Aventuras a la vuelta de la esquina

Belén Rodríguez Ciudad Real
Atardecer en el parque nacional de las Tablas de Daimiel  este mes de junio / Clara Manzano

Atardecer en el parque nacional de las Tablas de Daimiel este mes de junio / Clara Manzano

Disfrutar de experiencias sencillas como ver atardecer en el parque nacional de las Tablas de Daimiel o adentrarse en el ‘Serengueti español’ de los Montes de Toledo: el parque nacional de Cabañeros, se han convertido en una de las propuestas más apetecibles, cómodas y seguras para las vacaciones del Covid-19

El turismo rural de Ciudad Real cruza los dedos en el final del estado de alarma por la crisis sanitaria del coronavirus. El verano acaba de empezar y se aprecia el cambio de tendencia. Las personas que saldrán de vacaciones optan por alojarse en casas rurales con familiares y amigos, en especial si tienen piscina, y dejar el sol, la playa y los viajes exóticos para otro momento.

Se ha notado en las primeras semanas de junio. Las casas rurales y alojamientos de la comarca de Cabañeros tienen reservas para casi todo julio y agosto, y lo mismo el entorno de las Tablas de Daimiel, Almagro y el Campo de Calatrava. Aunque este año el Festival de Teatro Clásico sea más corto el turismo de proximidad se ha apresurado a reservar.

Lo confirma Mercedes Barato, propietaria de Cerromolino (La Alameda, Calzada de Calatrava), una de las dos o tres primeras casas rurales de la provincia de Ciudad Real. “Solo me queda un fin de semana libre en agosto, que acaban de anular, entre semana hay más huecos, pero es la primera vez que tengo todo reservado a estas alturas del año”, explica satisfecha. Barato, que lleva más de veinte años en el negocio del turismo rural, también ha reabierto el restaurante La Encomienda, anexo a Cerromolino.

Pasarelas del parque nacional de las Tablas de Daimiel / Clara Manzano

Pasarelas del parque nacional de las Tablas de Daimiel / Clara Manzano

La gran apuesta de este verano en España

“Vemos el futuro bastante esperanzados, está claro que el turismo de interior y rural va ser la gran apuesta de este verano para las vacaciones de los españoles, y aquí entra Castilla-La Mancha, un destino tranquilo, de naturaleza, fuera de las masificaciones. El destino ideal para la pospandemia”, asegura Juan Carlos Tébar, presidente de Intur, la Asociación de Turismo Rural y de Interior de Castilla-La Mancha.

Con setenta establecimientos asociados (hoteles rurales, casas rurales, restaurantes y bodegas) en la comunidad autónoma, la asociación de referencia regional confirma que el mes de agosto e incluso septiembre serán bastante buenos. “Esperamos que la temporada se alargue. Nuestro público proviene sobre todo de Madrid, Comunidad Valenciana y Murcia. En julio suelen tirar de playa, pero a medida que avanza el verano vuelven al interior”.

Intur ha comprobado que existe un buen número de reservas, sobre todo de casas con piscina (muchas municipales no van abrir), que están al cien por cien hasta mitad de septiembre, otra cosa son hoteles rurales, “está costando más que despeguen”.

No hay fiestas patronales, más opciones

Otra ventaja para el sector este verano es la cancelación de las fiestas de los pueblos, un turismo que puede redirigir su curiosidad a las casas rurales de localidades en las que en otras temporadas iba de fiesta. “Lo principal es que la gente se está informando, llamando y reservando. Somos optimistas hasta el punto de que puede que salvemos los muebles de lo perdido en primavera y Semana Santa”.

La asociación también ha notado el interés de los castellano-manchegos por conocer su comunidad, “un dato a tener en cuenta este verano”, mientras sigue a la espera de la promoción “bastante potente” del Gobierno de Castilla-La Mancha, como están haciendo otras comunidades autónomas más adelantadas, “este verano todo el mundo está a la caza del turista español”, reconoce.

Casa rural en Santa Quiteria / Clara Manzano

Casa rural en Santa Quiteria / Clara Manzano

Buenas sensaciones en la comarca de Cabañeros

Mariano Gómez, presidente de la asociación de turismo Hortur, en Horcajo de los Montes, el municipio más poblado de Cabañeros corrobora las buenas sensaciones. Y pone el ejemplo de tres matrimonios zaragozanos que, frustrados por no poder viajar a Tailandia como tenían previsto, han optado por conocer el parque nacional de Cabañeros, ‘el Serengueti español’, y alojarse en una casa rural en Horcajo de los Montes. “Está ocurriendo lo que nunca. En la mitad de junio ya tenemos casi completo julio y agosto”.

Propietario del camping Mirador de Cabañeros, reabierto desde primeros de mes, el confinamiento por la pandemia de coronavirus se cargó los buenos planes de la primavera, época fuerte en el camping, que se verán compensados por el interés que han despertado las instalaciones, con piscina climatizada, este verano.

Jesús Pozuelo / Clara Manzano

Jesús Pozuelo / Clara Manzano

Buenas expectativas de turismo activo

Con un panorama más incierto, aunque también a la expectativa, están de las empresas de turismo activo como Ecodestinos, con visitas guiadas en los parques nacionales de Tablas de Daimiel (con otras) Cabañeros (en una UTE con Aventuras Cabañeros) y las Lagunas de Ruidera.

“El verano no es una época fuerte para el turismo en Ciudad Real, por el calor, pero con más personas alojadas en la naturaleza es posible que se apunten a nuestros planes, adaptados a las horas más tempranas de la mañana y el final del día”, cuenta Jesús Pozuelo, propietario de Ecodestinos.

Visitantes observando aves en la laguna de aclimatación de las Tablas / Clara Manzano

Visitantes observando aves en la laguna de aclimatación de las Tablas / Clara Manzano

El turismo de naturaleza en las Tablas se topa este verano con un problema añadido: la escasez de agua, “hemos tenido la mala suerte de que el final del estado de alarma coincide con la época baja del parque, y la poca agua de este año, en Ruidera por el contrario la temporada será bastante buena, mientras que en Cabañeros julio no es de los meses más fuertes para las actividades”.

Daimiel confía remontar en otoño…si llega agua a las Tablas

Pozuelo prefiere mirar a más largo plazo, a septiembre, para perfilar una temporada de final de año que podría ser muy buena en Daimiel si sus tres principales recursos turísticos están plena forma, el parque nacional de las Tablas, la alguna Navaseca, complemento al parque cuando está seco, como en esta temporada, y el yacimiento de la Edad del Bronce de la Motilla del Azuer, que de momento no ha reabierto (los visitantes tienen que acceder en autobús).

Con unas 300 hectáreas encharcadas tras la recarga de la batería de pozos, Pozuelo es pesimista respecto al estado del parque el próximo otoño y sigue pidiendo el trasvase del Tajo que se denegó al patronato a primeros de año. “Cuando empecemos a trabajar en condiciones normales después de todo esto nos vamos a encontrar el recurso seco”, comenta.

«Tenía que haber habido trasvase»

Ecodestinos, que lleva operando veinte años en el parque nacional, ha pasado por todos los momentos. Vivieron el incendio de turberas del verano de 2009 y la recuperación asombrosa del humedal aquella primavera de 2010; le tienen el suficiente amor y respeto al parque como para considerar que es posible trasvasar agua del Tajo por la Tubería de la Llanura Manchega para momentos excepcionales como este, “algo que recoge el plan rector de uso y gestión para conseguir que el parque mantenga un mínimo de 600 hectáreas encharcadas, en tanto no se recuperan las masas de agua subterránea”.

Está claro que Ciudad Real ofrece una increíble variedad de planes de turismo de naturaleza. Ninguna provincia peninsular tiene dos parques nacionales diferentes y únicos, y tantos contrastes como la aridez de La Mancha, el oasis de las Lagunas de Ruidera, hectáreas y hectáreas de encinares, sierras y valles apenas transitados por ovejas o vacas en el Valle de Alcudia, todos espacios naturales gratuitos, desmasificados, y al alcance de los bolsillos más modestos.

Primeros visitantes a las Tablas de Daimiel tras la reapertura / Clara Manzano

Primeros visitantes a las Tablas de Daimiel tras la reapertura / Clara Manzano

Nunca apreciamos lo suficiente lo más cercano

El confinamiento de estos meses los ha convertido además en destinos más apetecibles. Nunca apreciamos lo suficiente lo que tenemos hasta que lo perdemos. Lo cuentan ciudarrealeños que el pasado 14 de junio acudieron a disfrutar del sol, la luz y el aire libre en las Tablas de Daimiel, en el primer fin de semana de levantamiento completo de las restricciones a las visitas en los dos parques nacionales de la provincia.

“Estábamos deseando venir, es la primera vez que salimos al campo desde el confinamiento”. Lo dice Mar, una vecina de Daimiel que pasea por las Tablas con su marido Eloy y sus hijos Daniel y Alberto. Fueron de los primeros en el fin de semana de recuperación de la normalidad en el parque nacional.

“Nos gustaría que hubiera más agua, pero están verdes, que eso es importante para que no se quemen”, interviene Eloy, que reconoce que no han hecho planes para comer en el humedal, como otras veces, porque no sabían lo que se iban a encontrar. Lo que han visto les gustó. En ese primer fin de semana de apertura del centro de visitantes no  encontraron aglomeraciones y los niños lo pasaron genial, “aunque no hemos visto patos”, se quejan ellos.

Las nuevas normas les parecen acertadas

Al poco de enterarse de que los parques estaban abiertos aprovecharon para disfrutar de la naturaleza, aunque sea con mascarilla y con nuevas normas que les parecen acertadas, como la de cortar el acceso a ciertos sitios para evitar que la gente se cruce en las pasarelas.

A Vicente, un visitante de Manzanares y el grupo familiar que le acompaña, le encantan las Tablas de Daimiel. “Es un sitio muy bonito, venimos siempre que podemos, las hemos visto en momentos peores y mejores, la verdad es que con casi 300 hectáreas encharcadas no están tan mal”, explica mientras observa las aves en la laguna permanente, abierta con aforo limitado a ocho personas a la vez.

No habían salido al campo en meses y aprovecharon el fin de semana del 13 y 14 de junio para hacer dos salidas distintas; el sábado fueron a Ruidera, “las lagunas están espectaculares”, dicen, y de las Tablas opinan “que no están en plenitud, pero es un parque que siempre está bien visitar”.

Como la familia de Eloy, Vicente y los suyos llamaron antes para asegurarse de que el parque estaba abierto. No ha sido el caso de María Ángeles, de Ciudad Real. En su primera salida a la naturaleza desde el estado de alarma eligió las Tablas de Daimiel para dar una vuelta de domingo con una amiga. “Las hemos visto en todos los momentos de su vida, con poca agua, con mucha, cuando están llenas son fantásticas. Nos hemos decidido a venir por el buen día que hace”.

También residentes en Ciudad Real, aunque madrileños de origen, Pablo, Jana y la pequeña Alma, han elegido las Tablas de Daimiel para estrenar el contacto con la naturaleza tras el confinamiento. “Me encantan, es supertranquilo, y la niña venía como loca a ver los patos, así que lo primero que hemos hecho es pasar a la laguna de aclimatación”, comenta Jana.

Mariano Pérez, agente medioambiental de las Tablas, en el centro de visitantes / Clara Manzano

Mariano Pérez, agente medioambiental de las Tablas, en el centro de visitantes / Clara Manzano

30 coches como máximo en el aparcamiento

El parque nacional de las Tablas de Daimiel, abierto a los paseos por libre o guiados desde  primeros de junio empezó a recibir público en cierta cantidad desde el 12 de junio, festivo regional, el día de más visitas. El viernes flojearon un poco más y el fin de semana del 14, coincidiendo con la apertura del centro de interpretación, volvieron a un número de público asumible.

Para evitar aglomeraciones el parque ha limitado a treinta vehículos a la vez el aparcamiento en la zona exterior, “si se supera se le pide a la gente que espere a que salgan otros”, indica Mariano Pérez, agente medioambiental de las Tablas.

La senda principal se ha señalizado de tal forma que solo se permite caminar en una dirección para evitar que la gente se cruce o confluya en las pasarelas. A los visitantes se les recomienda llevar mascarilla y no juntarse con grupos ajenos.

No se reparten mapas o folletos de manos y para acceder al centro de visitantes hay que desinfectarse las manos.

El museo del Molino de Molemocho abrió el fin de semana pasado (se puede visitar de once a dos y media y de cinco y media de la tarde a nueve), mientras que el centro de interpretación está abierto de diez de la mañana a dos de la tarde, y de tres a nueve de la noche.

Cabañeros retomó a mediados de mes las visitas guiadas / PN Cabañeros

Cabañeros retomó a mediados de mes las visitas guiadas / PN Cabañeros

Cabañeros retoma las visitas en todoterreno

Cabañeros también recuperó la normalidad de las visitas, con el acceso a la Casa Palillos y al centro de visitantes de Horcajo de los Montes, a mediados del mes de junio. Para acceder a ellos (solo abren los fines de semana) la norma es llevar mascarilla, lo mismo que en las rutas guiadas. Se recomienda que cada persona lleve gel desinfectante para su uso personal.

No se facilitarán folletos de recorridos, senderos, etc, como hasta ahora, por lo que se aconseja a los visitantes que se descarguen la información precisa si así los desean en la web del Ministerio para la Transición Ecológica en el enlace: https://www.miteco.gob.es/es/red-parques-nacionales/nuestros-parques/

También se aconseja evitar las aglomeraciones, mantener la distancia y seguir las normas dictadas por sanidad, además de respetar el entorno y no tirar desechos.

Piscina del camping Mirador de Cabañeros / Clara Manzano

Piscina del camping Mirador de Cabañeros / Clara Manzano

Centros y horarios de apertura de Cabañeros

Centro administrativo: de lunes a domingo en horario de 9.00-20.00.

Centro de visitantes de Horcajo de los Montes: fines de semana (13, 14, 20, 21, 27, 28) en horario de 10.00-20.00.

Centro visitantes Casa Palillos: fines de semana (13, 14, 20, 21, 27, 28) en horario de 9.00-20.00.

Centro visitantes de Torre de Abraham: solo como punto de información, sin acceso al centro los fines de semana (13, 14, 20, 21, 27, 28) en horario de 9.00-20.00.

Zoorama, de Retuerta del Bullaque, y Museo Etnográfico, de Alcoba de los Montes: solo como punto de información, sin acceso al centro (10-14 y de 16-20) fines de semana (13, 14, 20, 21, 27, 28) en horario de 10-14 y de 16-20.

Punto de Información de Navas de Estena: cerrado.

Las rutas guiadas del Boquerón del Estena y del Chorro de Navalucillos también se retoman.