Carla, la hembra de lince de Cabañeros, murió atropellada hace dos meses en Andalucía

Belén Rodríguez Ciudad Real

Carla, el invierno pasado en El Chaparrillo / VIDEO: suelta de Carla en Cabañeros / El Chaparrillo / J.Jurado

El ejemplar de 13 años recorrió 600 kilómetros este verano, parte de ellos por carreteras nacionales, para regresar a la sierra de Andújar, su lugar de nacimiento. Un vehículo la atropelló en noviembre en Villafranca de Córdoba

Carla, la hembra de lince ibérico que hizo historia el pasado febrero en el parque nacional de Cabañeros murió atropellada hace dos meses en Villafranca de Córdoba, cerca de la comarca en la que había nacido hace trece años, la sierra de Andújar, en Jaén.

La azarosa vida de este lince ibérico, que devolvió la ilusión al parque nacional que intenta asentar una población que perdió hace cincuenta años, terminó en la cuneta de una carretera del oeste de Córdoba, según ha confirmado Alfonso Moreno, técnico de campo del programa de especies WWF, encargado del Iberlince en Andalucía y Castilla-La Mancha.

Volvió a Córdoba en el mes de julio

Estaba por la zona desde el mes julio, tras un viaje de más de 600 kilómetros, muchos de ellos por la peligrosa N-430 desde Cabañeros, en los Montes de Toledo, hasta su lugar de origen; algo a lo que según los técnicos tienden muchos linces nacidos en libertad pese a pertenecer al programa life de reintroducción.

De trece años (un lince no vive más de diecisiete) y curtida en mil batallas, la pista de Carla se perdió a finales del verano para el parque nacional, que la mimó para que no se marchara. Se supone que su collar GPS de seguimiento se quedó sin batería, y costó identificarla cuando se encontró el cadáver.

Prefirió Sierra Morena a Cabañeros

Nacida en libertad (Sierra de Andújar, 2006) y bregada en la escarpada Sierra Morena, esta hembra de lince ibérico es lo que se dice una renacida. A los técnicos les constan al menos dos camadas de cachorros, la última en 2017, pero es posible que haya sido madre más veces.

A punto de morir en 2013 y 2018

La primera parte de su larga vida transcurrió entre las peñas de las sierras jiennenses. Allí fue localizada en mal estado por primera vez en 2013 y trasladada a un centro de recuperación. Sobrevivió y fue liberada en el valle del río Guarrizas zona por la que campeó hasta pasar al valle del Jándula.

Carla en el último examen en El Chaparrillo antes la suelta en Cabañeros / PN Cabañeros

Carla en el último examen en El Chaparrillo antes la suelta en Cabañeros / PN Cabañeros

Deambulando por el pantano de Fresneda

Sola, desnutrida, y a punto de morir, fue localizada el 17 de diciembre de 2018 vagando cerca del embalse de Fresneda, en Viso del Marqués, solo pesaba seis kilos y empezó su segundo renacimiento. Fue traslada a El Chaparrillo en Ciudad Real, el centro en el que gracias al cuidado de todo el equipo, en especial la veterinaria Elena Crespo, en dos meses recuperó cuatro kilos y salud.

Repuesta y con un gran aspecto fue liberada el 27 de febrero en el parque nacional, un suelta histórica que contó con una importante presencia de técnicos y directores del parque nacional, además de niños de colegios del zona, medios de comunicación y el consejero de Agricultura y Medio Ambiente Francisco Martínez Arroyo.

2020 alumbra un nuevo life Iberlince

El triste final de Carla, que pudo terminar su vida tranquilamente en Cabañeros pero prefirió las aventuras en el sur, no ensombrece el inicio del año 2020 en el que está previsto que empiece a funcionar un nuevo proyecto Life Iberlince para establecer corredores seguros que permitan a los linces comunicarse entre distintas zonas de asentamiento.

Castilla-La Mancha cuenta en este inicio año con una población de lince ibérico cercana a los 200 ejemplares, según los últimos datos facilitados por la Junta de Comunidades.

En tan solo cinco años –la primera suelta es de 2014- la especie ha pasado de unos pocos ejemplares a contar con 196 individuos controlados. “Para este Gobierno es una enorme satisfacción comprobar que el programa Life Iberlince está teniendo importantes resultados en los últimos años”, subrayó en noviembre el viceconsejero de Medio Ambiente Fernando Marchán.

19 hembras adultas en Ciudad Real

Según el Ejecutivo autonómico, antes de la finalización del proyecto Life en 2018 ya se consiguieron cumplir los objetivos establecidos en cuanto al número de hembras territoriales. En la provincia de Toledo actualmente se encuentran asentadas un total de 18 hembras adultas y 7 juveniles. Las dos poblaciones de Sierra Morena, en Ciudad Real, suman 19 hembras adultas y 5 juveniles. Además, un conjunto de machos de distintas edades completa las distintas poblaciones.