Colegio Puerta de Santa María, una educación muy especial

Aurora Galisteo Ciudad Real

En este cole tan especial también hay tiempo, en los recreos, para disfrutar del ocio y el tiempo lilbre / J.Jurado

El colegio público Puerta de Santa María acoge a alumnos muy especiales. Son niños y jóvenes de entre 3 y 21 años con algún tipo de discapacidad que acuden a este centro de Educación Especial desde diversos municipios de la provincia y de la propia capital. Aquí aprenden y se educan con la ayuda y profesionalidad de sus profesores y tutores, con estímulos diarios, con una atención individualizada, y con el mimo y el cariño que reciben de sus educadores y fisioterapeutas. Un colegio muy especial, para unos alumnos muy especiales, que el pasado mes de diciembre recibió el premio del Patronato Municipal de Personas con Discapacidad, por parte de la Corporación Municipal de Ciudad Real, un galardón muy merecido

El Colegio Público de Educación Especial “Puerta de Santa María” es un centro con 32 años de experiencia, comenzó su andadura en el 1984, y cuenta, en la actualidad, con 110 alumnos con necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad psíquica severa y profunda, a pluridiscapacidades y a trastornos graves de personalidad asociados a psicosis y autismo, de edades comprendidas entre los 3 y 21.

Así lo ha explicado a Lanzadigital.com el director del colegio, David Martín Camacho, quien indica que el objetivo último de este centro es desarrollar al máximo las potencialidades de sus alumnos. Para ello, se trabaja de forma totalmente personalizada, adaptando el currículum académico a cada uno de ellos, y en grupos muy reducidos de apenas cinco o seis alumnos por clase.

El taller de Carpintería del Colegio Puerta de Santa María /J.Jurado

El taller de Carpintería del Colegio Puerta de Santa María /J.Jurado

“El objetivo es que los alumnos aprendan a desenvolverse en su día a día con autonomía facilitando así su integración en todos los niveles”, añade Martín. En todos los aspectos “el Puerta”, como así se le conoce, funciona como cualquier otro centro escolar ordinario.

Sin embargo, estos alumnos, que durante años trabajan sus capacidades cada día, terminan a la edad de 21 años sin ningún tipo de titulación. El director del colegio explica que llevan varios años solicitando a la administración educativa algún tipo de titulación oficial, de certificado, que les permita acceder al mercado laboral, una tarea que, hoy por hoy, es muy complicada.

Las 94 personas que trabajan en este colegio tan especial, único público de la provincia que cuenta también con residencia, entre profesores, logopedas, fisioterapeutas, enfermeros, personal de cocina y limpieza, etc, se esmeran en un proceso de enseñanza-aprendizaje individualizado que prepara a los alumnos para su inserción en la vida adulta, para lograr el más alto nivel de autonomía y bienestar, y para su plena participación en la vida social y laboral.

David Martín explica que en los talleres se enseña a los alumnos, de forma muy creativa y autónoma, una serie de habilidades que les permitan, además de ganar autonomía personal, abrirles las puertas al mercado laboral /J. Jurado

David Martín explica que en los talleres se enseña a los alumnos, de forma muy creativa y autónoma, una serie de habilidades que les permitan, además de ganar autonomía personal, abrirles las puertas al mercado laboral /J. Jurado

Talleres para ganar en autonomía

Para lograr estos objetivos en el Colegio Público de Educación Especial “Puerta de Santa María” se desarrollan, según explica David Martín, tres talleres en los que se enseña a los alumnos, de forma muy creativa y autónoma, una serie de habilidades que les permitan, además de ganar autonomía personal, abrirles las puertas al mercado laboral.

En concreto, en el taller de Madera todos aprenden a desarrollar habilidades motrices básicas para intentar incorporarse a un puesto de trabajo. Bajo las directrices de su director de taller los alumnos ponen en marcha todos sus conocimientos y habilidades para la fabricación de sillas, taburetes, estanterías, objetos de adorno, cajones flamencos, etc, piezas que destacan por su acabado y que podrían, perfectamente, venderse en cualquier tienda de muebles.

Los alumnos de este taller se encargan también de llevar a cabo numerosas reparaciones en el propio colegio; “sentirse útiles les aporta valor personal”, explica David Martín.

Algunos de los alumnos del taller de Moda /J.Jurado

Algunos de los alumnos del taller de Moda /J.Jurado

Una moda especial

También cuentan con un taller de Moda y Diseño donde, explica su directora, los alumnos adquieren habilidades funcionales, desarrollan el ingenio y la creatividad y aprenden a ser más autónomos. En este taller aprenden a resolver actividades de la vida diaria como arreglarse la ropa, a coger un bajo, coser un botón, hacer una maleta con la ayuda de un pequeño patrón, o, incluso, crear sus propios diseños.

Todo el material que emplean en este taller es reciclado. Sorprenden, por alegres y divertidas, las cortinas que han confeccionado con vaqueros viejos o con calcetines. Son preciosas las marionetas que adornan el aula, fruto del trabajo del año pasado, y estos alumnos son los encargados, también, de confeccionar los disfraces del Carnaval o de las fiestas de Navidad y verano del alumnado del centro.

El colegio cuenta con un DJ’s, Lucio, que maneja lo de “pinchar” como nadie, y que ya ha “pinchado” en numerosos eventos y fiestas /J. Jurado

El colegio cuenta con un DJ’s, Lucio, que maneja lo de “pinchar” como nadie, y que ya ha “pinchado” en numerosos eventos y fiestas /J. Jurado

El último de los tres talleres es el de Reprografía donde sus alumnos aprenden a desenvolverse haciendo trabajos de impresión, unos conocimientos que les abren las puertas a trabajar, en el futuro, como conserjes o bedeles. Además, y según explica la directora del taller, estos alumnos se encargan de abastecer a todo el colegio de los recursos necesarios, tales como agendas, la fotocopia y encuadernación de fichas, el plastificado de dibujos y documentos, etc, trabajos que también reparten ellos de forma autónoma.

Proyecto “Recicletas”

“Recicletas” es otro de los talleres que, desde hace un año, se está desarrollando en el Colegio Público de Educación Especial “Puerta de Santa María” con muy buenos resultados. Es un taller de reparación y recuperación de bicicletas, un lugar de aprendizaje donde los alumnos arreglan las bicis en desuso, que previamente les han sido donadas por particulares, y que, una vez que estén arregladas, se van a donar a la ONG Agua de Coco para que las transporte hasta Madagascar.

Los alumnos con mayores discapacidades físicas, disfrutando en el recreo de los ya tradicionales Cantajuegos /J.Jurado

Los alumnos con mayores discapacidades físicas, disfrutando en el recreo de los ya tradicionales Cantajuegos /J.Jurado

Además, explica su director, en el colegio se desarrollan otras muchas actividades como el taller de “Iniciación a la Natación”, con una salida semanal a la piscina Municipal Puerta de Santa María, otro de hidroterapia, de reciclaje de papel y cartón y un aula de inglés. Este colegio de educación especial es el único de toda la provincia que cuenta con esta actividad bilingüe.

A las cinco de la tarde acaban las clases y la inmensa mayoría de los alumnos regresan a sus casas. Los 26 que viven en la residencia, aledaña al colegio, disfrutan también de numerosas actividades extraescolares de pintura o música, por poner un par de ejemplos. El centro cuenta con su propio grupo de música, “Los Rodaos”, que ya han editado dos trabajos discográficos, y con un DJ’s, Lucio, que maneja lo de “pinchar” como nadie, y que ya ha “pinchado” en numerosos eventos y fiestas.