discreta” manera de entregarse a los demás. “Es como creemos que se debe hacer, con los enfermos y con sus familiares, gestionándoles ayudas, o material protésico, desde pelucas a muchísimas otras cosas”. Y concluye: “Lo que queremos destacar con esta mención es el compromiso con Argamasilla de Calatrava por todas las causas sociales, no sólo por las que Adela lidera”.