El subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño, ha negado este lunes que exista un enfrentamiento entre la Subdelegación y el Ayuntamiento de Ciudad Real a raíz de la situación del barrio de San Martín de Porres y la Junta Local de Seguridad convocada para esta mañana. Broceño ha defendido la necesidad de trabajar “con lealtad, colaboración y sin ruido”, y ha advertido de que el barrio atraviesa “una situación degradada” que exige actuar “con responsabilidad” para evitar que “se convierta en una nueva Cañada Real”.
Durante la presentación del programa ‘España en libertad: 50 años’, Broceño ha aclarado que desde la Subdelegación del Gobierno no hay ningún conflicto ni problema con el Ayuntamiento de Ciudad Real.
Ha recordado que hace cuatro meses, tras una operación policial “muy importante” en el barrio de San Martín de Porres, la Policía Nacional comprobó “cuál es la situación”, no solo en materia de seguridad, sino también en relación con el estado de las viviendas y la detección de que “se están construyendo chabolas”.
Informe de la Policía Nacional
Según ha explicado Broceño, el informe elevado al Ayuntamiento no fue iniciativa política, sino que “fue a petición de la propia Policía Nacional”. “No fue que el subdelegado encargara ningún tipo de informe. Fue la propia Policía Nacional tras esa intervención la que remitió a la Subdelegación del Gobierno ese informe para elevarlo al Ayuntamiento, que creo que es lo leal, lo que hay que hacer”.
En este sentido, ha lamentado que, desde entonces, no ha habido avances: “¿Qué ha pasado durante esos cuatro meses? Porque no hemos sabido nada de ninguna actuación. No han contactado con nosotros de ninguna manera y no sabemos lo que pasaba”. A su juicio, lo que corresponde es que estos asuntos se aborden directamente entre administraciones y no a través de los medios: “Nos encontramos que acuden a los medios de comunicación para contar que hay un problema de seguridad. Y creemos que no es la mejor práctica. Lo que tenemos que hacer es colaborar y actuar de una manera leal”.
El subdelegado ha insistido en que “nuestra competencia es la seguridad” y que el informe policial “en ningún caso supuso una delegación de competencias en seguridad”. Ha recordado, además, que en el barrio “están viviendo personas, están viviendo niños, y hay que garantizar su seguridad y atenderlos socialmente”.
Broceño ha negado cualquier intención de confrontación política: “En ningún caso tenemos voluntad ni de enfrentamiento con el alcalde ni con ninguna administración. Lo que buscamos es lealtad y trabajo conjunto. Con la seguridad no se puede jugar, no tiene que ser un arma electoral ni política”. En este sentido, ha resaltado que la Policía Nacional mantiene una “acción constante” en Ciudad Real y que la provincia “es una de las más seguras de España”.
Colaboración institucional
El subdelegado ha señalado que todas las administraciones implicadas deben evitar que el barrio siga deteriorándose: “Ni el Ayuntamiento, ni la Junta de Comunidades, ni el Gobierno de España quieren que el barrio de San Martín de Porres se convierta en una nueva Cañada Real. Es responsable decir que tenemos este problema, tenemos que abordarlo”. Al respecto ha recalcado que le gustaría que este trabajo se hiciera “de manera silenciosa, en colaboración, en reuniones” y ve positivo la celebración de una Junta Local de Seguridad.
En este sentido, Broceño también ha añadido que la Subdelegación pidió modificar el orden del día de la Junta al detectar que no se habían incluido sus aportaciones: “Es una obligación del alcalde, por la legislación que regula las Juntas Locales de Seguridad, incluir los temas que se aportan desde el Gobierno de España”. Aun así, ha remarcado que su actitud es de “mano tendida” y que su única intención es “trabajar para los ciudadanos”.
Situación del barrio
Sobre la situación urbanística del barrio, ha lamentado el «estado deplorable” de las viviendas y que la Policía Nacional ha constatado “una situación totalmente degradada” y la construcción de nuevas chabolas, que poco a poco se van acercando a la Avenida Puente de Retama: “Hay que actuar si no queremos que esto continúe siendo un problema mayor, ese crecimiento de las chabolas puede llevar a una mayor ocupación y a una mayor inseguridad: hay que colaborar para evitar que tengamos un gueto a dos minutos del centro de la ciudad”.
Por último, pidió no estigmatizar a los vecinos: “Quiero lanzar también el mensaje de que no quede la imagen de que en el barrio de San Martín de Porres las personas que viven allí son delincuentes. Puede haber personas que lo sean, pero una amplia mayoría no lo son y están viviendo en unas condiciones que no se merecen”.
Para concluir, ha apuntado que la Policía Nacional mantiene revisiones y vigilancia “continuas” en la zona: “No es que se haga una acción y nos olvidemos hasta dentro de cuatro años”. Para Broceño la prioridad es que la Junta de Seguridad permita “reconducir la situación” entre administraciones, porque “quien se lo juega es la ciudad de Ciudad Real”.
