Acepta un año y ocho meses de cárcel por estafar 114.000 euros en Ciudad Real

Belén Rodríguez Ciudad Real
El acuerdo ha evitado el juicio que se iba a celebrar hoy en la Audiencia / Clara Manzano

El acuerdo ha evitado el juicio que se iba a celebrar hoy en la Audiencia / Clara Manzano

El acusado engañó a un hombre que le entregó dos coches de su propiedad por ese valor a cambio de que le comprase un vehículo de alta gama en Alemania. Los turismos terminaron vendidos en Valencia

A.H., un hombre de 50 años de origen armenio ha aceptado una condena de un año y ocho meses de prisión, además de una pena de multa de siete meses a razón de 6 euros diarios ante la Audiencia Provincial por una estafa valorada en 114.000 euros cometida en Ciudad Real en 2012.

El acusado, condenado ese mismo año por falsedad documental, ha reconocido hoy que engañó a F.C.S. un vecino de la capital, al que le ofreció gestionarle la compra de un coche de alta gama en Alemania a cambio de la entrega de dos vehículos usados de su propiedad, valorados en 114.000 euros que no ha devuelto.

Dilaciones indebidas: el caso es de 2012

La fiscalía, que pedía 5 años de cárcel, ha aceptado la rebaja por las dilaciones indebidas del caso, pero se opone a que se suspenda el ingreso en prisión del acusado, que no ha indemnizado a la víctima, en sintonía con la propia acusación particular, que también ha aceptado el acuerdo.

A.H. y el perjudicado entablaron contacto en el verano de 2011 en Ciudad Real. Según el relato de hechos probados el primero le ofreció el segundo la oportunidad de comprar un coche en Alemania. Al cabo de un tiempo le envío un documento ficticio con una petición de compra del vehículo en el que estaba interesado y de esta forma logró que el perjudicado le entregara no sólo dos coches suyos también de alta gama, sino la documentación.

Vendió los coches y le sacó más dinero

Meses después A.H. vendió los coches propiedad del ciudarrealeño en Valencia por 80.000 euros y seguía dándole largas al estafado del que consiguió más dinero en metálico para pagar unas multas que supuestamente le habían puesto al coche en Francia, cuando lo traía de Alemania a España.