Carla, la hembra que ‘renació’ en El Chaparrillo tras una azarosa vida en Sierra Morena

Belén Rodríguez Pueblo Nuevo del Bullaque
Carla ha pasado los últimos dos meses recuperándose en El Chaparrillo de la grave desnutrición que sufrió en 2018 / El Chaparrillo

Carla ha pasado los últimos dos meses recuperándose en El Chaparrillo de la grave desnutrición que sufrió en 2018 / El Chaparrillo

El ejemplar reintroducido hoy en Cabañeros tiene trece años (un lince no vive más de dieciséis) y forma parte de una suelta especial del programa Life Iberlince, a la espera de que la UE autorice un segundo proyecto para favorecer la movilidad del lince entre los territorios

Carla, nacida en libertad y bregada en la escarpada Sierra Morena (nació en 2006 en la Sierra de Andújar) no es un ejemplar de lince como los que se vienen soltando en Castilla-La Mancha desde 2014, todos ellos muy jóvenes y nacidos en los centros de cría del programa Iberlince.

La hembra que hoy ha hecho historia en el parque nacional de Cabañeros es lo que se dice una renacida, con experiencias tan traumáticas como el trampero protagonista de la célebre película ‘El renacido’, de González Iñárritu.

Al menos dos partos de 2 cachorros cada uno

A los técnicos de medio ambiente les consta al menos dos camadas de cachorros, la última en 2017, pero es posible que haya sido madre más veces. La primera parte de su longeva vida para un lince transcurrió entre las peñas de las sierras jiennenses del entorno de Andújar, en Sierra Morena. Allí fue localizada en mal estado por primavera vez en 2013 y trasladada a un centro de recuperación de fauna salvaje. Sobrevivió y fue liberada en el valle del río Guarrizas zona por la que se estuvo moviendo hasta pasar al valle del Jándula.

Camadas en 2015 y 2017

Los técnicos de Iberlince han confirmado dos partos de dos cachorros cada uno en los años 2015 y 2017.

Ultimo examen del ejemplar antes de su liberación este miércoles / PN Cabañeros

Ultimo examen del ejemplar antes de su liberación este miércoles / PN Cabañeros

2018, el segundo renacimiento de Carla

Sola, desnutrida, y en muy mal estado el personal del programa la localizó el pasado 17 de diciembre vagando por las inmediaciones del embalse de Fresneda, en la Sierra Morena ciudarrealeña, solo pesaba seis kilos. Entonces empezó su segundo renacimiento. Fue traslada al centro de recuperación de fauna El Chaparrillo en Ciudad Real, en la que gracias al trabajo de todo el equipo, entre ellos los de la veterinaria Elena Crespo, en dos meses ha cogido peso (diez kilos) y aparentemente está en una excelente forma física, como ha demostrado en la suelta.

15 sueltas en la región este año

Carla, a la que solo se le pide que marque territorio en el parque y “anime” a otros linces a  colonizar la zona, hace el número quince de las sueltas previstas en este último año de prórroga del programa en Castilla-La Mancha.

Desde que empezó la reintroducción de la especie en la comunidad autónoma, desaparecida en los primeros años noventa (al último lince de lo vio en los Montes de Toledo), se han liberado 70 ejemplares y la especie ha pasado de estar en peligro de extinción a “amenazada”, una mejora que comparten con Castilla-La Mancha los territorios de Andalucía, Extremadura y el sur de Portugal.

“El éxito del programa es enorme”, ha destacado hoy en Cabañeros el consejero de Agricultura y Medio Ambiente Francisco Martínez Arroyo. Los socios del programa están a la espera de que la Unión Europea autorice el segundo Life Iberlince diseñado para facilitar la movilidad de la especie entre los territorios históricos que ha vuelto a poblar. “Es algo así como diseñar las autopistas para el lince para que muevan moverse por distintos territorios”.

Momento de la liberación de Carla / J.Jurado

Momento de la liberación de Carla / J.Jurado

Educación ambiental

La suelta especial de este lince en Cabañeros, con presencia de escolares de la comarca, es un ejemplo de actividad relacionada con la educación ambiental en la que también está implicada la consejería.

Este miércoles se ha publicado una ayuda para que las  comunidades de usuarios de aguas subterráneas puedan hacer actividades de educación ambiental y mañana otra destinada a organizaciones sin ánimo de lucro, en total 220.000 euros.

El programa Life Iberlince tiene previsto liberar los últimos 33 linces en la península Ibérica este año.