«Ciberluminarias 2020»: un gran «rescoldo» digital

Justo Muñoz Fernández Fontanarejo
Celebración telemática de las Luminarias 2020 / JM

Celebración telemática de las Luminarias 2020 / JM

El emotivo "sahumerio online" circuló por la red salpicado de abrazos virtuales y lleno de vivas a las Luminarias, vivas a Fontanarejo y vivas a San Felipe y Santiago

Era la primera vez que, por la crisis sanitaria y debido a las inéditas y difíciles circunstancias que vivimos, algunas personas celebrábamos unas “CiberLuminarias” a través de ese inabarcable mundo Oline. Tengo que reconocer que las vídeo-conferencias, -tan al uso en estos duros tiempos de confinamiento y angosturas,-ha supuesto por un lado un auténtico disfrute en lo humano, y por otro la constatación de que nuestra más ancestral costumbre “circula” muy bien y a toda velocidad por la Red. Las peculiares lumbres de romero verde han “ardido”, en esta insólita ocasión, con una desconocida “flama” Online llena de tradición y costumbrismo. Un “rescoldo virtual” que nos ha unido a much@s fontanarejeñ@s que nos encontrábamos en lugares muy lejanos.

Decir que, previamente, habíamos quedado un grupo de amig@s que vivimos en tres comunidades autónomas distintas y distantes, en algunos casos a más de 500 kilómetros: (Castilla y León, Madrid y la Comunidad Valenciana). Algunos días antes, decidimos “vernos” el 30 de abril al atardecer, entre dos luces, para “celebrar” Online nuestras inolvidables y queridas Luminarias. Y así lo hicimos observándonos a través de los móviles, con nuestros simbólicos pañuelos verdes al cuello, en una emotiva videoconferencia de las que dejan huella en el paisanaje. Y justo a las nueve de la noche activamos y escuchamos la grabación del sonido de la campana de la iglesia de nuestro pueblo e inmediatamente “encendimos” digitalmente nuestras particulares lumbres mientras gritábamos, a través de los teléfonos móviles, un sentido aunque lejano… ¡Vivan las Luminarias de Fontanarejo”!; y un emotivo ¡Viva San Felipe y Santiago!. Todo ello salpicado de abrazos virtuales. Fue muy emocionante.

Mientras este grupo de amigos celebrábamos nuestras Luminarias 2020 a través de la Red, nos llegaban a los teléfonos móviles, -qué gran soporte en estos momentos de obligado distanciamiento social-, fotos e imágenes de fontanarejeñ@s echando sus simbólicas lumbres en el Reino Unido, Granada, Ciudad Real, Madrid, Barcelona, Córdoba, Fontanarejo etc. Todo un universo digital que nos “abrazaba” en un inconfundible sentimiento de paisanaje.

En este contexto, reseñar que la asociación Amigos de las Luminarias de Fontanarejo “colgó” en las Redes Sociales, en wasaps y en algún blog, un magnífico video, montado por Roberto García, que recoge un manojo de preciosas fotografías de nuestras peculiares lumbres de romero verde. Un documento audiovisual que corrió a escape por ese inmenso mundo digital. Algunas prestigiosas entidades, como la Asociación Cultural Montes de Toledo, decidió reenviar a todos sus asociados el citado vídeo.
Por otro lado, Carlos Arias Alcaide montó y editó un excelente documento gráfico/sonoro con vídeos que, a la vez, le habían hecho llegar paisan@s celebrando las Luminarias desde numerosos lugares. Sitios que van desde Polonia a Mallorca, pasando por Benidorm, Madrid, Talavera, Barcelona, Ciudad Real, Murcia, Getafe, Reino Unido etc. etc. etc. Maravillosos y emotivos mensajes de vivencias en la obligada distancia.
Si el denominado Patrimonio Cultural Inmaterial o intangible tiene mucho que ver con las emociones, los sentimientos, las vivencias, los recuerdos, las ausencias etc. no cabe duda que nuestras ancestrales Luminarias son un gran Patrimonio Cultural Inmaterial que, además, nos une y nos imprime un profundo sentimiento de identidad a l@s de Fontanarejo.

Añadir como dato referencial que, años pasados, algun@s fontanarejeñ@s que no pudimos acudir al pueblo por circunstancias diversas, también echamos nuestras simbólicas lumbres de romero en lugares lejanos. Y esto me recuerda también cuando antaño, según narran nuestros antepasados, los pastores y cabreros que no podían venir al pueblo pues dormían en las majadas y en los apriscos echaban allí mismo sus lumbres de romero cada 30 de abril al atardecer, uniéndose así en la distancia al peculiar y entrañable sahumerio que, a esa misma hora, inundaba todo el casco urbano. Se sumaban al singular ritual en un día tan señalado en el calendario festivo local.

Este año, en la lejanía y debido a las difíciles y complicadas circunstancias que vivimos marcadas por el confinamiento, la incertidumbre, la perplejidad y el sufrimiento, no hemos podido cumplir con la secular tradición que nos legaron nuestros antepasados de abrir las puertas y ventanas de nuestro pueblo para que entrara el oloroso humo en viviendas, cámaras, tenadas, pajares, trojes y algorínes.

L@s de Fontanarejo recordaremos, ya para siempre, este funesto, bisiesto y siniestro 2020 como el año de la pandemia en el que no pudimos encender nuestras ancestrales “Luminarias” de romero verde a las puertas de todas las casas al atardecer del día 30 de abril. Nos hemos conformado, por primera vez, con celebrar Online nuestra peculiar costumbre que, pese a todo, “brilló” con un gran resplandor digital.