Ascensión P., madre de la niña con tetraplejia por una negligencia: “Nadie me ha pedido perdón”

Julia Yébenes Ciudad Real

Ascensión P., junto al abogado Fernández-Bravo, esta mañana ante los medios / Clara Manzano

Así lo ha dicho en una multitudinaria rueda de prensa en la que han estado presentes Juanjo S., su marido y padre de la pequeña, la presidenta de la Asociación El Defensor del Paciente, Carmen Flores, y el abogado Francisco Fernández-Bravo, cuyo despacho ha conseguido una sentencia condenatoria histórica en España, adelantada por este digital, por la que el Sescam y las aseguradoras Mapfre y Zurich tendrán que pagar una indemnización de 5,5 millones de euros a la familia.

Ascención y Juanjo, con una foto de sus tres hijos / Clara Manzano

Ascención y Juanjo, con una foto de sus tres hijos / Clara Manzano

Ascensión P., la madre de Paula S., la niña de 7 años de Villahermosa que sufre una grave parálisis y tetraplejia por una negligencia en el parto que tuvo lugar el 14 de octubre de 2012 en el Hospital Gutiérrez Ortega de Valdepeñas, ha asegurado que ni los profesionales que atendieron el alumbramiento, una matrona y un ginecólogo, condenados como culpables en primera instancia, ni el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) han pedido perdón a la familia.

Así lo ha dicho en una multitudinaria rueda de prensa en la que han estado presentes Juanjo S., su marido y padre de la pequeña, la presidenta de la Asociación El Defensor del Paciente, Carmen Flores, y el abogado Francisco Fernández-Bravo, cuyo despacho ha conseguido una histórica sentencia, adelantada por este digital, por la que el Sescam y las aseguradoras Mapfre y Zurich tendrán que pagar una indemnización de 5,5 millones de euros a la familia.

Se trata de la mayor cuantía en materia de negligencia médica en España y ha sido fallada por el juzgado de lo Penal número 1 de Ciudad Real (puede ser recurrida a la Audiencia provincial). Es el resultado de la suma de tres millones de euros por los intereses de los siete años que han pasado, más los 2,5 millones de condena y una pensión anual de 25.500 euros, calculada para cubrir los gastos por asistencia sanitaria por tetraplejia (12.000 euros), epilepsia (4.000 euros) y rehabilitación de tetraplejia (9.500 euros) a lo largo de 10 años que es la de esperanza de vida de la pequeña.

En un relato entrecortado y entre sollozos, la madre ha relatado cómo llegó la mañana del 14 de octubre de 2012 con dolores al hospital valdepeñero y como era su tercer parto “se suponía que Paula iba a llegar pronto”.

Ya en monitores se produjo una señal, cuando “empezaron a pitar”, que la matrona que la atendió quitó importancia y “me dijo que no pasaba nada y que tan solo la niña venía con unas vueltas de cordón”. Así y con todo, la profesional decidió que fuera parto natural en vez de cesárea. En el paritorio, el alumbramiento empezó a alargarse hasta que llamaron al ginecólogo que “me apretó la tripa”, hasta que la bebé nació con graves secuelas neurológicas por falta de oxígeno.

Ascensión, según ha dicho, la percibió como muerta, sin embargo “me dijeron que estaba dormida”, aunque a los pocos minutos oyó cómo el pediatra estaba cuestionando la praxis de los sanitarios al comprobar los graves daños causados a Paula.

En este trance, ha relatado la madre, jugó también “la mala suerte” de que no hubiera plazas en las Ucis pediátricas de los hospitales de Ciudad Real, Toledo o Madrid, por lo que pasaron tres horas hasta que fue derivada al hospital de Albacete, donde permaneció tres meses.

Las aseguradoras Mapfre y Zurich tendrán que pagar una indemnización de 5,5 millones de euros a la familia / Clara Manzano

Las aseguradoras Mapfre y Zurich tendrán que pagar una indemnización de 5,5 millones de euros a la familia / Clara Manzano

Fue a su salida del centro hospitalario cuando los padres, totalmente desorientados y animados por sus convecinos y amigos, decidieron denunciar a los responsables de la negligencia, en una causa que ha sido un largo y tortuoso camino, aunque haya culminado favorablemente con la abultada indemnización “que no reduce mi dolor”, pues “preferiría no estar aquí y tener a mi hija sana”.

Desde su nacimiento, Paula sufre “una parálisis grave, que le impide comer hablar o respirar”, y la familia sólo percibe una pensión a la dependencia de 387 euros mensuales y otra de ayuda por hijos a cargo de la Seguridad Social, de 700 euros cada seis meses.

Ascensión P. ha pedido al Sescam que se haga cargo de los servicios técnicos de logopedia o fisioterapia respiratoria que necesitan niños con graves afecciones como es el caso de su hija, que está encamada y recibe el tratamiento doméstico.

Ha narrado el drama que vive la familia a la hora de asistir a su hija las 24 horas del día, que precisa aerosoles de manera continuada y otras atenciones para la que les hace falta maquinaria específica, que han adquirido con sus propios recursos o con solidaridad. Este fue el caso de la primera silla para la niña, comprada a través del dinero obtenido en la subasta de una asociación juvenil de la población, a la que Ascensión ha dado las gracias, al igual que a su madre y a sus conciudadanos.

La madre también ha explicado que su economía es limitada y no les ha permitido remodelar su casa (la bañan en una barca de plástico en la habitación) ni acondicionar el coche para trasladar a la niña, así como cuando tiene crisis “y hay que ingresarla en el hospital de Albacete (está a unos 115 kilómetros de Villahermosa), vamos pidiendo que en el camino no le pase nada”. Tampoco los cinco miembros de la familia pueden realizar salidas, ni siquiera “la baño de las mulas donde antes íbamos”.

La madre ha reiterado que la matrona “no se preocupó” y cuando la vio la primera vez en el hospital tras el parto “ni se acercó”, la igual que en el juicio de conformidad “estaba tranquila”.

Ascensión P. junto a Fernández-Bravo, durante la rueda de prensa / Clara Manzano

Ascensión P. junto a Fernández-Bravo, durante la rueda de prensa / Clara Manzano

Se ha hecho justicia

Francisco Fernández-Bravo, del despacho Fernández-Bravo Abogados, especialistas en Derecho sanitario y adscrito a los Servicios Jurídicos de la Asociación El Defensor del Paciente, ha celebrado que “se haya hecho justicia con una familia que ha estado absolutamente abandonada por el Sescam en un pueblo de la comarca de Montiel”.

También ha subrayado el reproche del fallo a las compañías aseguradoras porque “no puede ser que en su papel como tales no hicieran nada por los perjudicados, y no asumieran los costes de asistencia y rehabilitación que para ellos resultan ínfimos”.

El letrado, evidentemente satisfecho por “el logro” de su despacho, ha recordado “el largo camino desde que iniciamos el caso, con años de trabajo e incertidumbre para la familia”, a la que ha felicitado por “su valentía”.

También ha tenido palabras de reconocimiento para la Fiscalía “por su sensibilidad” en este caso, asó como, respecto al ámbito jurídico, ha indicado que la nueva resolución, si es recurrida la sentencia, “tendrá pequeñas variaciones” porque los autores han reconocido los hechos y se les ha condenado por lesiones por imprudencia.

Carmen Flores, 2i, junto a los padres de Paula y el letrado / Clara Manzano

Carmen Flores, 2i, junto a los padres de Paula y el letrado / Clara Manzano

Justicia más rápida y eficaz

Por su parte, Flores, ha pedido que la justicia en este tipo de dramas “sea más rápida y más eficaz y modificar que se meta a familias en litigios”, así como se cumpla la Ley de la Dependencia para que “nadie pueda morir esperando la dependencia o por mala asistencia y falta de servicios”.

También ha hecho un llamamiento al nuevo Gobierno y a la cúpula del Ministerio de Sanidad para que “miren por la sanidad y la dependencia”. “Hay que tener valores y responsabilidad y mirar a los ciudadanos que más lo necesitan”, frente “a los insultos entre partidos y siglas”

Por ello, les ha instado a “hablar menos y trabajar más”.

También les ha invitado a hacer una reflexión sobre el tipo de partos en España, donde la media de edad de las parturientas es más alto que la de países del entorno europeo y “por ello no podemos cumplir con los parámetros de un número de cesáreas”, una intervención “más costosa” pero “si es necesario, que se haga”.

De esta manera, a su juicio, se evitarán “casos de niños con parálisis que destrozan a tantas familias”. “Hacen falta bebés vivos y sanos”, ha sentenciado.