“Es muy difícil destacar unas sobre otras porque hay una veintena de piezas excepcionales”. El comisario de la exposición “Atempora Ciudad Real 2023”, Ignacio de la Torre, se refiere a los epígrafes inéditos, los monumentos funerarios ibéricos, las cerámicas griegas que fueron utilizadas como urnas funerarias o como ofrendas en necrópolis, o alguna de las novedosas cerámicas almohades que se pueden admirar en el Museo de Ciudad Real, convertido en un centro expositivo de referencia para conocer un legado de 350.000 años. De la Torres es comisario de esta exposición a junto Esther Arias, técnica del Museo de Ciudad Real.

La mayoría de las piezas de “Atempora Ciudad Real 2023” son inéditas y fruto de la generosidad de los equipos arqueológicos que, estando en estudio, han permitido que participen en esta exposición en la que el visitante “podrá ver las (piezas) más destacadas y novedosas de estos trabajos arqueológicos que acabarán siendo emblemas de la ciudad, de la provincia y de la región, además de las que ya forman parte de las colecciones del museo”, explica el también director del Museo de Ciudad Real quien, pese a no destacar pieza alguna por la dificultad que entraña, invita a la “gente a que venga a visitar la muestra porque se va a sorprender con la excepcionalidad de algunas piezas”.

Importante número de piezas desconocidas
El presidente del Gobierno de Castilla-La Mancha inauguraba “Atempora Ciudad Real 2023” el pasado 21 de marzo y, desde entonces, la visitas no paran para conocer el legado de una tierra a través de un importante número de piezas desconocidas, así como los resultados de la inversión que están realizando organismos como la Junta de Comunidades, las diputaciones, ayuntamientos, universidades y centros de investigación en el patrimonio de la provincia. “Las piezas que han pasado por el museo han sido excavadas, estudiadas y restauradas para que tengan hoy esta dimensión social y puedan ser disfrutadas”, aclara de la Torre.

Entre las novedades de la que es ya la “exposición del año”, abierta al público hasta el día 2 de julio, se encuentra la evidencia de que, junto a las influencias de quienes desde la Prehistoria transitaron por esta tierra trayendo ideas y objetos a la provincia procedentes del norte de la Meseta, la Alta Andalucía, el Mediterráneo o la costa atlántica, también se irradian ideas, o reflejos de la cultura material que se produce aquí, a otros puntos de la Península.
“Este es otro aporte de la exposición. Basándose en estudios –que se presentarán ahora en el catálogo-, se ve cómo ha habido materiales de aquí que han llegado a puntos como la Cornisa Cantábrica o la ría de Huelva, piezas que han salido de minas de la provincia de Ciudad Real”, señala el comisario.
El papel de la mujer a lo largo de la historia
Otra de las novedades de Atempora radica en poner de manifiesto el papel de la mujer a través de la historia. “Nosotros hemos querido reflejarlo para que se vean las nuevas interpretaciones del papel de la mujer desde el Paleolítico inferior donde no es solo un individuo encargado de la crianza de los hijos y de la recolección, sino que participa activamente en una serie de tareas como la talla de las piedras de los bifaces, al mismo nivel que lo pudiera estar haciendo un hombre”, explica de La Torre.

A su juicio, esto es ya una declaración de intenciones de la exposición donde se han planteado algunos de los resultados de los equipos de excavación sobre los restos encontrados. Así, se presentan tumbas con armas que, tradicionalmente, habían sido vinculadas a hombres y hoy, gracias a los estudios antropológicos, se sabe que son de mujeres “con lo que no se puede hablar de guerrero cada vez que aparezca una espada en una tumba, sino que es un componente que tiene que ver más con el status social del individuo y no con el género”.
La visita por las salas de la segunda planta del Museo Provincial anticipa una lectura trasversal de los diferentes momentos históricos como la presencia de un epitafio inédito de una mujer asesinada en época romana o la representación en las estelas de la Edad del Bronce Final de figuras diademadas femeninas.

La exposición
El jarrón almohade de Alarcos, una pieza excepcional y de gran potencia, abre “Atempora Ciudad Real 2023” y es la imagen de esta exposición cuyo resultado es la consecuencia del esfuerzo coral de los equipos de arqueólogos, diferentes universidades, fundaciones, técnicos y administraciones. En ella hay muchas piezas inéditas y de gran relevancia, que están aún sin publicar.

Este legado de 350.000 años comienza con los hallazgos producidos en los yacimientos de El Sotillo (Malagón), una serie de hachas de mano bifacial utilizadas por los hombres prehistóricos; Albalá (Poblete), con un diente de elefante asociado a industria lítica, y la cueva de los Toriles (Carrizosa), datados entre 350.000 y 200.000 años.
Una ambientación con una familia de preneandertales completa la primera parte del recorrido en la que aparece una mujer tallando la piedra y la figura de la abuela con una niña como transmisora del conocimiento.
Junto a ella, otra recreación de las pinturas rupestres esquemáticas, cuyo número de yacimientos conocidos aumenta día a día, conecta con el mundo del Neolítico, el Calcolítico y la Edad del Bronce.

El Bronce de La Mancha, con identidad propia
La visita continúa por el Bronce de La Mancha, un horizonte cultural con identidad propia, reconocida a nivel internacional, que tiene vínculos con el Atlántico, la Cornisa Cantábrica y la Ría de Huelva. Una etapa de hace unos 4.500 años, en la que ya hay poblados estables en altura fuertemente fortificados, y otros situados en los cauces de los ríos, como son las motillas. Un período en el que resultan interesantes las relaciones que ya se establecen con el exterior.

Las y los visitantes podrán conocer las casas, a través de una escenificación de una vivienda del Cerro Milanero en Alhambra, y ver de cerca la cerámica, el utillaje específico que estas gentes utilizaban, así como los rituales a través de la recreación de un túmulo funerario procedente del yacimiento Bocapucheros de Almagro, -el primero de estas características de la provincia y de Castilla-La Mancha- y varios enterramientos de la Motilla del Azuer, la Encantada y Castillejo del Bonete.

Antes de adentrarse en la Cultura Ibérica, se pueden admirar 4 estelas del Bronce Final procedentes de Almadén (dos), Almadenejos y Chillón, relacionadas con el mundo tartésico y la Alta Extremadura, así como la “sensacional” y “única” espada de hierro de Villanueva de la Fuente, situada a caballo entre la Edad del Bronce y la Cultura Ibérica, una pieza que fue recuperada gracias a una incautación del Seprona.
Tumbas de mujeres con armas en Alarcos
Una espectacular crátera griega con figuras rojas procedente de la necrópolis 3 de Alarcos da paso a la Cultura Ibérica, una vasija que, si bien originariamente se utilizaría para mezclar el vino con agua en los banquetes, acabó siendo urna funeraria. En esta sala sobresalen también otras piezas halladas en el poblado y el santuario de Alarcos, una reconstrucción de un pilar estela de la necrópolis del Toro de Alcubillas, cerámicas de Oreto (Granátula de Calatrava), Laminium (Alhambra) y Cerro de Las Cabezas (Valdepeñas), de donde proceden imitaciones ibéricas de una crátera de columnas y de copas griegas; completan el conjunto el tesoro de Villarrubia de los Ojos, algunas inscripciones ibéricas de Alarcos, piezas de orfebrería púnica y algunas armas ibéricas.

De la Hispania Romana destacan los restos procedentes de Sisapo-La Bienvenida con las pinturas de la espléndida habitación noble, ánforas completas utilizadas para contener vino, aceite y salazones y la recreación de una bodega romana recientemente excavada en el Peral, (Valdepeñas-Membrilla), que constituye la evidencia más antigua de elaboración de vino en nuestra provincia. Este yacimiento cuenta, incluso, con el nombre del dueño “Amacius Firmus cumplió gustosamente con su promesa” (traducido del latín).
También puede verse un documento epigráfico único de Oretum, con una lista de obispos visigodos hallado en Calzada de Calatrava y una lauda sepulcral del diácono oretano de Granátula de Calatrava. Junto a estelas funerarias e inscripciones votivas estas piezas ponen de relieve la gran importancia de este período en la historia de la provincia.

Lanza con punta de nuez, un únicum
La visita por la Edad Media (Al-Andalus) se inicia con la representación de dos cementerios islámicos, el primero de ellos omeya, representa un ritual orientado a niños y mártires de Villanueva de La Fuente, mientras que el segundo, almohade, se conserva en Alarcos; continúa con la exposición de un tesorillo califal compuesto por 300 monedas de Calatrava la Vieja y una muestra del armamento encontrado en la fosa de los despojos de Alarcos, junto a la que se exhibe una lanza con punta de nuez de Calatrava La Vieja, una pieza única que, además, es la primera vez que se documenta en el mundo, pues sólo se conocía a partir de dibujos.

El período posterior discurre a partir de 1212, Edad Media/Reino de Castilla, en el que se muestran cerámicas, tesoros de monedas, hebillas medievales con emblemas de las Órdenes Militares, un taller de acuñación de moneda falso, y la escultura del sepulcro de Fernando Fernández de Córdoba, clavero de Calatrava, originariamente enterrado en el monasterio de Nuestra Señora del Rosario de Almagro y hoy conservada en el Museo Arqueológico Nacional (Madrid).
Importante colección de monedas
La entrada en la Edad Contemporánea supone admirar por primera vez una importante colección de monedas y, sobretodo, el tesoro hallado en la calle Toledo en el año 1999, en una escombrera tras el derribo de un edificio situado en esta céntrica calle de Ciudad Real. Se trata de un conjunto de monedas de oro españolas y portuguesas de los siglos XVIII y XIX, la más antigua está fechada en el año 1752, que se encuentran en un buen estado de conservación, y que es la primera vez que se muestran al público, después de estar más de 20 años custodiadas en el museo.

La digitalización de los fondos del Museo de Ciudad Real cierra la exposición. La visita concluye con un video espléndido en el que se recorren espacios, lugares y piezas arqueológicas de este recorrido por la historia de un territorio que abarca 350.000 años. Un legado milenario en 3 D, realizado durante el confinamiento.
Estos trabajos de digitalización facilita a los investigadores la accesibilidad al patrimonio provincial quienes pueden consultar cientos de objetos, en 360º y alta resolución, un proceso que contribuye a la difusión del patrimonio del Museo de Ciudad Real.

Desde su inauguración, “Atempora Ciudad Real 2023” está recibiendo un importante número de visitas de diferentes colectivos. Permanecerá abierta hasta el 2 de julio en la 2ª planta del Museo de Ciudad Real.
