Ciudad Real no sólo es capital de La Mancha sino también de los volcanes

A. Ruiz Ciudad Real

Becerra y Escobar destacan el gran potencial de este territorio para impulsar el turismo volcánico / Elena Rosa

El centro sur de la ciudad se alza sobre cuatro maares o cráteres de explosión hidromagmática

Vivimos sobre volcanes. En el conjunto de la región volcánica del Campo de Calatrava hay más de 350 volcanes, de los que al menos el 50 por ciento son maares o cráteres de explosión hidromagmática. En torno a cuarenta de estos maares, cuya morfología propicia en bastantes casos que “en períodos de precipitaciones se alojen láminas de agua que a su vez favorecen una rica biodiversidad”, se encuentran en el término municipal de Ciudad Real capital, cuyo núcleo urbano en buena parte se alza sobre cuatro maares.

En concreto se hallan en el centro sur de la ciudad. Uno de ellos en la Plaza del Pilar, otro en el entorno del barrio de Los Ángeles y el Conservatorio Marcos Redondo, el tercero en la zona del Hospital General Universitario y el cuarto en la salida de la carretera de Piedrabuena, comentan Rafael Ubaldo Gosálvez y Estela Escobar, dos de los cuatro responsables del libro ‘Ciudad Real. Magma y agua’ que va a publicar la editorial Serendipia.

Los cuatro investigadores de GEOVOL y autores del libro / Elena Rosa

Los cuatro investigadores de GEOVOL y autores del libro / Elena Rosa

Rafael Becerra y Elena González completan la nómina de autores, todos ellos del Grupo de Investigación GEOVOL de la UCLM, de una publicación que aporta “mayor información y una divulgación mucho más concreta y especializada del volcanismo en la zona de Ciudad Real capital”, situada prácticamente en el centro de la región volcánica del Campo de Calatrava.

En la ciudad, no se entrevén a priori los volcanes “sobre todo por la gran impronta e impacto de la morfología urbana”, pero, “cuando te pones a analizarla, te das cuenta que la importancia del volcanismo del Campo de Calatrava también incide en el centro, en la capital, además de en su término municipal”, un “volcanismo que repite las mismas directrices y pautas del resto de la región volcánica con tipos de erupciones muy concretas de mayor a menor explosividad” y sobre todo “la singularidad de nuestro territorio en cuestión de los maares, uno de los cuales es el de La Posadilla o Fuentillejo, en el anejo de Valverde”, destaca Escobar.

Uno de los maares sobre los que se alza la ciudad está en la plaza del Pilar / Elena Rosa

Uno de los maares sobre los que se alza la ciudad está en la plaza del Pilar / Elena Rosa

La publicación, concebida para ser fundamentalmente didáctica y divulgativa, propone una georruta urbana, la primera de estas características en la zona y asociada al proyecto de Geoparque de los Volcanes de Calatrava que gestiona la Diputación y a cuyo Comité Científico pertenece GEOVOL.

Sismitas

Así mismo, se destaca la importancia en el municipio de las sismitas, las huellas de terremotos superiores a siete grados en la escala de Richter que dan lugar a una serie de ondulaciones en el terreno. Cuando se excava para edificar en un solar, aparecen estas sismitas como resultado de terremotos que tuvieron su epicentro en Ciudad Real o zonas muy próximas y que deformaron los materiales de las erupciones volcánicas de carácter freatomagmático, explica González, ante uno de estos solares, situado en la Avenida del Mar, en la zona sur de nuevos desarrollos urbanos de Ciudad Real, donde se realizó una excavación para construir un edificio y que finalmente se abandonó en año 2010.

Sismitas que pueden presenciarse en un solar de la Avenia del Mar donde se hizo una excavación para construir un efificio y la obra al final no se llevó a cabo / Elena Rosa

Sismitas que pueden presenciarse en un solar de la Avenia del Mar donde se hizo una excavación para construir un efificio y la obra al final no se llevó a cabo / Elena Rosa

Este solar se encuentra “en el borde de una cráter de explosión hidromagmática, denominado científicamente maar, palabra alemana que es como llaman allí a lagos de origen volcánico”, señala Gosálvez, que resalta que en el barrio de Los Ángeles y el Conservatorio está la zona más profunda de este maar. A este solar en una obra abandonada, le han dado los científicos de GEOVOL, “medio en serio, medio en broma”, el apelativo de la “Pompeya geológica de Ciudad Real” con unos cortes que permiten presenciar perfectamente las sismitas. “No en todo el mundo se ven sismitas como éstas. No es una cosa que ocurra comúnmente”, subraya González, que destaca que esas ondulaciones en el terreno se produjeron con la vibración sísmica al tratarse de un maar donde estaba en contacto el agua con la tierra, mientras que en las capas superiores del terreno no se hallan estas oscilaciones, “el material esta normal”, porque ahí no había agua.

Las ondulaciones del terreno fueron generadas por la vibración sísmica allí donde estaba en contacto la tierra con el agua / ELena Rosa

Las ondulaciones del terreno fueron generadas por la vibración sísmica allí donde estaba en contacto la tierra con el agua / ELena Rosa

“Cuando llega la onda sísmica en esos suelos tan fangosos la señal sísmica tiene que vencer menos resistencia de la roca y se amplifica”, apunta González, que resalta que “las sismitas sólo se producen donde tengamos un material embebido de agua y que haya una onda sísmica con la suficiente fuerza como para mover ese material”, algo que es muy común en Ciudad Real, “prácticamente en toda la ciudad existen, se ven por la calle Ciruela, la zona del Cementerio, la carretera de Fuensanta, por todos sitios” cuando excavan para hacer una obra, porque “hay mucha agua en el subsuelo y somos tierra de territorio volcánico”.

Sismitas en la denominada

Sismitas en la denominada "medio en serio, medio en broma" 'Pompeya geológica de Ciudad Real' / Elena Rosa

Avenida del Maar y excavación didáctica

GEOVOL va a proponer al Ayuntamiento que la Avenida del Mar pase a denominarse la Avenida del Maar y que, como en el futuro desaparecerá este solar porque se construirá un edificio, se realice una excavación segura en parte del parque colindante para poder observar y explicar estas sismitas como elemento de gran interés en la georruta urbana que se va a plantear para descubrir la geología y geomorfología del municipio de Ciudad Real.

Magma y agua

En el libro ‘Ciudad Real. Magma y agua’, continúa Escobar, también se explican “las características y particularidades de nuestro volcanismo dentro del contexto global” y de los edificios magmáticos que se pueden encontrar, así como de los maares y su importancia dentro del punto de vista de la biodiversidad, además de los usos, es decir, cómo se ha utilizado tradicional e históricamente el material volcánico, por ejemplo, tanto en construcciones populares como monumentos, iglesias y castillos, para labrar utensilios, como abrevadero y en cultivos al favorecer la fertilidad de los terrenos. A todo ello se suman otros usos como las fuentes agrias y los hervideros a los que se acudía como “piscinas naturales donde el burbujeo y las características de minerales del subsuelo ayudaban a mejorar ciertas patologías”.

GEOVOL va a proponer que la Avenida del Mar pase a denominarse la Avenida del Maar al estar justo en el borde de uno de ellos/ Elena Rosa

GEOVOL va a proponer que la Avenida del Mar pase a denominarse la Avenida del Maar al estar justo en el borde de uno de ellos/ Elena Rosa

El turismo volcánico es un recurso en esta tierra “muy palpable” y con mucho potencial pero en el que “hay mucho por hacer” y que requiere de la implicación de todos, empezando por las administraciones y la Universidad sin olvidar a “muchos otros agentes sociales”. Se trata de un entorno volcánico no tan visual o paisajístico como por ejemplo el del Teide, pero “tenemos unas estructuras que científicamente son muy interesantes y hay ejemplos únicos”, esgrime Escobar, que resalta que, cuando vienen grupos especializados, como el que visitó hace poco desde Francia el Cerro Gordo de Granátula, “se quedan maravillados. En el momento en el que lo enseñas e interpretas, la gente sale encantada porque no se lo espera”. Ésa es una de nuestras ventajas, que “jugamos con la sorpresa”, aprecia, para indicar que muchos visitantes suelen decir ‘¿pero esto está aquí?’, pues “claro que sí y mucho más”.

El volcanismo, un recurso turístico dormido con ganas de explotar

GEOVOL forma parte del Comité Científico del proyecto del Geoparque ‘Volcanes de Calatrava. Ciudad Real’, una iniciativa impulsada por la Diputación Provincial de Ciudad Real, que tiene “una serie de antecedentes previos” como el intento en el año 2007 por parte del grupo de geólogos de la Escuela de Minas de Almadén de desarrollar un proyecto de geoparque en la comarca almadenense. “No salió adelante en su momento y, años más tarde, GEOVOL comenzó a promover, a partir de sus trabajos geográficos y los valores tanto geólogicos como geomorfológicos y sobre todo paisajísticos de la zona volcánica de Calatrava”, la propuesta de desarrollar un proyecto de Geoparque, fundamentalmente para intentar salvaguardar y conservar todos los volcanes con “una figura de gestión territorial integral y sostenible, a falta de una figura de protección integral como lo pudiera ser la de Parque Natural, como en las áreas volcánicas de La Garrocha o Cabo de Gata-Níjar”.

“Viendo que la mayor parte de los volcanes no están protegidos y que están muy amenazados la posibilidad de crear un Geoparque la empezamos a estudiar, sacamos algunas publicaciones y empezamos a hablar con diferentes mancomunidades como Campo de Calatrava, la antigua Montes Norte hoy Entreparques y sobre todo con la Diputación para comenzar a promocionar este proyecto”, repasa Becerra, que indica que, “al cabo de los años, en torno a 2018 la Diputación tomó las riendas de esta propuesta de Geovol, recogiendo también el testigo de 2007 de los geólogos de Almadén, y comenzó a tender contactos con el Foro Nacional de Geoparques y el Comité Nacional Español de Geoparques de la Unesco para dar los primeros pasos para la declaración de lo que sería un futuro Geoparque de la Unesco en el Campo de Calatrava en torno al fenómeno volcánico”.

A la salida de la carretera de Piedrabuena se encuentra uno de los maares / Elena Rosa

A la salida de la carretera de Piedrabuena se encuentra uno de los maares / Elena Rosa

Un geoparque es “una figura de gestión territorial sostenible en torno a la gea, los elementos abióticos del territorio”, pero partiendo de ese origen enfocado sobre todo en la geología, la estructura del territorio y la geomorfología, el concepto se ha hecho más holístico y amplio incidiendo especialmente en la simbiosis de sociedad y territorio a lo largo de la historia, cómo ha utilizado y ha sido la relación de la sociedad en general con esa geología y, en definitiva, con el medio natural, expone Becerra.

En la planificación del geoparque, para que los límites no se desborden en exceso dificultando la gestión, se han ido seleccionando las zonas que desde un punto de vista científico son las más interesantes desde la perspectiva volcánica, tanto de los volcanes más recientes como los del Campo de Calatrava como también los paleovolcanes que hay entre Almadén y Puertollano, y todas las mineralizaciones, uso industrial y minero que hay en ese corredor entre Puertollano y Almadén.

Unos ochenta geositios

Con las últimas perfilaciones realizadas de los límites del geoparque, “estaríamos hablando de en torno 4.100 kilómetros cuadrados” con puntos importantes que reciben diferentes denominaciones como lugares de interés geológico y el término más internacional de geositios, además de otros enclaves de interés más vinculados con los usos dados como las minas, yacimientos arqueológicos y todo lo tiene que ver con cuestiones culturales y etnográficas del territorio, describe Becerra, que resalta que “ahora mismo tenemos un listado de más de cien” enclaves de los que habrá que hacer “un cribado para seleccionar unos 80 geositios o puntos de interés”.

Serendipia va a publicar el libro elaborado por los miembros del Grupo de Investigación GEOVOL / Elena Rosa

Serendipia va a publicar el libro elaborado por los miembros del Grupo de Investigación GEOVOL / Elena Rosa

La candidatura a Geoparque está en proceso de preparación con la previsión de entregar el dossier con toda la documentación del proyecto a la Unesco el verano del año que viene, señala Becerra, para quien unas de las ‘estrellas’ o figuras más significativas son los maares ya que no existe ni en España ni en Europa Occidental un campo volcánico con un número tan elevado de maares, entre 160 y 170, de los cuales 65 tienen agua.

“Está el geoparque de Eifel, en Alemania, con posiblemente maares más espectaculares desde el punto de vista morfológico porque son más grandes y mucho más profundos, pero, desde el punto de vista del ecosistema, cuando tienes una lámina de agua más profunda, las condiciones ecosistémicas son peores porque no se desarrolla un hábitat tan interesante” como ocurre en el Campo de Calatrava, única zona de la España peninsular donde también, por otra parte, suceden grandes emisiones de gas, principalmente de dióxido de carbono que se materializan en los chorros, inducidos por la mano del hombre como cuando se realizan sondeos y pozos, y está, que es “lo más interesante”,  el “muy antiguo uso de hervideros y fuentes agrias”.

Promoción geoturística

En el Comité Científico del proyecto de Geoparque, “estamos cuatro grupos de trabajo: uno de Geología, otro de Geografía y Medio Ambiente, otro de patrimonio histórico cultural y el cuarto de divulgación didáctica”, enumera Becerra, que destaca que la promoción geoturística es uno de las aspectos más importantes en el Geoparque ya que “tenemos una geología excepcional y una serie de puntos de interés” y ahora se trata de, por un lado, conservar estos enclaves con figuras de protección y, por otro, que la sociedad aproveche ese patrimonio promoviendo proyectos de desarrollo sostenible con la puesta en marcha de actividades, al igual que llevan a cabo otros geoparques como el de la isla de El Hierro que desarrollan rutas, venden el folclore de los puntos de interés, su gastronomía y la particularidad del paisaje, a lo que habría que añadir que se trata de “un buen momento” para recuperar y reacondicionar lugares de conexión entre la geología del terreno y la sociedad como los hervideros.

Buena parte de los maares acumulan agua con la llegada de las precipitaciones propiciando ecosistemas de gran riqueza y biodiversidad / Elena Rosa

Buena parte de los maares acumulan agua con la llegada de las precipitaciones propiciando ecosistemas de gran riqueza y biodiversidad / Elena Rosa

“Hay municipios muy implicados en desarrollar georrutas desde el núcleo urbano hasta los lugares de interés y la celebración de charlas y talleres para la sociedad en general y sobre todo los niños para que comiencen a valorar desde pequeños lo que tienen”, destaca Becerra que como ejemplos cita proyectos desarrollados como el de Granátula con la apertura y acondicionamiento del Cerro Gordo como centro interpretativo, Pozuelo con el centro de interpretación del agua volcánica de La Inesperada y la iniciativa de Poblete de, mediante una aplicación móvil, recrear de forma virtual cómo fueron en su día los volcanes de su entorno cuando estaban en erupción.

Marca diferenciadora

También hay firmas que ya están aplicando la marca diferenciadora ‘Volcán’ a sus productos como aceite, vino y queso, así como dulces como los magmitos de Poblete, y empresas que ofrecen en sus paquetes turísticos cuestiones relacionadas con el geoturismo volcánico como rutas interpretativas a pie, en bici o a caballo para disfrutar de estos singulares enclaves. “Son pequeñas iniciativas pero todas juntas suman” y lo hacen a favor de promocionar la zona e incluso la propia declaración de geoparque, agrega Becerra, que considera necesaria la creación, al igual que hay museos de la minería en Puertollano y Almadén, de una Casa de los Volcanes en el Campo de Calatrava, donde se expliquen las características de la zona y también se realicen conferencias y se reciban a los visitantes.

El proyecto incluye las mineralizaciones, uso industrial y minero en el corredor entre Puertollano y Almadén / Elena Rosa

El proyecto incluye las mineralizaciones, uso industrial y minero en el corredor entre Puertollano y Almadén / Elena Rosa

En los geoparques, a partir de la geología se promocionan otros muchos aspectos del territorio como las tradiciones, festejos, yacimientos arqueológicos o monumentos, comenta Becerra, que cita el ejemplo del de la isla de El Hierro, como lugar donde se ha vivido de la agricultura fundamentalmente como en el Campo de Calatrava y que recibía “poco turismo, el cual era muy local, canario y para una actividad muy concreta como el buceo submarino”, pero, a partir sobre todo de la declaración de geoparque, “se ha ido relanzando y desarrollando un turismo que todavía es muy escaso pero poco a poco está ganando adeptos y se está convirtiendo en internacional”.

En avance

Durante las últimas semanas se han ido adhiriendo al proyecto de Geoparque ‘Volcanes de Calatrava. Ciudad Real’ -cuyo motor es la Diputación ciudarrealeña-, municipios y grupos de Acción Local de la provincia. Son más de una treintena las localidades que ya se han incorporado y se estima que en breve lo hagan las restantes hasta llegar a las 41 que se prevé que englobará. Estos municipios, entre los que se encuentran Ciudad Real y Puertollano, formarán parte del Comité Institucional, en el que también estarán representados, además de la Corporación provincial, cuatro grupos de Acción Local (Entreparques, MonteSur, Valle de Alcudia y Sierra Madrona y Campo de Calatrava), la Junta de Comunidades y la UCLM.

Este Comité Institucional se constituirá en octubre, al igual que el Comité Socieconómico, que lo conformarán representantes de la Cámara de Comercio, FECIR, hostelería, empresas de turismo activo y entramado asociativo cultural y educativo, así como empresas de productos agroalimentarios y entidades de protección de esa producción y recursos, comenta el coordinador del proyecto de Geoparque, Alfonso Martín-Grande, que indica que, con representación de los comités Científico, Institucional y Socioeconómico, se conformará el Comité Coordinador que tomará el testigo de la actual Comisión Asesora del proyecto, presidida por el vicepresidente de la Diputación, David Triguero, y que será el órgano decisorio de la gestión del Geoparque.

La Laguna de La Posadilla se encuentra cerca de la pedanía de Valverde / Elena Rosa

La Laguna de La Posadilla se encuentra cerca de la pedanía de Valverde / Elena Rosa

El siguiente paso será la presentación en abril ante el Comité Nacional Español de Geoparques de una Carta de Interés, como síntesis del proyecto de geoparque, acompañada de la relación de los aproximadamente ochenta geositios e incidiendo en la existencia de enclaves de relevancia geológica internacional. Posteriormente, en junio, se presentará el dossier completo del proyecto también al Comité Nacional Español de Geoparques y ante el que habrá que defenderlo. “Si todo es favorable, la iniciativa será remitida a la Comisión Nacional Española de Coordinación ante la Unesco, que lo enviará al Programa Internacional de Ciencias de la Tierra (PICG)”, tras lo que llegarán en mayo o junio de 2022 evaluadores independientes de la Unesco para comprobar si el proyecto, que debe estar en marcha ya un año antes, está funcionando correctamente. El resultado de su evaluación se conocerá en la primavera de 2023 que es cuando la Unesco comunicará “si estamos dentro de la Red Global de Geoparques o tenemos que corregir alguna cosa”, explica Martín-Grande, que apunta que, normalmente, no se consigue a la primera la valoración favorable en un informe en el que “dicen qué hay que corregir y las debilidades que existen. Así, el de Granada, el último geoparque incluido en la red, tuvo evaluación y hasta los dos años siguientes no logró la aprobación”.

Se trata de “un proceso largo de evaluación y seguimiento” ya que a los cuatro años de la aprobación hay una nueva evaluación de los objetivos, continúa Martín-Grande, que indica, que, actualmente, hay quince geoparques en el estado español aprobados por la Unesco y dos que están en proceso de promoción.

El que se va a presentar desde esta provincia tiene a los volcanes como “testigos de una larga historia geológica”, con manifestaciones volcánicas que van desde hace 400 millones de años hasta 6.000 años, resalta Martín-Grande, que subraya que el objetivo del geoparque es, “contando el devenir geológico del territorio, propiciar su desarrollo socioeconómico mediante tres premisas: la investigación y difusión de las ciencias, la divulgación y educación, y el geoturismo”.

La situación en el centro peninsular favorece la llegada de visitantes y contamos con un interesante potencial de recursos patrimoniales, gastronómicos y culturales a promocionar con esta figura, la cual no es “la gallina de los huevos de oro”, pero sí “un complemento más” para fijar población y colaborar en el desarrollo socioeconómico, agrega Martín-Grande, que resalta que, en relación con otros proyectos, “hay un antes y un después” en los territorios donde se aprueba la declaración de un geoparque ya que “la Unesco te está dando una marca de calidad impresionante, te posiciona en el mundo. Está diciendo que aquí tenemos un sitio que merece la pena ser visitado”.