El Cajasur de Córdoba ha sido el único equipo que ha salido hasta el momento del Quijote Arena con puntos. Fue en la segunda jornada, el pasado 3 de octubre, cuando los cordobeses ganaron al Vestas BM Alarcos por 23-24 gracias a un siete metros en el último segundo. Este sábado el conjunto de Ciudad Real, cuarto en la tabla, visitará a este rival, que es quinto clasificado. Y tiene ánimo de revancha.
«Es una espina que tenemos clavada, perdimos dos puntos en casa ante un rival directo y ahora queremos ganar porque los puntos cada vez tiene más valor», afirmó Adrián Torres, el portero del BM Alarcos que espera ahora quitárselos al Córdoba en el duelo de este sábado. «El equipo está en un momento bueno, mejor que en ese pasado partido».
Un factor revancha que también confirmó el técnico Javier Laguna, que reconoció que están en juego para el Alarcos «dos puntos con sabor a revancha. Aquí perdimos de un gol con un penalti final y eso hizo daño».
Para el joven meta internacional en las categorías inferiores de España «estamos trabajando muy bien y hemos cogido una buena dinámica. Ahora se han unido los que estaban lesionados y eso nos lleva a entrenar con más intensdad. Esperamos que dé resultado».
Adrián Torres fue uno de los fichajes del BM Alarcos en esta temporada y está cuajando una buena sensación bajo la portería: «Al principio tenía menos confianza. Pero ahora Javier (el técnico) está depositando en mí la responsabilidad y tengo que rendir. La verdad es que me estoy encontrando muy bien».
En la previa también estuvo el presidente alarquista, Juan Pablo Marciel, para quien estos dos puntos que se pondrán en juego en Córdoba «valen extra», dado que son dos conjuntos llamados a entrar en la segunda fase por el ascenso, a la que llegan los cinco primeros equipos con los puntos sumados entre ellos.
Este partido en Córdoba será a puerta cerrada, pero Marciel también habló de la vuelta al público del Quijote Arena y deseó que «en el Quijote Arena siga ese 30% de aforo establecido, pero desaparezca el límite de 300 aficionados», recordando que en el pabellón de Ciudad Real, para casi 5.000 espectadores, ese número es mínimo.

