Piden más implicación social con los temporeros de las campañas agrícolas en La Mancha

Lanza Ciudad Real
Camastro improvisado en un edificio abandonado entre Tomelloso y  Argamasilla de Alba en el que se alojan temporeros / Lanza

Camastro improvisado en un edificio abandonado entre Tomelloso y Argamasilla de Alba en el que se alojan temporeros / Lanza

La campaña 2018 lleva por lema 'Escucha su historia' y plantea a la sociedad no mirar para otro lado ante situaciones de abuso laboral. La ONG presta apoyo sobre el terreno en las comarcas que más jornaleros reciben estos meses

Cáritas Diocesana de Ciudad Real propone más implicación social en la campaña de temporeros que este año lleva por lema ‘Escucha su historia. Todos somos necesarios’. Una campaña que quiere dar a conocer la historia, pensamientos, expectativas, sufrimientos y decepciones de las personas que trabajan de jornaleros en el campo y que permite conocer más a fondo las situaciones de exclusión y de vulneración de derechos que están sufriendo. Permite mirar a la persona temporera con otros ojos y cambiar la mirada hacia ellos.

En un comunicado, la ONG explica que la campaña no es únicamente un dispositivo en el que Cáritas, sola o en coordinación con otras entidades, organiza la ayuda que se va a prestar durante los meses de recolección, sino que también supone la denuncia de la situación en la que muchas de estas personas viven o los abusos que se cometen.

Atención en varias poblaciones

Durante la campaña desde las Cáritas de diversas localidades se van a organizar distintos dispositivos de atención a personas temporeras, teniendo servicios de acogida a las personas que llegan en busca de trabajo y dando respuesta a necesidades básicas como alimentación, aseo personal, higiene, ropa o calzado.

Además, voluntarios y trabajadores escucharán los problemas que plantean: situaciones de abuso, precariedad de las condiciones de trabajo, falta de alojamiento e informará y/o asesorará sobre la situación planteada y los recursos locales y trabajará con la comunidad para que sea acogedora.

“Como sociedad no podemos seguir mirando hacia otro lado, no podemos seguir consintiendo lo que está pasando en nuestro campo y por supuesto no podemos acostumbrarnos”, denuncia la organización.