Conchi Moya narra en ‘Las acacias del éxodo’ el duro pasado y presente del pueblo saharaui y un anhelado futuro esperanzador

A. Ruiz Ciudad Real
El encuentro comenzó con las intervenciones de Conchi Moya y Marino Masazucra / J. Jurado

El encuentro comenzó con las intervenciones de Conchi Moya y Marino Masazucra / J. Jurado

El Villaseñor acogió la celebración del Día de la Unidad Saharaui con las rimas del slammer Rafa Psico, la poesía de Bahía Awah y el rap de Yslem ‘Hijo del Desierto’

“Casi cien años juntos” España y el Sáhara Occidental y el 12 de octubre, además del Día de la Hispanidad, es el de la Unidad Nacional Saharaui que se celebró este sábado en el Museo López-Villaseñor con reivindicativos relatos, poesía y rap.

La escritora madrileña Conchi Moya presentó ‘Las acacias del éxodo’, libro de relatos con una primera parte sobre el pasado dedicada a “la colonización española, cómo se vivía allí y cómo lo vivían los españoles y saharauis”; una segunda sobre la actualidad, “una paz que en realidad es violenta porque no tienen su tierra y están pasando por una situación muy complicada especialmente en territorio ocupado donde se producen muchas violaciones de derechos humanos”; y un cuento final sobre el futuro que, aunque “no se sabe que pasará”, la autora quiere concebirlo como esperanzador de que “puedan alcanzar su objetivo” y los refugiados puedan volver a un Sáhara libre.

El Villaseñor acogió los actos en apoyo del pueblo saharaui / J. Jurado

El Villaseñor acogió los actos en apoyo del pueblo saharaui / J. Jurado

Todos los relatos reunidos en el libro, publicado por Sílex Ediciones, “tienen un poso real” y surgen a partir de historias verdaderas que le han contado, ha visto y  algunas que ha vivido la autora, que comenzó a escribirlos con las movilizaciones desde “el campamento saharaui Gdeim Izik (Dignidad) en los territorios ocupados por Marruecos que fue el inicio en 2010 de las primaveras árabes”.

Algunos de los relatos están protagonizados por activistas saharauis y otros por personas anónimas de un pueblo en el que todos son “héroes”, no sólo los que han muerto por el conflicto, sino todos los que están resistiendo tanto la opresión en el Sáhara Occidental como las duras condiciones y carencias en los campamentos de refugiados, indicó Moya, que subrayó que ha tratado en todo momento de huir en sus relatos del exotismo y lo irreal, y resaltó su adhesión a una “causa justa”, la de un pueblo con una “rica, ancestral, nómada y matriarcal” cultura.

Rafa Psico interpretó varias reivindicativas composicinoes / A. R.

Rafa Psico interpretó varias reivindicativas composicinoes / A. R.

Sombra, remedios sanitarios naturales y diversos usos de su madera como para muebles proporcionan las acacias en un entorno como el desierto de escasa vegetación, apreció la escritora sobre el título de un libro que alude específicamente a un enclave en la parte de Argelia, “cercana a donde están ahora los campamentos de refugiados, donde los saharauis cuando huían durante la invasión marroquí hacían una especie de parada para organizarse y el Frente Polisario les daba las tiendas de campaña y comida para luego trasladarlos al campamento definitivo donde iban a vivir”.

Acompañada por Marino Masazucra, organizador del encuentro y autor de la ilustración que anunció el evento, Moya habló, entre otros temas en la puesta de largo del libro, de la ‘generación de oro’ de los años 70, algunos de los cuales eran pacifistas –les llamaban saharauis ye-yés- y tuvieron que “ir a la guerra porque les invadían”; se refirió a las dificultades que encuentran los refugiados para conseguir la documentación necesaria para viajar a otros países; e indicó cómo a través de la cultura, y en especial de la música, los saharauis han buscado trasladar mensajes de sensibilización sobre sus reivindicaciones.

Yslem, Hijo del Desierto, cerró el encuentro a ritmo de rap / A. R.

Yslem, Hijo del Desierto, cerró el encuentro a ritmo de rap / A. R.

El concejal de Cultura, Ignacio Sánchez, asistió al encuentro en el que el slammer ciudarrealeño Rafa Psico interpretó varias composiciones y el escritor saharaui Bahía Awah habló de la identidad y cultura afroárabe de los saharauis y recitó poemas suyos -como uno en el que recreó la primavera en el Sáhara- y de otros autores como Fernando Quiñones, además de un mensaje de Jorge Guillén de apoyo a “los desvalidos saharauis”. La cita culminó con la energía y versos del rapero y activista Yslem, Hijo del Desierto.