Jerónimo Mansilla: “En Chillón el confinamiento se puede empezar a sentir como algo pesado ya, pero la gente cumple con lo marcado por el estado de alarma”

J. M. Izquierdo Ciudad Real
Jerónimo Mansilla, alcalde de Chillón /Lanza

Jerónimo Mansilla, alcalde de Chillón /Lanza

El alcalde de Chillón, Jerónimo Mansilla, asegura que los habitantes del municipio, unos 1.900, pueden tener la sensación de que el confinamiento por la crisis sanitaria del coronavirus “se hace un poco pasado”, pero, remarca, “eso no es óbice para que se cumpla todo lo marcado por el estado de alarma”.

El alcalde de Chillón, Jerónimo Mansilla, considera que la sensación entre los 1.900 habitantes censados en la localidad, después de 45 días de confinamiento por la crisis sanitaria del coronavirus, es que “se está haciendo un poco pesado”, pero, añade, la “gente lo está llevando bastante bien, y está cumpliendo a rajatabla con las normas que se han marcado”.

En este sentido, asegura en declaraciones a Lanzadigital.com que está contento  con el vecindario porque se está respetando lo marcado mientras dure el estado de alarma.

De momento, indica, no hay ningún caso positivo entre los habitantes del pueblo –hubo uno en la residencia de mayores, que ya se solventó, cuenta- y “ahora mismo estamos tranquilos en ese sentido”.

En todo caso, puntualiza que la tranquilidad en situaciones como esta siempre es relativa porque “la intranquilidad la tenemos todos los días por el miedo de que pueda surgir algún caso”.

A este respecto, añade que “si no se cumple lo que está establecido, lo que está marcado, siempre puede haber algún caso, aunque ahora mismo no hay ningún caso”.

La posibilidad de que los niños menores de 14 años salgan a la calle a partir de ese pasado domingo, en su opinión, “ha estado bien, tampoco se ha visto, como ha ocurrido en otros sitios, aglomeración de gente y la gente ha cumplido de lo que se había dicho de cómo debían ser las salidas de los pequeños, la gente se lo ha tomado en serio”.

Desde el primer momento

El alcalde explica que, desde el primer momento, uno de los trabajos que se abordó fue el de la desinfección de las calles.

En este sentido, todos los días se actúa sobre los espacios más transitados: accesos supermercados, tiendas, farmacia, panaderías, residencia de mayores, incluso a las instalaciones de las cooperativa. Además, dos veces en semana, se procede a la desinfección de todas las calles, contando con la colaboración de los agricultores y sus tractores.

Mansilla cuenta que todos los trabajadores disponen de sus equipos de protección “e intentamos cumplir, en la media de lo posible, todo lo que está recomendado”.

Mascarillas

Por su parte, vecinas del pueblo están colaborando cosiendo mascarillas y batas y, en ese sentido, declara que se siente muy contento con vecinos y vecinas.

El pasado sábado, antes de la salida de los niños a las calles, se repartieron mascarillas para los menores de la población, entregándoles “dos mascarillas a cada uno y unas chucherías por el buen comportamiento que estaban teniendo”.

En estos días, por otro lado, según cuenta el alcalde, está previsto también repartir mascarillas casa por casa para cubrir las necesidades de tos que residiendo en el pueblo. “La idea es que nadie se quede sin mascarilla”, remarca.

Ayuntamiento funcionando

Mansilla, en relación al Ayuntamiento, señala que está funcionando desde el primer día, con parte de los funcionarios trabajando desde su casa y otros físicamente en el Ayuntamiento. Las puertas al público están cerradas y todos los trámites con por vía telemática o por teléfono.

Información

Así mismo, tanto a través de la página web del Ayuntamiento, como del bando móvil, se informa a la población con frecuencia de cuál es la situación de en la localidad sobre la crisis sanitaria.

“Con esto se busca que la gente esté informada y, a la vez, esté tranquila de que no hay ningún caso de coronavirus”, explica el alcalde.

La crisis, por otro lado, ha llevado a suspender la tradicional feria de final de mayo, así como el encuentro medieval que estaba previsto para semanas pasadas, una actividad que se puso en marcha hace tres años.